El que con niños se acuesta… Parte IV- Javiera Mena para sobrevivir a los cabros rotos
Mi primera reacción a su llamada inesperada fue una cínica indiferencia, a quién quería engañar? si bien ya habían disminuído las sensaciones nucleares que me había generado el A ese sábado, el reconocimiento de su voz activó lentamente la ambivalencia que me generaba. Ganas de decirle que “bacán que me…