Le quité el marido a una vecina
Todo pasó una vez que mi vecino me quiso llevar en su auto. Me subí, me llevó y todo bien. Pero la siguiente vez que me llevó, tomó mi mano y la puso en su pene. En ese momento solo se la toqué, pero por lo que sentí, la tenía súper grande.
La cosa es que un día me dijo que se quedaba solo por tres días y fui a su casa. Tomamos vino y empecé a tocarle el pene de nuevo. Me monté encima de él, pero con ropa; sentía su pene entre la ropa, la tenía muy dura. Entre caricias y besos, se baja el pantalón y saca su pene. Era hermoso, le medía al menos 18 cm. Yo me quité la ropa, me subí encima de él y me saqué el pantalón, y me volví a subir encima de él, pero sin que la metiera. Yo me comencé a mover y se excitaba cada vez más. En ese momento le dije: «Ya, métela, pero despacio». En eso, yo le tomo la cara, le doy besos y él comienza a meterla súper lento. Yo estaba muy excitado, me comienzo a mover y cada sentada que le daba, media espera. Él no aguantaba las sentadas y quería eyacular rápido. Hasta que llega, me toma cargado, me da vuelta y comienza a darme a mí, hasta que eyacula en mi culo, no dentro, afuera. Y yo le dije: «Qué desperdicio de semen». «¿Y si quieres que la meta dentro?». Yo le dije que sí. No sé cómo la puso dura y comenzó a hacérmelo de nuevo. Yo le dije: «Espera, me toca moverme a mí». Y me monto encima de él y comienzo a moverme. Lo hice eyacular en dos minutos.
Después de ese día, siempre follamos y siempre me dice que quiere dejar a su esposa porque yo le entrego mejor sexo.
1 Comentario
Anónimo
marzo 11, 2026 a las 7:07 pmQuitaselo tu puedes yo te apoyo y ahi nos actualizas