Emociones Extrañas
Hola buenas, aquí les va.
Esto pasó cuando tenía 19 años. Yo antes trabajaba en limpieza de unos departamentos en Polanco, pero una noche ya iba a terminar mi turno, pero en esa noche no me sentía bien por el cansancio, me dolía mucho la cabeza y el cuerpo cansado. Y en eso llegó una persona y me dijo: «Oye, ¿estás bien?». Y yo le contesté: «Sí claro, solo que estoy muy cansado» (pero como yo soy tímido, se lo dije casi susurrando jajaja). Y me dice la persona: «Ven, acompáñame a mi habitación, tengo algo para el dolor». Y como no aguantaba el dolor, fui con él. Me fui al elevador y llegué a su departamento. Su departamento tenía un olor extraño. Ya pasé, me senté en el sillón y me dijo: «Ahorita regreso, voy a buscar». Y en eso me quedé dormido.
Pasó una hora y me desperté rápido y me di cuenta de que me había quedado dormido y ya era la 1 de la madrugada. Me levanté del sillón y empecé a buscar a la persona por todo el departamento y no lo encontraba, hasta que escuché que alguien llegó y vi a la persona. Era muy guapo y alto (como soy un poco bajo, lo vi alto). Y ya llega y me dice: «Ohh, ya estás despierto, qué bueno. Perdón si no te desperté, es que te veías tierno dormido». Me puse rojo y le dije: «No pasa nada, pero gracias por dejarme dormir un rato». Y él me dice: «Qué bueno. Oye… ya es tarde y ya no hay transporte… ¿no quieres quedarte a dormir?». Y le dije: «Sí claro». Y en eso vi que tenía una bolsa con cosas y me dice: «Oye, ¿tomas? Es que fui a comprar cerveza y unas frituras, no sé… ¿si quieres?». Y le contesté: «Sí claro, se me antoja derecho». Y empezamos a tomar y vi que tenía figuras de anime, pósters de anime y consola, pues de ahí sacamos la conversación. Y después yo tomé de más, me emborraché y me sentía muy caliente. Y él me dice: «Jajaja, ya estás al límite, ven, no te preocupes». Y en eso me carga a su cuarto, pero él me cargó como princesa, como si no pesara, y yo ya estaba muy borracho, ni sentí a qué hora me dejó en su cama. Y él solo reía y me dice: «Jajaja, hasta estando borracho te ves más tierno, qué lindo». Y siento como me quita la ropa poco a poco, hasta dejarme sin ropa, no podía moverme. Y él me dice susurrando en mi oído: «Qué linda piel tienes y unos hombros chiquitos, qué lindo». Me empezó a besar el cuello y la boca lentamente y sentí su mano agarrando mi culo y me dice: «Qué lindo culo, descuida, seré amable». Y siento su verga por mi culo y me la empieza a meter poco a poco y me puso de cucharita y agarró la cobija, me tapó y me estaba empujando fuertemente y no podía parar de gemir, hasta que me puso en cuatro y me embistió fuertemente y me azotaba mi culo fuerte y me corrí mucho en su cama y me dice en mi oído: «Ohh, ¿ya tan rápido? Mmm, ahora te voy a castigar».
Me levantó y nos fuimos a su baño, rápidamente abrió el agua caliente y me empezó a coger fuertemente en el baño. Sentí que el tiempo se detuvo. Cuando salimos del baño, nos fuimos a su cama para terminar. Él me estaba empujando fuertemente hasta que finalmente se corrió dentro de mí y por el esfuerzo nos quedamos dormidos. Ya en la mañana me desperté con el dolor del cuerpo y él se despertó, me besó y me dijo: «Buenos días, lindo». Y yo le dije: «Buenos días… este… oye, tu verga todavía está dentro de mí».
Y desde ese día me empecé a quedar a dormir con él.
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