Aventuras después de que perdí mi virginidad con mi primo

Hola, buenas tardes. Pues sigo con mi aventura, pues con mi primo seguí cogiendo por muchos años hasta que se casó. Y pues casi me cogía todos los días o mínimo tres veces a la semana. Siempre era en el cuarto del campo, donde me la metió por primera vez toda, o aprovechaba en cualquier lugar que se presentaba: en el monte, en el río. Siempre solo me bajaba mis chores y mis calzones y me ponía a que se la chupara y me la metía. Me encantaba siempre dejarme con su leche adentro.

En una ocasión había pasado una fiesta en mi pueblo. Mi mamá me levantó en la mañana para que fuera a casa de mi tía a dejar sobras de comida para que se las dieran a unos puercos que estaba criando. Cuando llegué a casa de mi tía, no había nadie. Grité y toqué la puerta y, de repente, salió mi primo. Él era mi primo más grande, tenía como 30 años. Ya había estado casado, pero tenía algún tiempo ya separado de su mujer. Le dije el motivo por el cual estaba y me dijo que pasara. Le entregué el balde con comida y estaba a punto de marcharme cuando me dijo que si podía ayudarle a poner unas agujetas a sus tenis. Me dijo que pasara a su cuarto. Yo pasé y me senté en la cama. Él me dijo cuáles eran los tenis y estaba poniéndole las agujetas cuando lo miré. Él solo traía un short de fútbol de tela muy delgada y se agarraba su pene, ya se le notaba algo despierto y se miraba que era algo muy grande.

Él solo se puso enfrente de mí y me acarició la cabeza y me dijo que si podía ayudarlo a hacer algo. Cuando voltea, él tenía su pene de fuera. Quedé completamente con la boca abierta por el tamaño de ese pene y el grosor que tenía. Fácil medía más de 25 cm, era mucho más grande que la de mi primo. Entonces procedí a chupársela. Estaba chupándosela y ya me dolía la mandíbula de tanto chupar, cuando él me propuso que si me dejaba coger. Yo le dije que no, que no creía que esa verga cupiera en mi culo. Y él me contestó que al menos dejara meter solo un poco, que si la de mi primo me cabía bien, tal vez podría meterme la mitad. Me dijo que me había visto en muchas ocasiones cómo me encerraba en el cuarto del campo y que me había visto cómo me folló mi primo en el monte. Le dije que intentáramos, pero que solo me metería hasta donde yo soportara.

Me dijo que me pusiera en cuatro sobre la cama y se echó saliva en mi culo y empezó a punteármela. Poco a poco mi culo empezó a aflojar y entró un poco su cabeza. Sentí un fuerte dolor, porque aunque ya mi primo me ha follado muchas veces, su verga es diferente, ya que su cabeza es más delgada y siempre entraba fácil y me iba adaptando al tamaño de su polla. La verga que estaba a punto de meterme era grande, de un grosor completamente igual de la punta hasta el tronco, estaba llena de venas. Mi primo empujó un poco más y sentí cómo entró totalmente su cabeza. Le dije que solo ahí la metiera y que esperara un poco a que pasara el dolor. Él escupió más saliva en mi culo y empezó un leve movimiento. Yo solo me recosté sobre la cama y él poco a poco fue menéándose despacio. Fue un movimiento muy sutil que estaba disfrutando.

Poco a poco mi primo iba metiendo su polla. Cuando me di cuenta, tenía media verga enterrada en mi culo y sentía un pequeño malestar. Le dije a mi primo y volvió a escupir en mi culo y fue empujando despacio hasta que logré sentir sus pelos en mis nalgas. Me la había logrado meter toda y yo lo estaba disfrutando al máximo. No creía que esa verga hubiera entrado toda en mi culo. Mi primo me cogió como unos diez minutos en ese mismo ritmo despacio, hasta que sentí cómo su verga se engrosaba más y sentí calientito dentro de mí. Me había derramado toda su leche adentro.

Mi primo me la fue sacando. Cuando la sacó tenía un poco de sangre y un poco sucia de popó. Mi primo se limpió su pene y me dijo que tenía que salir a un mandado, que me fuera a mi casa y que era un secreto entre nosotros. Yo me fui a mi casa y no podía creer cómo había soportado esa polla y, a pesar de eso, no me dolía mi culo. Me sentía muy a gusto y tranquilo.

Con mi primo, a la siguiente semana me dijo que le tocaba ir a encerrar las vacas y que lo acompañara. Yo, sabiendo lo que podía pasar, me fui preparado. Estando en la casa de campo fue lo mismo: solo me dijo que se la chupara y me la metió, pero esta vez sí me cogió fuerte hasta dejarme toda su leche adentro. Fue en el transcurso de un mes en el cual estuve cogiendo con mi primo mayor como unas seis veces. Siempre era la misma dinámica, solo que ahora siempre me follaba fuerte.

Entonces, un día en la última cogida que me dio, me dijo que tendría que irse a Estados Unidos a buscar un futuro mejor. Y pues él se fue. Tiene muchos años que él vive allá. Yo he ido a Estados Unidos de vacaciones y me ha tocado verlo, pero simplemente me saluda y me cuida y me trata como un primo nada más. Ya jamás hemos vuelto a hacer nada ni ha tocado el tema sobre eso. Yo solo guardo un bonito recuerdo de él.

Y como dato curioso, claro que después, entre plática, supe a los años que mis primos son famosos en mi pueblo por tener la verga más grande de todos. Y fue una suerte que me tocara probar a los dos y siempre me dieran su leche adentro de mi culo.

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