Casa club

Hace un año tuve mi primera experiencia con un jugador de mi equipo. Salíamos de entrenar de las juveniles por la mañana y, al bañarnos para ir a la escuela, noté que uno de mi equipo se me quedaba viendo mucho. No hice caso, solo lo ignoré y seguí bañándome.

Para esto yo tenía novia desde hacía meses y nunca había tenido como la atención de algo con un vato. A la semana siguiente seguía quedándose para entrar a bañarnos en el mismo grupo, porque las regaderas caben 6 personas, y pues ya otra vez se me quedó viendo el culo y la verga. No sé, quise hacer lo mismo y, cuando le vi las nalgas y se volteó para verle su verga, no sé por qué en dos segundos se me puso más dura que piedra. No pude ocultar que la traía parada y, como pude, me salí de las regaderas sin que me vieran mucho.

Es normal que me vieran así, porque a todos les pasa en regaderas o al cambiarse: se les para y se hacen burla, pero hasta ahí.

Y cuando regresé de la escuela no había muchos en la casa club, porque habían ido a entrenar doble por haber jugado mal el partido pasado.

Pensé que no había nadie y estaba mandándome cosas con mi novia y, como no había nadie, empecé a jalármela.

Estaba un poco oscuro el cuarto, no se veía mucho, y como son literas casi no da luz en las camas de arriba. Pues mientras me la jalaba viendo el cel, sentí que había alguien y cuando volteo a ver estaba este jugador jalándosela viéndome.

Me asusté y le colgué a mi novia, y me dice: “no, no, no, dale, dale, qué rico”. Que dijera “qué rico” me prendió y le dije “nomms, no”, y se acercó a jalársela ya cerca de mí y me dijo: “dale, a ver quién se viene primero”. Hubo dos ocasiones en que estábamos tan cerca que las cabezas se tocaron. Fue bien raro. Cuando se vino, verlo gemir y que le saliera la leche me hizo venirme a los segundos también, y saqué mucha leche.

Mi gran error, porque después en las regaderas me acordaba y se me paraba para todo. La verdad lo empecé a evitar porque no sabía cómo hablarle ni qué decirle después de lo que pasó, y mejor quería que así fuera. Hasta que una vez que salimos a jugar a otra ciudad, como tres meses después, ya para terminar el torneo, me tocó compartir cuarto con él y pensé que no iba a pasar nada porque estaba todo muy incómodo.

Después del partido regresamos al cuarto y, al bañarme, yo dejé la puerta del baño a propósito sin seguro, y cuando me estaba bañando entró en boxers con la verga parada, según él a orinar porque ya no aguantaba. Le dije de chupármela más bien y se bajó el boxer y me dijo “a ver”, y se metió a la regadera junto conmigo. Me la empezó a tocar y sentía cómo se me ponía cada vez más dura, hasta que me dijo “a ver a qué sabe” y me la empezó a chupar.

Era la primera vez que un hombre me la chupaba y se notaba que le sabía, hasta los huevos me chupó.

Ni me dijo que le avisara cuando me fuera a venir, solo me vine y se los tragó todos jajaja.

Cuando me vine, se la empezó a jalar él, pero de tanto que me vine ni ganas me quedaron de nada; se me puso chiquita en segundos y mejor me salí. Ya se quedó él jalándosela.

Siempre quiso que se la chupara y nunca me animé, pero quería y tenía unas perras ganas de chuparle el culo, yo a esas nalgas que tiene y esas piernas. Verlo así en cuatro me hace volar la cabeza hasta la fecha.

Es alto, mamado, apiñonado o moreno claro, y de buen cuerpo y cara. También tiene novia hasta la fecha, pero en la casa club muchos se divierten o se ponen curiosos.

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