El rico hermano de mi amigo

El rico hermano de mi amigo

Cuando tenía 19 vivía en puente, mi mejor amigo nos juntábamos seguido a carretiar y cuando estabamos en casa también se colaba su hermano Mema, que era menor de unos 16 pero estaba como quería porque habia comenzado calistenia. Cuando iba a buscar a mi amigo a veces veía al Mema entrenando en su casa y se me paraba al toque, incluso una vez me hizo pasar todo sudado y se levantó la polera para secarse la cara con lo que pude ver sus calugas ricas y me dieron ganas de tirarme encima, pero claro no se podía. El Mema era bien puto y no le faltaban minas, era de mi estatura, servicial, piel blanca, pelo negro, grandes ojos café y una sonrisa encantadora. Pasó el tiempo y ya tenía los 18 pero era repitente así que estaba en 4to y andaba mal con las notas y me ofrecí a ayudarlo para que no quede pegado ya que yo soy bueno en mates y estudiaba en la U.

Llegó a mi casa con un jockey que lo hacía ver super rico y una polera manga corta que dejaba ver sus biceps y un short. Sus piernas eran delgadas pero firmes. Estudiamos y hacía mucho calor, era noviembre y en stgo a veces el calor se acumula, entonces me preguntó si podía quitarse la polera. Por fin pude ver ese cuerpo exquisito, tenia todo amrcado preciso, como adolescente, se veía muy rico. Se dio cuenta de como lo miraba y me dijo que si le gustaba y apretó el pecho y luego uno de los brazos y me decia que lo tocara, y pasé mi mano apretando ese biceps pero tenia ganas de pasarle la lengua por todas partes. Le dije que estaba muy bueno y que de seguro no le faltan las minas con ese lomazo, pero me contó que andaba con el agua cortada y que ya tenia ganas de meterla hasta en la cerradura así como andaba jajaja así que solo andaba con la manuela por ahora; entonces me tiré y le dije que su hermano lo ayude con una mano amiga, y entonces pasó lo increíble.

El Mema me tomó la mano y la llevó a su paquete, estaba poniéndose duro, y me dijo que su hermano no, pero un amigo sí, y me dejó la mano ahí un rato mientras yo lo miré a los ojos y el Mema se me acercó a besarme, un poco torpe y me soltó la mano y se la dejé en el paquete. Me miró y me dijo que sabe que me gusta por como lo quedo mirando y que planeó esto para ver si pasaba algo y como somos amigos había confianza, pero solo si yo quería. Respondí con un beso más fuerte y pasé mis manos por todo su cuerpo, su espalda y brazos, sus hombros, no dejé ningún lugar sin tocar mientras le decía «estas muy rico weon». Me fue besando hasta mi cama y me tiró sobre ella, me quitó las zapatillas y tiró mis pantalones mientras yo veia como su cuerpo marcaba cada detalle con sus movimientos, tambien quedo en boxer y me beso un poco mas y fue bajando por mi torso hasta mi paquete y me lo manoseó, estaba mojado y se rió me dijo que se veía que alguien estaba contento, me quitó el boxer y vio lo mojado que ya estaba con precum, me dijo que estaba más mojado que mina y subio a besarme un poco y luego se puso de rodillas con su paquete frente a mi cara, le bajé el boxer y primero lo vi por primera vez, harto pelo, ancho y largo, parece que mas que el mío así que de unos 18cm supongo, y grueso. Lo masturbe un poco y despues lo comencé a chupar e arriba a abajo, hacía que sonara para ser más caliente, sentía sus venas y su sabor saldado. A veces apretaba con mis labios. El mema comenzó a llevarme el ritmo y a suspirar, me follaba la boca de forma suave. Mis manos pasaban de su culo duro por el ejercicio a sus abdominales y apretaba todo lo que tenia, a veces lo miraba hacia arriba y el me sonreía, mientras seguia mi labor. «Suficiente, prepárate» me dijo y me fue besando hasta llegar a mi entrada, me puso mucha saliva y se acomodó así a fierro pelao, estabamos muy calientes. Yo puse mis piernas al rededor de su cintura y comenzó a meterme su fierro lentamente con harta saliva y sentía cada relieve de su pedazo de carne mientras iba entrando, era muy largo, yo mientras veía su cara de concentrado y pensaba en las chanas que se habían comido ese cuerpazo. Cuando llegó al fondo se acercó a mi con sus brazos al costado de mi cabeza y me dijo que estaba caliento adentro y que esto era muy rico, que no me mueva porque estaba a punto de correrse.

Mientras mis manos comenzaron a recorrer sus brazos duros, sus hombros, su pecho marcado. Fui a sus tetillas y me encantaba como estaban duras, y sentir sus pectorales. Le dije que su entrenamiento da resultados, y me respondió que esto es parte de su entrenamiento, y comenzó a retroceder su pito, y luego a meterlo de nuevo, lentamente. Sentir que entraba y salia era maravilloso. Mis manos apretaban sus brazos. Me decía que estaba apretado, y comenzó a aumntar el ritmo mientras yo me masturbaba sintiendo su fierro dentro y viendo sus tetillas subir y bajar. Traté de tocarlas, te besarlas, de sentirlas con mi lengua, mientras el lo dejaba dentro y hacía moviemientos circulares y gemía con placer. Me estaba revolviendo el intestino y mis manos no dejaban de tocar cada uno de sus musculos juveniles llenos de energía. La misma energía de sus entrenamientos y de sus partidos de pelota, y con la misma energía con que tenía sexo con sus pololas, ahora estaba dentro de mi ano dándome placer.

Se inclinó hacia mí para abrazarme y besarme y se quedó quieto un momento con su pito adentro. «Te está gustando amiguito?» me dijo y luego me besó de forma dulce, me aprazó y yo seguía pasando mis manos por sus biceps y su espalda y le decía «me encantas mema, me encanta todo, por que no lo hicimos antes» y de a poco conmigo abrazado se fue iniclinando hacia atrás sin salir dentro de mi, de modo que ahora quedó yo sobre él y comencé a «cabalgarlo» con desesperación, necesitaba sentir ese fierro recorriendo cada parte de mi interior. El Mema puso sus manos detrás de su nuca y mis manos se aferraron a sus brazos que el apretaba y me decía «caliente de mierda» mientras lo cabalgaba. Mi pene rozaba sus calugas que en esta posición estaban menos marcadas pero todo en el era exquisito. Comencé a sarme sentones que al levantarme dejaban un vacío dentro como cuando uno quita una ventosa, y eso era muy rico. Su pene estaba por reventar y yo al mio no podía ni tocarlo, pero el Mema se escupió una mano y comenzó a masturbarme muy rico, yo no aguanté mas y con mis manos en sus pectorales comencé a ayacular en su mano y sobre su pecho… «eso mi guacho» dijo el mema mientras me masturbaba suavemente y yo sentía que el tiempo se detenía y sentia un gran placer en todo el cuerpo, en mi pito y en mis dedos que estaban tocando sus tetillas y sus pectorales, y en eso le Mema comienza unos movimientos de follar debajo de mi, me aferro a su pecho y veo su cara desfigurada de placer mientras siento sus disparos dentro de mi recto marcándome para siempre.

Cuando nos calmamos y me incliné sobre él a besarlo y luego nos dimos vuelta, el sobre mi, nos hacíamos cariño en el pelo y le pregunté si esta fue su primera vez con un hombre, me dijo que no, que su primera vez con una mina fue a los 14 muy torpemente con una compañera de curso pero que luego de eso ha tenido varias minas y dos veces había estado con un chico, primero fue solo que le hicieron un oral en un mall y otro fue con culear un una cabaña en la playa andando de vcaciones, pero que me cachó y sabía que yo estaría de acuerdo con «estudiar» juntos jajajaja. «Estás muy rico weon» fue lo que le dije antes de volver a besar y chupar sus ricas tetillas.

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1 Comentario

  • Anónimo
    enero 7, 2026 a las 2:19 am

    Conozco al Mema, yo también soy de puente

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