En el bar Gay
Una vez estaba hablando con un muchacho la verdad no me gustaba tanto pero el era atento y un viernes estaba aburrido en casa y el me dice que para salir, nunca avía tenido sexo con el, entonces pues me dijo salimos y te quedas conmigo y yo pues lo pensé y dije lleva ya bastante tiempo detrás pues bueno que sea hoy y le dije, espero y estés preparado la verdad no me gusta pero siento que por el tiempo pues ya tenía que dárselo entonces llegó me recogió, besitos en el carro y nos fuimos estando allá en el bar que era gay había un tipo blanco, alto, como 35, camiseta negra ajustada, brazos tatuados, barba de tres días y una mirada que me atravesó. Ese si me gustó de una y eso era mirada por aqui mirada por allá pero sin que Daniel se diera cuenta por qué maluco, después de un rato fui al baño a orinar y cuando estoy allí parado asiendo lo mío, veo que llega alguien y era el hombre con el que me estaba mirado desde hace rato y se pone al lado aunque había tres orinales libres,
Sacan una verga gruesa, semi-parada, Me miró de reojo y dijo bajito:
—Ese culo que traes en ese jean… se ve que aguanta verga grande, ¿cierto?
Yo me reí nervioso.
—Depende de quién la traiga —le contesté, sin dejar de mirarle la verga que ya estaba tiesa.
Se acercó un paso, me habló al oído:
—Quiero dejarte ese culo moreno abierto en cuatro… aquí mismo. ¿Te dejas?
No respondí con palabras. Solo me subí el cierre, me metí al cubículo y dejé la puerta entreabierta. Entró detrás, cerró con pestillo.
Me bajó el jean de un tirón hasta las rodillas.
Me había puesto un cachetero con encajes bien ricos y las nalgas se me veían bien ricas y me dice.
—Puta, qué nalgas… mira cómo rebotan.
Me dio una nalgada fuerte que sonó en todo el baño. Escupió en la mano, me untó el culo y metió dos dedos directo.
—Estás apretadito… pero ya estás mojaito, bandido.
Gemí. Me agarró del pelo y me puso contra la pared.
—¿Quieres que te la meta sin condón? Dime…
—Sí… métemela cruda, papi… quiero sentirte todo.
Sacó la verga, me la mito toda esa verga bien grande yo solo grite
—ESPERA pasito papi y Empezó a cogerme más suave, mis nalgas rebotando contra él.
—Así… gime bajito, que no nos escuchen… pero apriétame esa verga con el culo, moreno…
Yo empujaba pa’ atrás, él me agarraba las caderas y me clavaba hasta el fondo.
—¿Te gusta que te cojan como puta en un baño público?
—Me encanta… cógeme más duro…
Aceleró. Sentía sus huevos peludos, su respiración caliente en la nuca.
—Te voy a llenar ese culo moreno de leche… ¿quieres?
—Lléname, papi… dámela toda…
Gruñó fuerte, me agarró fuerte la cintura y sentí los chorros calientes explotando dentro de mí, uno tras otro. Me vine sin tocarme, chorros en la pared y en el piso.
Se salió lento, me dio una última nalgada.
—Qué rico culo, moreno… cuando quieras repetimos.
Salió primero. Yo me quedé limpiándome la leche que me chorreaba por las piernas, la verga todavía palpitando. Termine de limpiarme y me fui a sentar por qué había quedado incómodo después de tener ese pene adentro de mi, mi amigo me decía que bailaremos pero yo ya estaba cansado avía quedado sin fuerza en las piernas y el culo adolorido el otro no más me qué miraba con una mirada de te cogí bien rico y yo lo miraba bien coqueto por qué si que me había gustado como me cogió, después de un rato le dije a Daniel que no que me tenía que ir que me llevará que ya estaba cansado que avía tenido un día muy largo y el como es todo lindo me dijo y no te vas a quedar conmigo y yo ya bien culido bien llenito de leche le dije que no que otro día y así fue una última mirada a ese hombre tan delicioso que me cogió un besito desde la distancia y salimos parai casa y Daniel esa noche tampoco me comió que pesar pero como dicen por hay nadien sabe para quien trabaja y así que de con ese extraño….
Ni nombres, ni Instagram, ni nada.
Solo el olor a sexo y su leche dentro de mí toda la noche…
Ya no digo más… pero vuelvo el próximo viernes a ese mismo bar…
Quieren que les cuente si lo vuelvo a ver?
1 Comentario
Anónimo
noviembre 24, 2025 a las 7:33 pmSi cuéntanos como te vuelven a coger me encantan tus relatos