Infiel con el Colombiano
Hola a todos! Hace mucho que no escribo por acá, así que les vengo con otra historia que ocurrió el año pasado, no la quise contar en su momento porque era un poco más de lo mismo pero últimamente ando tan caliente que se las quise compartir jaja.
Para empezar, había algo que no mencioné en mis anteriores historias pero que es importante: yo estoy pololeando, y de hecho vivo con él. Se estarán preguntando porque sigo con él, la verdad lo amo pero la calentura me puede más, siempre quiero pene. Entonces, para que se hagan una idea, llevamos unos 2 años, por lo que varias historias de las que aquí conté, pasaron durante mi relación. Esta es una de ellas.
Como mencioné, esto ocurrió el año pasado, no recuerdo bien en qué momento pero más o menos a principios de año. Mi pololo había salido para ir trabajar (trabajamos en la misma tienda de retail) pero yo entraba varias horas después, por lo que me quedé solo. Justo ahí pensé de caliente, que algo podría encontrar en la app amarilla. Si no me equivoco, entraba algo así tipo 2 o 3 de la tarde, y mi pololo habrá entrado tipo 11 o 12. Me metí y empecé a buscar a ver qué encontraba. Me apareció un perfil cerca mío, a unos 300 metros aprox. Tenía una foto de un abdomen moreno y poco más, en la descripción no tenía nada más que alguna información de él y así. Le vi el perfil pero no le hablé ni nada porque no tenía mucha info, pero después de un rato me habla él mismo, supongo que cachó que vi su perfil. Comenzamos a hablar y todo bien, me mandó foto de su cara y la verdad estaba guapo, tenía pelo negro ondulado y facciones marcadas. Para describirlo un poco más, era flaco, medio moreno y me dijo que era colombiano. Me dijo que estaba buscando un culito para llenar, lo cual me calentó al instante. Le dije que podía usar el mío, y le mandé una foto de mi culo, el cual le gustó ya que altiro me dijo que me lo preñaría. Después, mandó varias fotos de su pico, el cual puedo decir, es de los más grandes que me he comido, diría que top 3. Era largo, bastante grueso y tenía buena cabeza, se veía exquisito. Después de seguir hablando, me dijo que estaba solo y que podía ir a que me llenara ese culo, yo totalmente caliente acepté sin dudarlo.
Empecé a arreglarme, pero la verdad no tenía mucho tiempo, ya que él y yo empezamos a hablar tarde. Suponiendo que yo tenía que salir de mi casa a las 12, planeaba juntarme con él tipo 11:30, más que suficiente, pensé yo. Así que tipo 11 ya me estaba arreglando, me metí a bañar, me depilé el culo ya que me mencionó que le gustaban los culitos depilados, el cual me quedó suavecito como siempre. Una vez se hizo la hora, arreglé mis cosas y salí, la idea era ir donde él y después de eso partir a mi trabajo.
Llegué al edificio y pregunté en conserjería por el número de depto que me había dado él. Subí por el gigantesco edificio hasta finalmente encontrar su departamento. Me abrió la puerta y pude verlo, estaba sin polera, mostrando esas ricas calugas que tenía ya que era flaco pero marcado. Andaba con un pantalón de pijama de esos que se te marca todo, además que él no andaba con bóxers, entonces más dejaba ver ese bulto. Me invitó a pasar y lo primero que hizo fue ofrecerme agua, a lo que me negué porque no tenía tiempo. Para describirles un poco el departamento, de lo poco que me acuerdo es que era de una pieza pero no era chico, de hecho la sala era grande a mi parecer, pero en fin, al entrar te encontrabas con la cocina, y al fondo la sala, pero en vez de un sofá o algo así, había un colchón en el piso, lo que se me hizo raro pero ni modo, ya estaba ahí. Tenía una tele gigante y parlantes grandes, además de varias cosas hippies que ya ni recuerdo. La pieza también era rara, tenía un camarote con sábanas desordenadas, la casa era un poco un desastre pero a la vez se sentía vacía. Pero bueno, volviendo al tema, me negué al vaso de agua y se me acercó.
Yo estaba apoyado en un costado de la mesa de la cocina, y él se me puso por detrás, dejándome sentir su pico contra mi culo. Se bajó el pantalón y ya empezaba a notar como se iba haciendo más grande, fue ahí cuando él mismo me bajó mi pantalón junto con el bóxer y comenzó a rozarme el paquete. Se sentía tan rico, sobretodo sintiendo como aquella cosa iba engrosándose. Luego empezó a bajar, hasta tener su cara frente a mis nalgas, para luego comenzar a besar mis cachetes, primero con delicadeza y luego con morbo. Poco después usó ambas manos para abrir mis cachetes, finalmente dejándole ver mi hoyo para luego comenzar a comérselo. Comenzó babeándome la entrada, para luego ir metiendo la lengua de a poco, entrando dentro de mí con ricos movimientos. Como he dicho en otros relatos, me encanta que me coman el culo, se siente muy rico. Además que él lo hacía muy bien, ya que se lo comía con muchas ganas, haciéndome sentir bien abiertito y dilatado para esperar la entrada de su miembro. Entre medio de todo esto, me daba unas nalgadas bien fuertes, dejándome rojo y con el dolor más rico del acto. Luego de unos minutos así, se levantó para ponerse de nuevo como al principio, empezando a empujar su tula contra mi hoyo. Ya estaba empezando a entrar, pero no lo dejé ya que primero quería probar ese monstruo en mi boca, así que le dije que aún no, que se la quería comer. A lo que me voltea y empieza a besarme, bien rico la verdad. Luego me pone de rodillas, dejándome frente a frente con su verga. Así que empecé, primero la tomé con una mano para tener más control, metiéndome el glande a la boca, empezando a babearlo y succionarlo, sintiendo ese rico sabor a macho como me gusta a mí, no limpio sino sabor a pene. Luego seguí bajando por el tronco, empezando ya a dificultarse un poco ya que era grueso y largo, pero no me iba a rendir, quería tener toda su verga dentro de la boca y garganta. Una vez que bajé más y no pude más, él aprovechó para empujarme bruscamente la cabeza, dejándomela atrapada, teniendo aquella cosa hasta el fondo de mi garganta, ya para este punto no tenía aire. Después de soltarme pude respirar y me encantó como me lo hizo, era todo muy morboso. Entonces empezó la mamada más frenética que he hecho, yo me la comía como podía pero él casi siempre la controlaba, ya que me agarraba del pelo y me la hacía comer como él quisiera, siempre me la metía hasta el fondo de la garganta y me follaba la boca para que yo pudiera tragármela como corresponde. Aquí ya su verga tenía una mezcla entre mucha baba, lágrimas y pre-cum, yo tenía los ojos muy lagrimosos en este punto pero no podía parar de comerme esa rica verga, quería que me diera más todo el día, pero lamentablemente para este punto ya me quedaban como 10 minutos, así que le dije que pasáramos al plato final, a lo que accedió.
Me llevó al colchón que les mencioné antes, y me empecé a sacar toda la ropa, él hizo lo mismo. Me puso en la posición del misionero, yo de espaldas y él encima mío, viéndonos las caras de exitados que teníamos. Empezó a rozar su pico contra mi entrada, lo cual se sentía muy rico. Después, se tiró un escupo en la mano, para ponérselo en la cabeza de la tula, ahí supe que iba a doler. Una vez “lubricado”, empezó a entrar lentamente, ya con la cabeza adentro, empecé a gemir como puta, ya que me dolía pero era ese dolor rico que se pasa después. Él empezó a decirme “Ya, shhh” o “Eso, eso”, de manera compasiva para intentar tranquilizarme, lo cual me calentó mucho más porque su voz era gruesa y grave. Cada vez que entraba más, repetía esa palabras, y de vez en cuando decía cosas como “Viste como ese culito se la va comiendo?” lo cual hacía todo mucho más hot. En este punto yo no sabía cuánto le faltaba, porque sentía que entraba y entraba y no terminaba nunca, yo ya me sentía más abierto que la chucha y sentía como un trozo grande y caliente me llenaba por dentro, lo cual me calentó aún más. Una vez que terminó de meterla toda, sentí como si tocara algo, se sintió como el cielo, era una mezcla de dolor y placer, sentía que la punta de su verga me estaba tocando por dentro. Después, empezamos el mete y saca. Iba de a poco al principio, entendiendo que me dolía, pero luego ya le dió lo mismo y empezó a embestirme, sacando y metiendo todo ese largo pedazo de tula que tenía. Yo sentía como me abría más y más, dejándome el hoyo bien abierto incluso si no estaba dentro mío. Entre toda esa follada a mi culo, también aprovechaba de acercarse a mí a comerme la boca, lo que lo hacía más rico. Después de unos minutos así, me dijo que me pusiera en 4, lo cual obedecí de inmediato porque como sabrán es mi pose favorita. Una vez me puse en 4, el weon se puso a comerme el culo nuevamente, y por si se preguntan, no estábamos manchando ni nada ya que yo me había hecho un lavado, aunque de igual forma aún así yo no lo haría pero bueno, cada quien jaja. Esta vez se sintió diferente como me comía el culo ya que yo estaba entero abierto, entonces podía sentir como su lengua entraba fácilmente dentro mío, sintiéndose aún más rico de lo normal. Después de varios segundos, volvió a escupirse el pico y empezó a meterlo. Empecé a sentir el mismo dolor pero esta vez duró mucho menos ya que yo ya tenía el hoyo bien abierto. La entró toda de una, haciendo sentir como en un segundo ya tenía toda esa verga dentro mío nuevamente. Luego siguió el mete y saca, aquí fue mucho más rico ya que mi culo rebotaba, cosa que le calentó a él, impulsándolo a darme más y más nalgadas, además de apretarme los cachetes. Además, su ingle contra mi culo hacía que sonara como aplausos, cosa que también me encanta, y como él me estaba follando más fuerte que la chucha, se escuchaba muy muy fuerte. Siguió así, dándome pico hasta como quiso, metiéndomela bien fuerte, abriéndome cada vez más y más el culo, agarrándome del cuello algunas veces y también metiendo dedos a mi boca, para chupárselos. Yo estaba en las nubes, estaba recibiendo verga como me gustaba, una bien grande con un weon morboso y duro para follar. Seguimos unos minutos así, hasta que me di cuenta que ya era hora de irme, así que le comenté y poco a poco fue saliendo de mi. Ambos estábamos muy cansados pero lamentablemente tenía que ir a trabajar. Me vestí, él se levantó (aún desnudo) a tomar agua, dejándome ver todavía esa rica pichula. Luego nos despedimos y lamentablemente nunca más nos juntamos porque el no volvió a aparecer por acá. Lo volví a ver hace unos meses en la app pero estuvo un solo día, la verdad me encantaría juntarme de nuevo con él para que terminemos lo que empezamos y me preñé con su lechita.
Es chistoso porque quedé terrible abierto después de eso, por lo que caminaba un poco raro ya que se sentía incómodo, lo que me dió vergüenza al llegar a la pega, esperaba que nadie me preguntara y mucho menos mi pololo jaja.
Y esa fue la historia, espero que les haya gustado y les haya parado los picos jajaja. Tengo otra historia que ocurrió hace poquito y fue bastante rica igual. Tengo más historias, si tienen dudas háganme saber o si quieren algo más me lo dicen, gracias por leer!
6 Comentarios
Anónimo
enero 7, 2026 a las 9:30 amCuenta mas
Anónimo
enero 7, 2026 a las 1:59 pmCuenta maaas
Anónimo
enero 8, 2026 a las 2:14 amPa que pololean si se comen cualquier pico ?
P
enero 8, 2026 a las 7:54 pmPorque es su vida, intrusa
Anónimo
enero 8, 2026 a las 3:17 amcuanta las historias de los otros del top 3 de picos mas grandes
Anónimo
enero 8, 2026 a las 10:55 amYa las tengo! Una se llama “El tulon del vecino” y la otra “El vergon de la otra calle” 😁