Mi padrastro y yo – Parte 2

Mi padrastro y yo part 2

Algunos lo pidieron, así que aquí está la parte 2 (si soy calientahuevos 🥵).

En resumen: mis padres se separaron, mi madre conoció a un tipo, me crio como su hijo, y a los 18 tuvimos una intimidad confianza cuando nos dejó mi madre solos. Así que prosigo donde me quedé.

Yo escuchaba lo que me decía mientras recorría mi pierna con su mano.

• —¿Quieres probarla otra vez?
—Yo… sí quiero.

Estaba algo nervioso y muy cachondo. Él tocaba mi pierna mientras me veía.

—Papá…
• —¿Mm? ¿Sí?
—¿Puedo besarte?

Yo había dicho, nervioso, mientras me agitaba, y él, poco a poco, llegaba a tocar mi pene.
• —Hazlo. Quiero que lo hagas.

Yo dije que sí con la cabeza y me encimé a él, besando sus ricos labios, y él me tocaba con intensidad. Sentía su calor y su respiración. Yo dejé de besarlo para bajar poco a poco a su gran pene duro.

—Por fin… lo tengo frente a mí.
• —Es tuyo, hijo.

Después de escuchar eso, se la agarré mientras lamía la punta. Él acariciaba mi cabello y empecé a lamer su tronco hasta pasar la lengua por el frenillo.

• —Umm~, qué bien lo haces.

Lo escuché decir con placer y empecé a chuparla. Masajeaba sus huevos mientras lo hacía y lo miraba. Amaba sus expresiones de placer y sus deliciosos quejidos. Él empujó mi cabeza, me atragantaba, pero no me importaba.
• —Eso, eso, déjala bien lubricada.
—S-sí, papi.

Yo seguía chupando mientras tocaba su abdomen, y después me daba cachetadas con su mojado pene.
• —Ahora es mi turno, putita.

Yo me puse nervioso al escucharlo. Me levantó y me acostó en el sillón, y se puso a lamer mis nalgas y morderlas. Yo sentía raro, pero me gustaba. Abrió mis nalgas con sus grandes manos y empezó a chupar mi ano. Se sentía rico. Lo lamía mucho y metía sus dedos a veces.
—A-ah~, duele, papá.
• —Sé que duele, pero aún no te la he metido, así que no lloriquees.

Yo me agitaba un poco y él seguía tocando mi culo. Me llenaba de placer para, después, solo empezar a rozar la punta por mi ano. Me sentía urgido en ese momento. Mi corazón latía con intensidad y me empezaba a agitar más.
• —¿Listo?
—N-no lo sé.
• —Jaja, solo relájate. Si te relajas no dolerá tanto.

Sentí como me abría el culo cada que empujaba despacio su pene dentro mío. Yo gemía, y entre más gemía más dentro la metía. Me dolía mucho, no me escuchaba cuando decía que parara. Cuando entró, yo sentí como si hubiera perdido una parte de mí, y literalmente fue así, jaja. Y él empezó a moverse.
—¡Espera, espera!… Déjame acostumbrarme primero, por favor….
• —Umm… está bien.

Él empezó a sacar y meter poco a poco su pene y empezaba a moverlo. Yo gemía. Después de un rato, empezó a aumentar la velocidad. Me cogía duro y rico. Mi pene palpitaba mucho. Él me nalgueaba mientras me jalaba del cabello.
—¡A-ah~! Duele.
• —Shh, tranquilo, putita. Te gusta, ¿no? Sé que te gusta.

Me decía en un tono dominante mientras me jalaba del cabello, y sentía como sus huevos rebotaban en mi culo. Me llenaba de placer.
—Me encanta~.

Estuvimos un rato así, y después él se sentó y yo me monté en él. Su pene estaba mojado y duro. Yo me senté en su pene y sentí como entraba. Empecé a dar pequeños saltos mientras me agarraba el culo. Era lo mejor que pude haber hecho. Lo besaba mientras me movía para él, sentía como su pene palpitaba dentro mío.
—Te amo, papá~.
• —Um~, yo también… ¿agárrate fuerte, sí?

Sin pensarlo, él me tomó del culo y yo le abracé. Él se levantó y me tenía cargando. Me besaba con intensidad mientras me la dejaba ir. Yo gemía y arañaba su espalda con la poca uña que tenía, ¡jaja! De pronto, él me empujó a la pared y empezó a metérmela bruscamente. Mis gemidos fueron intensos y sus quejidos también. Sentí que iba a explotar.
—¡Ah~! Para, me duele.

No me hacía caso. Las escaleras no quedaban tan lejos de la sala. Él caminó hacia ellas. Cada paso me hacía gemir, sentía como se iba toda. Pero… se cansó, jaja. Sí, el viejo se cansó, y pues me bajó y solo empezó a besarme. Entre besos llegamos a su cuarto y me empujó a la cama.
• —Eres todo mío~.
—Todo tuyo…

Él me abrió de piernas y las subió a sus hombros. Tenía una hermosa y sexi vista de mi padre. Me la metía poco a poco hasta entrar y me empezó a coger. Estábamos agitados y algo sudados. Con su mano empezaba a masturbarme. Estuvimos así un rato, después hizo que me acostara. Él también lo hizo, levantó mi pierna y me folló. Fue la mejor experiencia que tuve. De eso me vine, manché su mano. Él se vino después dentro mío y lamió el semen que cayó en su mano.
—¡Ah~! Se siente tan calientito.
• —Sí…

La sacó y empecé a chorrear leche de mi culo. Estábamos tan cansados que nos acostamos en la cama, y yo me acosté en su pecho mientras tomaba su pene con mi mano. Fue demasiado rico lo que pasamos.

Después de eso ya no fue el mismo conmigo, pues cuando desperté él no estaba a mi lado. Y me levanté, me dolía como nunca mi culo, pero podía andar, jaja. Bajé las escaleras y estaba en la sala, en boxer, preparando de comer, y solo me acerqué.
—Ho-hola, papá.
• —Mmm…

Él no me decía nada, solo estaba allí como si no existiera o como si no hubiéramos follado ayer.
—¿Pasa algo??
• —¿Mm? ¡¿Que si pasa algo?!… ¡Por favor!

Él decía algo alterado, yo estaba nervioso.
• —Desperté con mi hijo desnudo a mi lado, eso pasa. Yo… yo solo estaba borracho, no sabía lo que hacía.
—Pero… te gustó, ¿no?
• —Mmm… sí, lo admito, pero… hijo, amo a tu mamá, y si se entera… ¡um!

Él sonaba preocupado y suspiraba algo triste, y solo lo veía y me acercaba a él.
—Sí… lo sé, pero no lo sabrá, confía en mí.
• —Ajá… pero no se repetirá nada de lo que pasó, ¿entiendes?
—¡Pero!…
• —Pronto llegará tu madre, entiende niño!

Me decía exaltado y yo solo lo veía.
—Lo… lo sé.

Me acerqué a él y lo besé mientras tocaba su pene entre el boxer.
—Pero ella aún no viene, ¿verdad?
• —¡¿Mm?!
—Solo será nuestro pequeño secreto, ¿sí?

Lo miré haciéndole una carita tierna y él solo me miraba raro.
• —¿Sabes que eres un pervertido?!
—Sí… lo sé, pero tú tampoco te quedas atrás, comiéndote mi culo ayer.
• —Mmm.

Él me miraba feo y después solo se reía burlonamente.
• —De tal palo, tal astilla.
—Sí… eso creo.
• —Bien, pues… será nuestro secreto.

Él se acercaba a mí y me besaba mientras yo aún tocaba su paquete.
—Hecho…

(Parte tresss??? Respondo en la noche pues trabajo todo el día y tengo sueño Jaja!!)

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5 Comentarios

  • Anónimo
    enero 8, 2026 a las 10:41 pm

    Que delicia leer esto 🤤😋❤️‍🔥

  • Anónimo
    enero 9, 2026 a las 12:28 am

    Averr

  • Anónimo
    enero 9, 2026 a las 4:50 am

    Para 3 y con muestra el pene de tu papa

  • Anónimo
    enero 9, 2026 a las 7:09 pm

    Parte 3!!!

  • Anónimo
    enero 10, 2026 a las 1:46 am

    Parte 3 yaaaaa

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