El bulto que no pude ignorar
Soy nuevo contando un relato, ojalá les guste y perdón si es mucho texto. Para darles contexto, todo comenzó el año pasado cuando le conté a mi amigo que me gustaban los hombres (estaba confundido). Me dijo que eso estaba bien y todo, pero me contó que otros amigos que tenemos en común se le habían insinuado y que incluso a uno se lo habían chupado. En ese momento se me ocurrió una idea. Se me ocurrió literalmente pedirle si me dejaba chupársela (pero había un problema: en ese tiempo yo estaba pololeando con una mujer). Obvio que no le pedí en ese momento. Pasó el tiempo, yo terminé esa relación, me junté con él y hablamos del tema. También salió lo de que me gustaban los hombres y le pregunté más sobre la experiencia con nuestros amigos. Me contaba que ellos se lo pidieron y que se sentía raro al hacerlo. (En esa época yo siempre le decía, medio en broma/medio en serio, que yo quería chupársela). Quería preguntarle directamente, pero me daba mucha vergüenza y no me salía. Pasó más tiempo y en Año Nuevo fui a su casa. Nos fumamos como 3 pitos y cuando estábamos bien volaos le pregunté. Le dije:
«Oye, ¿crees que me podrías ayudar con algo?»
Me respondió: «¿Con qué?»
Me dio caleta de vergüenza y me quedé callado un rato. Al final me animé y le pregunté. Me dijo que igual era raro porque cuando lo hizo antes era más chico, pero que ahora era distinto… y al final dijo que sí. Se empezó a pajear para que se le parara y yo poder chupársela, pero dijo que no pudo concentrarse y al final no se la chupé. Cada vez que nos juntábamos después, él sacaba el tema de que me gustan los hombres y me hacía demasiadas preguntas, sobre todo sexuales y eso si que me daba curiosidad, porque el siempre comenzaba ni yo lo hacía y eso si me deja pensando .Pasaron los meses y el jueves pasado nos juntamos otra vez. Hablamos bien, nos fumamos unos pitos y salió el tema de nuevo. Hablamos harto. De repente paró la conversación y me dijo que se iba a bañar. Se fue, volvió, se sacó la toalla delante mío y se puso el bóxer lentamente, dejando que se le marcara todo. Me calenté demasiado. Se acostó de una forma en que se le marcaba el bulto entero y empezó a preguntarme sobre lo de Año Nuevo:—Oye, hermano, ¿por qué me preguntaste eso de si te dejaba chupármela?
—No sé… solo era curiosidad, o no sé…
—Es que igual ahora me lo pienso. Estamos todo volaos, solo somos nosotros, nadie más nos podría ver…
—¿Entonces sí se va a poder? ¿Voy a poder chupártela?
Se lo pregunté así no más, me importó un pico todo. Me dijo que sí. Se empezó a tocar y me dijo «ven». Me acosté en la cama y me dijo:
«Si quieres, tócalo».
Lo empecé a tocar y era un pene gordo y un poco largo, yo creo que de unos 18 cm. Lo estaba masturbando y me dice:
«Si quieres chúpalo, o haz lo que quieras». Le empecé a pasar la lengua por la cabeza y el glande, después me lo metí en la boca. Lo iba chupando con muchas ganas, como si nunca hubiera comido un pico (aunque era verdad). Trataba de hacerle garganta profunda, pero al principio llegaba solo hasta la mitad. Después pude comerla toda. En un momento paré porque quería que terminara y me pregunta:
—Oye, ¿quieres intentar algo más?
Le pregunté qué y me dice:
—¿Por qué no te bajas los pantalones y te termino en el culo? Yo le dije que no quería todavía (porque la verdad no estaba bien depilado), pero le dije que mejor terminara en mi boca. Se la chupé de nuevo, después le chupé las bolas mientras él se pajeaba. Me avisó cuando iba a acabar, justo antes me lo metí todo en la boca, hice garganta profunda y terminó ahí. Lo tuve un rato en la boca, pero lo tragué.
Eso fue todoo lo que pasó ese día. Pero me quedé con la sensación de que iban a pasar más cosas… y así fue. En otro relato les cuento lo que pasó después.
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