Mi primera vez
Tenía 18 años; esto empezó cuando llegué a la ciudad a trabajar. Yo soy bisexual y descargué Grindr. De repente me apareció un perfil de un maduro de 48 años: era un poco rellenito, pelo corto, muy discreto. Hablamos, me dijo que nos enviáramos fotos, así que procedimos. Le gustó lo que vio; yo también me sentí bien. Era mi primera vez en esto, así que acepté. Me iba a pasar a buscar después de mi trabajo. Trabajaba en un mall, así que él me iba a esperar en el estacionamiento. Andaba en un auto pequeño, muy discreto. Me subí, nos saludamos. Me dijo: «Eres muy atractivo y estás muy rico». Yo estaba muy, muy nervioso, le dije lo mismo. Entonces me dijo: «Nos vamos». Le pregunté adónde podíamos ir, ¿podríamos estar tranquilos? Me respondió: «Vamos a mi oficina en el centro de la ciudad». Era alrededor de las 00:00 de la medianoche, así que nos marchamos rumbo al centro. Viajando, me hacía preguntas: cómo me llamaba, cuántos años tenía, y todo ese cuento. Yo le hacía lo mismas preguntas, hasta que le dije que era virgen, que nunca había follado con nadie.y me sentí muy nervioso y vergüenza, y él me iba calmándome tocándome las piernas hasta que llegamos, subimos al oficina; no había nadie en ese edificio. Me hizo pasar, toma asiento, me dijo; así que yo todo nervioso ascendí.
Él se acerca, me toma de la mano, me levanta y me dice: “tranquilo, yo te voy a tratar como mi nena”. Me abraza y me besa. Yo con las manos hacia atrás, nervioso, él me sigue con cariño, me pone sus manos dentro de mi pantalón, abriéndome las nalgas cada vez más fuerte, con un dedo intentando meterme en el ano hasta que lo logró; lo sacaba y lo metía, y me besaba. Ya después intentó con dos, hasta que lo logró. Yo estaba súper caliente; se me había pasado toda la vergüenza.
Me apoya contra el escritorio, me saca la polera y yo le saco su camisa; me saca el pantalón y me da vuelta. Me dice: “tienes un tremendo culo, mi amor”; me lo abre bien fuerte y comienza a mamarme el culo completamente. Yo echado encima del escritorio, me estuvo mamando el culo durante unos 10 minutos o más; me metía y sacaba los dedos del culo. Y yo venía, de lo rico.
Me da vuelta, me pide que se lo mame. Yo la primera vez que se la chupaba a alguien, me se lo chupaba rico, supongo porque llegaba a retorcerse de placer. Le echaba el prepucio hacia atrás y se lo chupaba; sabía rico, recién bañado. Estuve un buen rato haciéndolo, y cuando ya no pudo más, se sacó una colchoneta y la instaló. Me dijo: «Bótate». Yo me tumbé, caliente y vulnerable, me abrió las piernas y se subió encima, besándome, metiéndome toda su lengua en la boca. Me escupía, era todo rico, hasta que me puso en cuatro.
Me chupó un poco más el culo, luego se puso el condón y comenzó a puntiar con su pico en la entrada de mi ano. Cada vez lo metía un poquito más, hasta que sentí medio pico adentro, lo sacaba, se echaba más lubricante y lo volvía a meter. Y cada vez más, hasta que dentro yo gemía. Empezó a penetrarme cada vez más rápido, me sujetaba de la cintura y me follaba duro, hasta que me dijo: «Me voy a correr». Me sacó el pico, se quitó el condón y me la lanzó directamente la leche a la cara y al pecho. Igual era mucha leche, la intenté probar para ver cómo sabía, pero no me gustó demasiado. Así que me unté los labios y la cara con ella, y me desparramé sin más. Estaba muy excitado, me puse a masturbarme hasta que me corrí arriba del pecho. Luego se acercó, me besó nuevamente, y nos quedamos unos minutos tumbados. Me dijo: «Espero que no sea la última vez». Le respondí: «No, juntémonos durante la semana», pero eso será otro relato.
1 Comentario
Anónimo
enero 21, 2026 a las 5:15 amCuentame mas detalles, foto de su pene