Con el amigo de papá
Cuando yo tenía 18, nos fuimos de viaje con mi padre y otros amigos de él.
Llegó la noche y, pues, decidieron irse a beber a un bar del pueblo y me llevan. Entre copa y copa de vino, pues me invitaban, hasta que, pues, me emborraché. Los amigos de mi papá también. Mi padre decide irse una hora antes y me pregunta si quería quedarme. Yo estaba medio ebrio y le dije que sí; total, no creía que iba a pasar algo. Así que, bueno, llega la hora de irse y yo ya estaba más tomado con los amigos. Yo estaba muy ebrio y me daba vergüenza entrar al cuarto del hotel donde estaba con mi papá y que me viera así. Le pedí a uno de los señores que si podía entrar con él, y él gentilmente acepta.
Ya cuando entramos, él se comienza a desvestir hasta quedar en calzones (normal, total así duermen la mayoría). Yo igual, solo me quité el pantalón. Ya acostados, me pongo de espaldas al amigo. Él me charlaba porque, bueno, estábamos ebrios, y ni recuerdo qué respondía. Ya en eso sentí como intentaba masajearme la espalda y le dije que se sentía bien. Ya cuando siento su verga dura atrás mío, él se levanta de la cama y se para frente a mí y me pregunta si había visto otras vergas. Le dije que no. Es ahí donde se saca el calzoncillo y me la muestra y me dice si la tocaba. Yo en ese entonces ya sabía que era gay, así que se la toqué sin pena.
A mí él igual empieza a tocármela y a pajearme, me dice que haga lo mismo y aproveché y se la chupé. Era una verga mediana, peluda, grandes huevos eso sí, y de una sin pensarlo se la chupé. Él suelta un gemido rico, y ya pasada largo rato seguía chupándosela y me decía que ninguna mujer se la había chupado como lo hacía yo.
Ya donde ejerce fuerza, me vuelca, se pone saliva en la pija e intenta penetrarme. A mí nunca me habían penetrado. Intento varias veces, que aunque su verga era pequeña, no pudo. Pero empezó a pasarla por atrás mío hasta que sentí que salió la leche y me dejó como dona. Me vuelca de nuevo, quedamos en frente y me besaba por todas partes mientras me pajeaba y me hizo acabar también.
Se levanta, nos lavamos y nos dormimos. Ahora yo tengo 30 y, pues, en los años que han pasado, varias veces me invitaba a su casa, pero solo acepté pocas invitaciones porque no suelo mucho ser pasivo y él quiere cogerme.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!