Con el vecino en su camioneta a la medianoche

Hola, he leído muchos relatos muy ricos y quise compartir uno de los míos, espero les guste.

Cuando yo era joven… déjemoslo en eso. Iba seguido a visitar a mis abuelos al Estado, un día me dio curiosidad que había por ahí, así que abrí la app amarilla y al poco me escribió un perfil sin foto que estaba muy cerca.

Resultó que era un vecino de 25 años y me dijo que me quería ver. Cómo a mí me gustó la verdad y el estaba insistente, acepté, pero me pidió discreción ya que aún no sale del clóset al 100%. El problema era que yo no podía salir siempre y el no tenía lugar, así que un día en la noche me escapé de casa y lo vi en su camioneta.

El es un oso de 25 años, guerito, peludo, regordete y muy guapo de cara, yo soy más promedio, morenito, ni muy flaco ni muy gordo pero dotado de verga y culo. En esos tiempos era más pasivo.
Nos fuimos a un estacionamiento más solitario y platicamos un rato, la conversación subió de tono y nos empezamos a besar, olía muy rico a hombre. Poco después me puso a mamarle la verga, no era muy larga pero si gorda, hasta me asusté de si me iba a caber, como era mi primera vez haciendolo en una camioneta andaba un poco incómodo pero nos acomodamos, yo tengo el cabello largo así que el me jalaba. En un momento me acomode entre sus piernas peludas y grandes y me la comí toda, me encantaba acariciar sus piernas peludas mientras me la mamaba como chupón.
Al poco rato empezamos a coger y si me dolió pero el supo cómo sujetarme para que no me moviera y me la comiera toda como debe de ser. Teníamos pocos condones pero uno se hecho a perder y el otro lo usamos pero seguíamos calientes, asi que me cogió a pelo, en un punto algunas personas pasaron cerca y tuve que esconderme jajaja. Me cogió contra el asiento y como tengo el cabello largo me jalaba del pelo, yo nada más sentía como rebotaban mis nalgas contra sus mulos peludos. Después de un rato el empezó a sudar, como es gordito sudaba un chingo por el esfuerzo y eso me prendió más, se puso más dominante y mientras nos veíamos me escupió en la boca y me cacheteo. Después de un rato finalmente me preñó y me dejó temblando.

Desde entonces nos vemos de vez en cuando, hemos hecho más cosas como coger en su puesto de comida y grabar. Comenten si les gustaría escuchar otras historias con el u otras que he tenido

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