Confección alguien ayúdeme

Alguna vez me obligaron a ser la perrita de varios hombres, y aunque al principio tenía miedo, terminé descubriendo lo mucho que me gusta. Soy un chico acuerpado, con cara normal, blanco violable, siempre sumiso y con la verga chorreando precum casi todo el tiempo. Mi culito es bien tragón, se abre fácil, se traga todo y pide más aunque ya esté rojo, hinchado y lleno de leche.

Esa vez me recomendaron convertirme en prosti, pero no cualquiera… me dijeron que buscara un proxeneta abusador, de esos que se quedan con todo el dinero y que además abusen de mí cuando les dé la gana. Desde ese día no he podido sacármelo de la cabeza. Cada vez que me meto un dildo grande, que me abro frente al espejo y me follo solo, pienso en eso… y me caliento más. Imagino a un macho fuerte que me controle, que me use como su puta personal, que me deje sin un peso y que me trate como la perra en celo que soy.

Ahora es uno de mis mayores sueños: ser la perrita prostituta exclusiva de un hombre. Que él consiga los clientes, que se quede con cada peso que paguen por follarme, y que a cambio me use cuando quiera, como quiera, sin límites. Me encanta la idea de estar repartido entre varios machos, satisfaciéndolos a todos mientras mi dueño se beneficia y me recuerda quién manda.

Si alguien en Colombia, Armenia Quindío o cerca está interesado… estoy listo.

Puedes dejarme en tu cuarto amarrado todo un día si quieres, con el culo en pompa y la boca abierta, esperando a que llegues o que traigas amigos. Solo tienes que ayudarme a cumplir este sueño: convertirme en tu perrita prostituta, abusar de mis ganancias y de mi cuerpo cuando te provoque.
Escríbeme si te pone duro tener a un chico sumiso como yo completamente entregado. Quiero que esto deje de ser solo una fantasía… quiero vivirlo.

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 2 / 5. Recuento de votos: 4

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO