El gordo moreno

El gordo moreno

A Pesar De Que Que Siempre Me Ha Gustado la lencería, siempre fui muy discreto cuando andaba en la calle, la verdad era muy flaco, pero usaba la ropa ajustada y se me notaban esas nalguitas redonditas y duras que tanto orgullo me daban. siempre se me acercaban tipos haciendome toda clase de proposiciones, recuerdo que saliendo de trabajar, ya era tarde, aproximadamente las 11 pm, esperaba el transporte que me llevará a casa , se me acercó un gordo muy alto, panzón, moreno, olía muy rico, me sorprendió porque fue muy directo, -está la noche muy agradable como para que me des unas mamadas- La verdad no supe que decir, me agarró una nalga con una sola mano, las tenía muy grandes, me estaba convenciendo muy rápido, me agarró de la cintura con sus 2 manos y me pegó a su cuerpo, sentí un bulto muy duro en mis nalgas, mi corazón se aceleraba cada vez más, empezó a mordisquear mi oreja excitando más y más mi cuerpo, la calle estaba sola , no había ningún alma, me fue jalando poco a poco hacia atrás de un puesto de revistas, mientras besaba mi cuello y pellizcaba mis pezones con sus grandes y rasposas manos, yo andaba súper caliente con lo que me estaba haciendo, resoplaba agitadamente mientras restregaba mis nalgas en su trozo de carne que cada vez se ponía más duro , – que ricas nalgas tienes, ya desde hace tiempo que te traigo ganas – mientras metía su mano por mi pants dándose el gusto de agarrar mis nalgas las apretaba , las agarraba desesperado, sus dedos los pasaba por mi hoyito queriendo penetrarlo, yo la verdad no podía aguantar lo caliente que estaba jadeaba de tanta exitacion, me volteo y me dió un beso que casi me ahoga me metió la lengua casi hasta la garganta, se desbotono el pantalón para sacar su enorme trozo que estaba que explotaba, yo lo agarre con mi mano , ya quería sentirlo estaba tan caliente y duro, me arrodille para poder verlo mejor, era grueso y muy negro , que rico se veía la cabeza era mediana , pero parecía un hongo, me agarró del pelo y me empezó a empujar, ya quería que le sacará toda su lechita, empecé a chupar como becerro recién nacido, sabía riquísimo, no sé cómo le hice pero casi entró todo esa pedazo de carne en mi boca, sentía que me llegaba hasta la garganta, eran como 20 cm, yo chupaba y succionaba hasta que se empezó a sentir más dura, el empezó a jadear más y más fuerte, – así , así , sigue , ya mero acabo , ya viene , es para ti , toda la leche es para ti bebé -, yo empecé a jalar con más fuerza hasta que senti cómo aventaba chorros y chorros de leche, calientita, que rica estaba , no deje ni una sola gota, la verdad es que a pesar de estar gordo, tenía muy buena herramienta, y lo mejor de todo es que era muy limpio, se acomodo su pantalón y me dijo que le había gustado mucho, que si quería ir a un hotel a seguirle, la verdad ya era muy tarde, así que le dije que era mejor otro día, pero esa es otra historia…

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