El profe de Ed.Fisica
Buenas, he leído muchos relatos y eso me animó a contarles sobre la primera vez que estuve con un hombre.
Bueno, actualmente tengo 22 años y vivo en el sur de Chile. Mido 1,76, tez blanca, ojos marrones y cabello corto. Soy 100% gay, pero de estilo muy varonil, casi militar.
Todo esto pasó cuando vivía con mi madre en Santiago (en septiembre, después de que cumplí 18 años). Solo éramos nosotros dos, y yo asistía a un liceo de solo varones y cursaba cuarto medio. Mi madre era trabajólica, por lo que siempre estaba solo. Por esa razón, y porque me gustan los deportes, entré al taller de fútbol del liceo, que se impartía después de las horas de clases.
El profesor de educación física era quien dirigía el taller y era el entrenador. En aquel entonces, un hombre de 28 años, cuerpo bien trabajado, marcado, atractivo, de altura 1,82, tez morena. Me acuerdo de que las profesoras y algunas apoderadas siempre se le quedaban mirando (igual yo, jeje).
Un día de esos hice desorden en los camarines, tonteando y cosas así (digamos que no me portaba bien siempre… jaja), por lo cual el profe me castiga y me dice que lo vea en su oficina después de que terminaran las clases, advirtiéndome que no huyera porque sería peor.
Entonces, al terminar la jornada de clases, me dirijo a la oficina del profe, que para llegar hay que atravesar el interior de los camarines, ya que están unidos.
Llego, toco la puerta, me dice que entre y me siente, lo cual procedo a hacer. Me quito la mochila para dejarla a un lado y me larga la charla, básicamente que si seguía portándome mal tendría que sacarme del taller de fútbol. Yo, todo asustado, le digo que me portaré bien y se me sale un:
—Haré cualquier cosa, pero no me saque del taller.
En eso me doy cuenta de lo que dije y me puse muy nervioso y rojo, por lo cual el profe se larga a reír y no me dijo nada. Solo me mencionó que mi castigo sería limpiar todo el camarín y las duchas, que me dirigiera hacia ahí y que él me llevaría los artículos de aseo.
Ya calmado, procedo. En los camarines empiezo a sacarme la camisa porque no pensaba manchar el uniforme, porque si no mi madre me mataría. En eso entra el profe y me ve sin camisa y me pregunta por qué me estaba quitando la ropa, por lo cual le cuento que no tenía pensado manchar el uniforme, ya que mi madre se pondría furiosa. Él se ríe y me dice que tenía un short que me lo podía prestar, a lo cual le dije que sí (nunca imaginé lo que pasaría después).
En eso me quito la ropa y quedo en bóxer. Llega el profe, que había ido a buscar el short, y me lo pasa. En eso siento que me queda mirando y me puse re nervioso mientras me ponía el short. Entonces se fue y yo me dedico a limpiar.
Pasa un rato (serían alrededor de las 16 hrs, las clases terminan a las 14 hrs) y me toca limpiar las duchas. En eso, con el calor, abro la llave y me mojo la cabeza, mientras entra el profe y me dice que me apure, que en una hora más terminaba su jornada laboral.
Yo, todo cansado, con calor y mojado, le digo en voz alta, molesto, que por qué no me ayuda, que es difícil limpiar eso. En eso él llega y me dice que cuidado con el tono y que con esto viera lo que cuesta mantener un espacio que todos ocupan limpio. Avergonzado, agacho la cabeza y reflexiono.
Más aún fue mi sorpresa al ver al profe quitándose la polera, y yo, todo nervioso, le pregunto qué estaba haciendo, y me dice que me iba a ayudar a limpiar, ya que había entendido el porqué me castigaban, y que no pensaba mojarse la ropa, ya que solo faltaba limpiar las duchas.
En eso me pregunta si me molesta que él se quedara en bóxer, a lo cual yo, sin perder la oportunidad de ver en ropa interior a quien siempre fantaseaba, le dije que no me molestaba. Me respondió que le alegraba saber eso y que no le dijera a nadie, ya que se podría malinterpretar, recordándome que me había prestado el short y que estaría en peligro su trabajo. Entonces le aseguré que no le diría a nadie.
(ahora viene lo hot)
Mientras limpiábamos, lo veía cada vez que podía. Me ponía caliente ver su pene marcado en sus bóxer y su culo redondito. En eso se me ocurre la idea de abrir la llave de la ducha para mojarlo a modo de jugarreta, ya que ansiaba ver mojada esa zona.
Entonces lo hago y el profe me dice por qué hacía eso, y le respondo que hacía mucho calor y que igual estaba un poco aburrido. Entonces él se ríe y empieza a mojarme igual hasta que quedamos empapados, jaja.
En eso yo no aguantaba más lo caliente que era la situación y se me pone dura. El profe sí se dio cuenta de eso, pero no me dijo nada. De igual manera, vi que a él también se le estaba poniendo dura.
Entonces me envalentoné y le dije:
—Profe, quedé todo mojado y quiero dejar secando un poco el bóxer. ¿Le molesta que me lo saque para estrujarlo y dejarlo secando en la banca?
A lo cual me responde:
—No, hazlo nomás.
Entonces le digo que igual hiciera lo mismo, que cómo se iba a ir con los bóxer todos mojados, y que el short tampoco lo podía usar ya que lo estaba usando yo e igual quedó mojado.
Entonces él se queda pensativo y dijo que no era correcto que un alumno lo viera desnudo. Yo le respondí que no me importaba, que igual estaba acostumbrado a ver desnudos a mis compañeros del taller de fútbol después de los partidos, y que además solo estaban ellos dos.
Por lo cual él me dice:
—Está bien, pero no le digas a nadie.
En eso procedemos a desnudarnos y aproveché para verle todo su paquete. Dios, era grande, estaba semi erecto, velludo. En eso me doy vuelta porque se me empieza a parar re duro, cuando siento que por la cintura me agarra el profe. Me dijo:
—Ya no aguanto más y, por lo visto, tú tampoco. ¿Crees que no me doy cuenta cómo me ves? Quiero que seas mío.
Me empieza a besar el cuello. Siento cómo mi espalda tocaba su torso marcado y sentía cómo apretaba su pene en mi culo, diciéndome que ya no aguantaba más. Le respondí:
—Profe, estoy re caliente, que lo hagamos nomás.
En eso me doy vuelta, lo beso, le toco su pene todo erecto, grueso, y él hacía lo mismo con el mío con una mano, y con la otra apretaba fuerte mi nalga, haciéndome gemir.
—¿Te gusta que te agarre? Ahora baja.
Yo bajo casi instintivamente y le empiezo a chupar. No me cabía todo en la boca. Dios, le pasé la lengua como quise, y él con una mano me agarra la cabeza y me empuja a su pene, haciéndome tragar todo su precum. Me hacía hacer arcadas, pero no me importaba.
—¿Te gusta, perra? Sí que eso es lo que querías, cómetela toda.
Me encantaba que me tratara así. Sentía una mezcla de calentura y nerviosismo. En eso me toma de las piernas, me levanta y me lleva a la banca. Me abre las piernas y empieza a chuparme el pene para luego bajar a lamerme el ano. Dios, cuando llegó ahí se me salen algunos gemidos de lo rico que lo hacía.
En eso me mete un dedo, yo gimo, y él decía: “eso, así, así, no aprietes”. Luego me mete dos dedos, metía y sacaba. Me besa mientras seguía metiendo los dedos. Qué rico eran los besos con gemidos.
En eso me dice:
—Ya estás listo.
Y procede a penetrarme con su verga. Lo hace despacio y logra entrar. Me dolía, pero me gustaba. Le dije que despacio, y lo hizo, hasta que no aguantó más y me manda el empujón. Fue excitante, se me salía solo el precum de lo caliente que estaba.
Empujaba lento, después empezó rápido y más fuerte. Yo gemía del placer. Me tomó en brazos y me siguió penetrando. Se sentía rico cómo me abrazaba con fuerza y me penetraba a la vez.
No aguantaba más, le dije que me iba a dar. Entonces me llevó de nuevo a la banca y me puso en cuatro. Me abre las nalgas y me empieza a meter, haciéndome gemir como perra. No aguanté y eyaculé primero.
Entonces me dice:
—¿Lo quieres adentro o afuera?
Le dije que quería sentir cómo me preñaba. En eso siento cómo eyacula en mí. Dios, sentí todo ese calor dentro de mí y seguía penetrándome hasta que paró.
Nos quedamos acostados, él encima mío. Sentí todo su peso, rico, no me molestó. En eso se levantó, miró la hora en su celular y dijo que era tarde. Aprovechamos de ducharnos ahí mismo, juntos, besándonos.
Luego, al salir, le dije al profe que cuando quisiera estaría disponible, susurrándole al oído que siempre sería su perra. Él se reía y dijo que ahí vería más adelante.
Nos despedimos y cada uno siguió su camino.
Y esa fue la primera vez que estuve con un hombre.
Solo diré que hubo otras dos ocasiones en las que tuve sexo con el profe y un compañero más, pero eso es para otro relato, solo si es que quieren saberlo. Déjenlo en los comentarios.
Eso, saludos 😉
1 Comentario
Anónimo
marzo 20, 2026 a las 8:33 pmUfff… cuenta, cuenta…🔥🔥🔥