El taxista hambriento

A mis 18 años yo era muy mujeriego. Estaba en bachillerato y solía salir con varias chicas. El chiste es que había un señor taxista que era muy cordial conmigo, creo que demasiado… y en las noches luego me llevaba a mi casa y no me cobraba nada. Yo aprovechaba, claro, me convenía.

Un día de esos en la tarde salí y me lo topé… Él siempre queriéndome dar el rollo, me dijo: «Sube, ¿a dónde vas?» Y le dije: «Voy a ver a unos amigos al pueblo de al lado» (queda a 10 minutos en carretera). Y me dijo: «Te llevo». Y yo le dije que me iba en combi y que suponía que me iba a cobrar lo del viaje, que es un aproximado a $30. Le dije: «No, no, tomaré una combi». Y me dijo: «No, no, yo te llevo, voy de paso». El chiste es que me subí solo porque no quería que la gente viera que me estaba casi rogando para irme con él. Yo quería ir en la parte de atrás, como me acostumbro, pero él me dijo que pasara adelante, de copiloto, y ya me subí… y me senté.

Ya cuando entramos en carretera… Él me dijo: «Tú tienes harto ligue, ya te he visto en las tardes con las morras». Y le dije bromeando: «Jajaja, sí, es que soy muy loco y además soy joven». Y me dijo: «Pues sí, eres muy guapo y la has de tener muy rica». Y le dije: «Pues quién sabe» (todo nervioso). Y me tocó la pierna… Yo no sabía cómo quitarle la mano. Ya el señor tenía unos 40 años y era robusto. Tenía algo de miedo. Él lo notó y me dijo: «Tranquilo, no te voy a hacer nada… solo quiero verla». Y puso su mano sobre mi pene y me dijo: «¿Puedo meter la mano?» Y le dije: «Sí»… y metió su mano bajo mi pants. Su mano gruesa y dura me excitó; era algo que nunca había sentido… y me dijo: «¡Qué rica está!» y me la empezó a jalar. Me bajé el pants y me dijo: «¿Y si te la chupo?» Y le dije: «No, porque va manejando». Y me dijo: «¿Me orillo?» Y le dejé con nervios: «Sí». Se orilló en la carretera y me la empezó a mamar. Fue una sensación nueva para mí… sentir su barba por mis piernas, sus labios gruesos… sus manos gruesas tomándome de las piernas para meterse más el pene en la boca. ¡Se lo quería comer! ¡Estaba muy hambriento por comérsela entera! Y me dijo: «A ver qué día me coges, la quiero dentro de mí».

Me lo estuvo mamando como 10 minutos. Después de eso me dijo que me viniera en su boca, y así fue… me la limpió y arrancó el taxi. Llegamos al pueblo vecino y se regresó. Eso me hizo pensar que en realidad me mintió cuando me dijo que iba de paso; solo quería que me viniera con él para que me la chupara… y darse gusto. Realmente estaba enamorado, «pero lo volvería a hacer» pensaba en ese momento. Llegué con mis amigos y de regreso tomé la combi y llegué a mi casa… En ocasiones me lo topo y me voy con él, y me lleva a las orillas del pueblo para chupármela y darse su gusto. Yo, como tengo etiqueta de ser mujeriego, nunca han sospechado de mí, de mi orientación sexual… y eso me ayuda a seguir con mis locuras. Ahora, con mis 19 años, sigo así y el señor igual, como si nada.

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1 Comentario

  • Anónimo
    marzo 1, 2026 a las 3:49 am

    Mas detalles y otras experiencias

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