Experimentando con mi vecino

Hola a todos, esto pasó hace algunos años. Yo soy trigueño y flaco, pero poco ancho, musculoso. Mi vecino, flaco, blanco y menos corpulento que yo, le pondremos Ken. Actualmente tengo 21 y él 19. Vamos al grano.

Siempre que podíamos, él se quedaba en mi casa para jugar PlayStation y eso. Pero uno de estos días nos aburrimos de jugar y nos empezamos a hacer preguntas, cada pregunta más caliente que la otra: preguntas como ¿lo tienes peludo o te afeitas?, ¿cuánto te mide?, ¿estarías con un hombre por dinero?, cosas así. Cabe recalcar que los dos éramos vírgenes y nos gustaban las mujeres para ese entonces, pero por lo menos en mi caso, siempre me dio curiosidad algunas cosas de los chicos.

En una de esas preguntas, Ken me dice para jugar «verdad o reto». Lo acepté rápidamente. Su primer reto fue quitarme la camisa; después, yo lo reté a que se quitara el pantalón de pijama; luego él me retó a quitarme el boxer y hacer un baile exótico a un peluche, jajaja. Así que lo reté a lo mismo. Después de eso, decidimos irnos a dormir. Nos dormimos en boxer en mi cama; ya nos habíamos visto todo esa noche. La confianza aumentó. Por la mañana nos despertamos, mi madre nos hizo desayuno y todo normal. Hasta el momento, fue todo de curiosidad y risas.

Pasó alrededor de un mes y él volvió a quedarse en mi casa. Después de jugar PlayStation, me dice para jugar lo de la última vez. Dije que sí rápidamente, ya que me había quedado con curiosidad. Ken primero me retó a mí a quitarme el boxer y hacer que se me parara el bicho (verga). Me quité toda la ropa y empecé, y noté cómo él me miraba, y eso me excitó y se me puso bien dura. Y cuando me fijé, ya a él se le marcaba por el pantalón. Cuando me tocó hacer el reto, lo reté a hacer lo mismo, y me dijo: «No pasaré mucho trabajo». Y cuando se bajó el boxer, tenía el bicho (verga) bien parada y dura. Era un poco más fina que la mía, pero éramos del mismo largo, 16-17 cm. Nos quedamos desnudos haciendo retos y bailes a peluches. En un ya, yo estaba muy bellaco (excitado) y le digo para hacernos una paja entre compás, y lo que me dijo que sí rápidamente. Nos empezamos a hacer la paja, y él se sienta en mis gemelos y empieza a hacer la paja con los bichos (vergas) en su mano. Eso me encantó. Cuando él se cansó, se acostó y yo hice lo mismo por un rato. Pero no duramos mucho; todo mi semen y el de él cayeron en su pecho y estómago. Ken me preguntó que por qué me vine en su pecho, y le pregunté que si le había molestado. Él me dijo que no, pero que no lo volviera a hacer. Lo que me dio a entender es que podía pasar otra vez, y no me equivoqué.

Hasta aquí dejo el relato. Si les gusta, les cuento segunda parte.

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.5 / 5. Recuento de votos: 49

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

2 Comentarios

  • Anónimo
    enero 9, 2026 a las 5:11 am

    Cuenta más

  • Anónimo
    enero 10, 2026 a las 12:05 am

    Segunda parte!!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO