La primera vez que usé ropa de mujer – Parte II

Vi que a algunos les gustó mi historia y además me compartieron que también les gustaba usar este tipo de prendas, así que me dio valentía para seguir compartiendo aventuras y así.

Bueno, después de que terminé con mi novia, volví a ser una persona muy solitaria y que no gustaba de salir, pero extrañaba todavía salir con alguien al cine, por un café o dormir alguna que otra vez en casa de alguna persona. También con el pasar del tiempo me fue gustando más y más usar lencería y encaje, encargaba en línea muchas piezas que me gustaban y hasta empecé a comprar shorts deportivos, para dormir, pijamas y demás, hasta que un día me ganó la curiosidad y terminé creando un perfil en Grindr. Casi no me metía y si lo hacía era solo por morbo, porque realmente me daba miedo hacer algo o que me pasara algo.

En fin, como 15 días después de eso me pongo a ver mensajes y solicitudes de la aplicación (cabe aclarar que no tenía fotos de mi cara, solo usando ropa femenina). Llego hasta un mensaje y era un chico que vivía relativamente cerca. Empezó a sacarme plática y me dijo que él tampoco había experimentado nada con otro hombre, pero que había mirado mis fotos y simplemente no pudo evitar pensar en experimentar. Nos fuimos conociendo como por una semana. Me dijo que era estudiante de uni (yo ya la había terminado), que vivía solo porque era foráneo, que entró a la aplicación para hacer amigos (según él), etc. Hasta que se llegó el día.

Me terminó invitando a su casa y me dijo que solo me quería conocer. Fui y platicamos mucho tiempo. Realmente no lo miré con ojos de amor, pero no podía evitar mirar de vez en cuando su paquete (que se le veía muy grande, por cierto). Empezamos a tomar y me dio un regalo. Me dijo que si no me gustaba lo podía cambiar, y en eso lo abrí y era una tanga súper bonita, tenía una bolita arriba como conejo. Le comenté que estaba hermosa y me preguntó que cuándo se la podía modelar. En eso me quité el pantalón y me miró que traía un encaje negro que me hacía ver el culo súper redondito. Le dije que en ese momento y fui al baño a ponérmela. Cuando regresé, él tenía la verga de fuera y me invitó a que le ayudara a cumplir una fantasía. Me arrodillé frente a él y la fui tocando poco a poco. Empecé a darle besos y finalmente me la metí a la boca. Era súper rica la sensación de estar mamando su verga y que en mi culo se marcara un hilo muy delgadito. Por fin sentía que era ser una mujer de verdad. Le seguí mamando hasta que lo hice correr dentro de mi boca. Me pasé su leche y terminamos besándonos un buen rato. Al final me regresé a mi casa, pero cada que tenía ganas de probar una verga sabía que cerca había una dispuesta a verme siempre de rodillas.

Después conocí más vergones por la app y poco a poco me fui convirtiendo en una putita con ganas incontenibles de verga.
Parte III?

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2 Comentarios

  • Un chico bisexual
    abril 4, 2026 a las 11:07 pm

    Si, que rico
    Saca la tercera parte

  • Anónimo
    abril 5, 2026 a las 12:13 am

    Tercera parte porfa

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