La primera (y única) verga en mi boca
Yo tenía 20 años cuando hice mi primer oral con un desconocido de Grindr. Ese día iba a la universidad, pero la idea de no asistir vino a mí y preferí quedarme en un parque cercano a pasar el rato (seguro era el futuro decidiendo qué iba a pasar, jaja).
Abrí Grindr para curiosear (me daba morbo encontrar a alguien que conociera); una persona me escribe para que vaya a su casa y se la mame. Por las ganas que tenía de experimentar (era virgen) y la calentura que me entró repentinamente, acepté.
Llegué a su casa. Era un tipo de 30 años, más alto que yo (mido 1.70 m y él, aprox. 1.85 m), de tez aperlada y rellenito. Le conté que jamás había mamado. A él no le importó y me invitó con confianza a arrodillarme frente a su bulto cuando yo quisiera (realmente quería una mamada, jaja). Con nervios por mi primera vez, me arrodillé y puse mis labios a saborearle el bulto. Me dio el control de la situación, así que después bajé su short y vislumbré la primera verga que probaría. Era un pene grueso, tamaño normal; y aún sin experiencia, sabía lo básico para hacer un buen trabajo 😉
Sin tardar, me la puse en la boca empezando por la punta, usando mi lengua como primer contacto. Con esta, se la lamí toda mientras tenía su verga atrapada en mi boca. Empecé chupándosela despacio para acostumbrarme, pero, atrevidamente, me la metí toda a la boca. Nunca lo vi a los ojos, pero tan solo los leves gemidos que escuchaba de él eran suficientes para saber que lo disfrutaba. Mamaba toda su verga y, en intervalos, abandonaba su pene para proceder con los huevos. Era velludo, así que sentía los vellos húmedos por la situación, pero yo seguía concentrado en mi labor: hacerle un buen oral.
Cuando me la metía toda, lo hacía con fuerza hasta topar con mi garganta. No diré que no sentía que me ahogaba, pero me daba momentos discretos para tomar aire. También usaba mis manos para acariciar suavemente sus piernas e ingle (hay que excitarlos no sólo con el oral, jajaja).
Pasaron como 10 minutos y me preguntó dónde quería su semen (muy educado el tipo). Por los nervios y la sorpresa de que le gustaba lo suficiente como para venirse, le dije que en la boca. A él le pareció bien y me dijo que siguiera. Era tanta la sensación de placer que sentía él, que con sus piernas me apretaba cada vez más fuerte (él estaba sentado en un sofá y yo hincado en el piso; ya me dolían las piernas, pero tenía que resistir porque lejos ya había llegado, jaja). Me avisó que no tardaba en venirse, así que preparé su verga apretando con mi garganta su glande para que el chorro viniera con presión. Soltó toda la leche directo a mi boca, y noté cómo le temblaron las piernas del éxtasis provocado. Teniéndola adentro, me lo tragué y di las últimas chupadas antes de levantarme. Al acabar, le volví a poner el short, me levanté (adolorido, jaja) y me fui.
Rato después, por Grindr, me dijo que para ser mi primera vez haciendo un oral, lo hice bien (no sé si sentirme orgulloso, pero así las cosas. Ahora sólo mi boca no es virgen, aún falta estrenar el resto del cuerpo, jajaja). Al día siguiente me volvió a escribir para otra chupada, pero ya no acepté ni lo vi jamás…
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