Mi papá y yo – Parte 2

Después del desayuno que me tomé con la leche de mi papá, no me pude sacar el tema de la cabeza conforme iban pasando los días, de hecho iba pensando más y más. Primero pensaba en que era algo asqueroso haber probado el semen de mi papá, pero enseguida pensaba en su verga… en que me parecía muy llamativa, muy atractiva, me preguntaba qué se sentiría al tocarla… e incluso cuando me la jalaba ya llegaba a pensar en qué se debía sentir una verga así en la boca, por curiosidad suponía. Incluso cuando me bañaba con mis amigos después de un partido les miraba, con sus vergas dormidas y no me llamaban la atención, pensaba: «sí, están bien, tienen un buen cuerpo, pero esa verga… esa no es la verga de mi papá». Así estaban las cosas hasta que unos días después, cuando yo estaba estudiando en mi cuarto, entró mi papá para hablar conmigo. Mi mamá estaba trabajando y mi papá tenía el día libre, acababa de volver de estar con sus amigos.
-Buenas…- me dijo
-Hola ¿qué quieres?
-¿Estudiando?
-Más o menos…
-Jejeje… debe ser la primera vez en varios días que entro aquí y no te estás masturbando… -mi papá quería algo, sino no hubiera sacado ese tema con tanta rapidez.
-Ni que lo estuviera haciendo siempre
-Ya, ya… habrá que dejar tiempo para coger ¿no? Jejeje
-Bueno…
-¿No?
-Ese tema últimamente está….
-Vaya, ya somos dos
-¿Y eso?
-Tú mamá, que no tiene ganas…
-Pues ya sabes… a jalarsela –le dije provocándolo.
-Jejeje… eso es. Bueno, ¿y tú qué tal llevas el tema de las venidas?
-Bien, no sé… normal.
-Ahhh…
-¿Quieres decirme algo?
-No, no… sólo estamos charlando ¿no?
-Claro, claro…
-Oye, el otro día que vimos juntos el vídeo de la chica me pareció que te daba morbo todo ese tema de venirse y así ¿no?
-Sí, claro…
-¿Te da morbo el semen y así?
-No sé, bueno… me calienta un poco la idea de venirme en la cara o la boca de alguien y así… –le contesté confundido.
-Ya, ya… a mí también, pero no quería decir eso, me refiero a si te da morbo el semen ¿has probado el tuyo?
-¿Hacía dónde quieres ir papá? –no me gustaba el rumbo de la conversación.
-Oye, que no pasa nada… yo lo he hecho, he probado el mío… supongo que es curiosidad y así, es normal…
-Ya…
-¿Y tú? –Mi papá se quitó la playera que tenía y debajo llevaba una camiseta de tirantes muy ajustada. Tenía unos brazos muy anchos. Cuando lanzó la playera sobre mi cama miré hacia al vello de sus axilas, se me puso la verga dura en el acto.
-Sí, también… –contesté tras su declaración de sinceridad.
-¿Y te gustó?
-No sé papá… es el mío… era curiosidad, por lo que prueba una chava y así…
-¿Pero sólo te da morbo el tuyo?
-¿Quieres decirme algo?
-Sí bueno… es que vi como te comías la rebanada con mi venida…
Nunca había sentido tanta vergüenza, agaché la cabeza rojo, justificar aquello iba a ser complicado.
-No, no… –murmuré- yo no…
-Ey… que no pasa nada… –empecé a llorar un poco más por vergüenza que por otra cosa-. Mira, al principio me pareció raro, pero he estado pensando en lo que vi… y creo que me gustó…
-¿Cómo? –Murmuré perplejo mientras me pasaba la mano por los ojos, aquella confesión no me la esperaba, me esperaba más bien una pelea por ser joto o por ser un asqueroso.
-Mira, con tu mamá hacemos poco sexo y malo… el otro día cuando vi el vídeo me encabrono más que nunca no poder hacer ese tipo de cosas con ella… que me mamara la verga, venirme en su boca y ver que le gusta…
-¿Nunca te la ha mamado?
-Nunca me la han mamado, tu mamá ha sido la única mujer en mi vida y ella no ha querido nunca ¿a ti si te la han mamado?
-Claro, una amiga de clase…
-Pues ya sabes a lo que me refiero.
Lo cierto es que la declaración sobre su vida sexual hizo que se estableciera un vínculo de confianza entre los dos. Estuvimos hablando de mi mamá y él, de mis cosas, de cómo era el sexo oral, hasta que llegamos otra vez a las venidas y mi papá me repitió que le había dado morbo verme probar su semen.
-¿Y qué tal estaba? Jejeje –sonrió nervioso mi papá.
-No me preguntes eso papá
-Va, dime sólo eso, es curiosidad…
-Bien, supongo…
-Jejeje… –mientras me sonreía se colocó la verga en el pantalón discretamente, parecía que el tema se la estaba poniendo dura-. ¿Y también te la comiste la noche que me vine en tu mano?
Ya no podía con eso, mi papá me empezaba a interrogar por cómo me había comido sus dos venidas. Él la tenía dura, supongo que por la situación tan morbosa que estábamos viviendo, no hablábamos ni de sexo entre hombres, ni de vergas, ni de nada de eso… sólo de semen. Yo también la tenía dura, la perspectiva de volver a ver la verga de mi papá y probar su venida hizo que dijera la verdad.
-Sí, la probé… y me gustó, por eso me comí la tostada con tu semen.
-Jejeje… ese es mi chico, es normal, es curiosidad, eres joven… –de pronto se puso serio-, ¿y no estaba fría?
-¿Fría? No sé, normal… ¿por qué?
-No, porque cuando la probaste no era reciente…
-Jejeje… no sé.
-¿Quieres probarla caliente?
-¿Cómo?
-Pues me la jalo y cuando me vaya a venir pones la boca…
-No sé…
-No pasa nada… no sabes lo que daría por ver como me vengo en una boca. Además, tienes la verga dura, será que te gustaría…
-Bien, nos la jalamos los dos pues.
-Va…
Me bajé los boxers y dejé mi verga de 15 cm al descubierto. Mi papá se quitó la camiseta y se bajó los pantalones arrastrando su boxer y su verga saltó como un resorte, cada vez me gustaba más. Nos empezamos a masturbar, esta vez sin porno, mi papá me miraba masturbarme de vez en cuando y yo tenía mi vista clavada en su verga y en sus huevos. Me encantaba ver como sujetaba su verga dura con una mano mientras la piel dejaba a la vista un glande mojado y muy apetecible.
-No me falta mucho…- me advirtió
-¿Cómo le hacemos?
-Espera…
Mi papá se levantó y su verga quedó a pocos centímetros de mi boca, podía oler ese olor tan característico. Me apetecía probarla, así que di un paso más aprovechando la calentura de mi papá.
-Lo que pasa es que así igual se sale…- le dije
-Ya bueno… ¿pues cómo lo hacemos?
-No sé, a ver… cuando vayas a venirte avisa y…
-¿Qué?
-Nada, nada…
-Va dime…
-Nada que me avises y pongo los labios encima para que no salga nada…
-Ufff… –mi papá suspiró y aceleró su ritmo al oírlo-. Va…
Seguimos jalandonosla un poco más, yo estaba apunto de venirme pero me aguanté, me moría de ganas de notar el glande de su verga entre mis labios y beberme su leche directamente de su verga.
-Ya…
Fue la señal para que abriera la boca, me acercara a su verga y mis labios se cerraran rodeando su glande. Mi papá dejó de masturbarse porque con mi boca en la verga no podía. Me encantó esa sensación, estaba caliente. Nos quedamos quietos, estaba casi en las nubes.
-Así no me veniré, no puedo acabar…
-Espera…
Tome su verga con mi mano, la noté muy dura, era casi como tener dos de la mía, la noté palpitar en mi mano. Acerqué mi boca y cerré mis labios sobre su glande mientras movía la mano masturbándole. Poco a poco fui moviendo mi boca por la punta de su verga. Cuando mi lengua rozó su glande, mi papá se vino en medio de un suspiro y su verga empezó a lanzar chorros de leche directamente a mi garganta. Estaba más caliente que las otras veces que la había probado, y muy espesa. A medida que me iba tragando su monumental venida los disparos cesaron. Me aparté, miré su verga aún dura y vi restos de semen en el glande, saqué la lengua y la pasé por ahí, succione con los labios y la volví a lamer hasta dejarla limpia. Me encantaba ese sabor.
-Uffff… –mi papá empezó a vestirse en silencio. Se guardó la verga sin mirarme, cogió su camiseta-. Me voy a echar un rato…
-Pero… –intenté decir algo.
-Lo has hecho genial…
No dijo nada más antes de salir de mi cuarto. Supongo que estaba mal porque su hijo le hubiera comido la verga o casi, pero sentía placer por lo que había pasado. Sensaciones y sentimientos contrarios, como me pasó a mí cuando terminé de jalarmela con el sabor de la verga y el semen de mi papá en la boca. Me estiré en la cama y como no dejaba de darle vueltas al tema y no podía negar que me había gustado y que me moría de ganas de volver a probar la verga de mi papá, decidí no pensar en eso más y no buscarle explicaciones. De momento me gustan las mujeres y me da morbo la verga de mi papá, no es nada muy extraño.

Un día después, cuando había llegado de la prepa no había nadie en casa, así que cómo venía bien caliente fui al baño a jalarmela. Al entrar he visto que mi papá no había recogido la ropa después de bañarse esta mañana, y allí estaban… los boxers que llevaba ayer cuando se vino en mi boca. Sin poder evitarlo los tomé y los olí, ese olor a verga y a venida me la puso dura. Me saqué la verga y empecé a masturbarme frenéticamente con los boxers de mi papá clavados en mi nariz mientras aspiraba el aroma de su paquete, era casi como estar comiéndole la verga. En eso estaba cuando oí las llaves de la puerta. Tire los boxes, me arregle y deje todo como si nada hubiera pasado
Al entrar en el comedor mi papá estaba sentado en el sofá, aplastado como si estuviera muy cansado.
-Pensaba que no había nadie en casa… –ha dicho casi sin ganas.
-Acabo de llegar, ¿qué te pasa?
-El trabajo, estuvo cabrón…
-¿Quieres que haga algo antes de sentarme?…
-Jejeje –mi papá sonrió-, tráeme una cerveza y pon una película…
-Va… –aunque me hubiera gustado que me pidiera otra cosa. Tras no terminar de jalarmela estaba muy caliente.
Volví con su cerveza, puse una película que nos gusta a ambos y me senté en el sillón de al lado del suyo.
-¿Qué tal tu día?
-Bien, aunque las clases medio aburridas…
-Me encanta esa película… –ha dicho mientras centraba su atención en la televisión.
Sin poder evitarlo empecé a mirarle el paquete, primero disimuladamente y después con total descaro. No la tenía dura, pero bajo los pantalones su paquete ya se abultaba gracias a ese delicioso par de huevos que aún debía probar. Estaba apunto de lanzarme sobre ese paquete, sacarle la verga, pero no me atrevía.
-¿Qué pasa?
-Nada, nada…
-¿Entonces por qué me miras tanto?
-Por nada… -he repetido. Mi papá ha parecido captarlo.
-Jejeje… ¿tú no tomas nada?
-No, no tengo ganas.
-¿No quieres leche? –Me ha dicho con una sonrisa y le ha dado un trago a su cerveza. No he respondido, le he mirado casi asintiendo.-Vaya, vaya… jejeje, veo que tienes adicción a la leche. Pero tu papá está muy cansado hoy… –le he mirado con cara de pena-. Ufff de verdad, estoy demasiado cansado para jalarmela, mejor sírvete tú mismo…
Supongo que mi papá bromeaba, pero no lo sabré nunca, porque sin decir nada más me he levantado y me he sentado a su lado en el sofá. Le he puesto la mano en el paquete y se lo he empezado a sobar con ganas. Sin dejarle reaccionar, he empezado a desbrocharle los pantalones debajo de ellos unos boxers negros muy ajustados, su verga se movía ahí debajo.
-Ey, ey… Que tu mamá casi llega…
No hice caso, yo quería su verga y no me he parado. Se la he sacado del boxer. La tenía dormida, al sacarla he notado su peso en mi mano… Me he parado un instante a mirarla mientras empezaba a jalar y se ponía dura… Me encanta su verga, esa tarde me pude fijar en lo gruesa que es, especialmente en la base. Tocar ese pedazo de carne hizo que me olvidara de las tetas más grandes que haya podido ver en mi vida.
-Ufff… me gusta, pero tu mamá…
No le he dejado terminar, he agachado la cabeza y me he metido la punta de su verga en la boca. Al principio hice lo mismo que ayer, apretar con los labios el glande y pasarle la lengua, pero cuando mi papá me ha empezado a acariciar la cabeza y a gemir, me he puesto más caliente aún. He bajado hasta comerme la mitad de su verga. Cuando la soltaba para respirar le lamía el tronco de la verga, de la punta hasta los huevos… por fin probaba aquellos dos huevos grandes… se los lamí enteros e incluso pasé la lengua por debajo de los huevos en dirección a su culo… mi papá suspiraba como un animal.
-La mamas bien rico…
Torpemente desabroche mi pantalón para jalármela.
-Sigue… me voy a venir… métetela entera en la boca…
Intenté meterme más de la mitad de su verga en la boca hasta que ya no podía meterme más y empecé subir y a bajar por su tronco haciendo presión con los labios. Al llegar arriba succionaba su glande mientras jugaba con mi lengua. Mis manos jugaban más abajo con sus enormes huevos, se los apretaba y se los sobaba como si me fuera la vida en ello.
-Me encanta eso, me voy a venir
Mientras succionaba el glande hinchado de su verga, mi papá se empezó a venir en la venida más grande que había visto, casi me he atragantado de tanto semen. Cuando la fuerza de sus disparos paró, me dediqué a lamerle la verga completamente para comerme todo su esperma, la lamí del glande hasta la base. Cuando estuvo limpia, baje un poco más y le chupe los huevos mientras yo mismo me pajeaba hasta acabar en mis boxers…
Fue la primera verga que comí y en ese momento pensaba que la única, pero aun me faltan cosas que contar.

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10 Comentarios

  • Anónimo
    enero 2, 2026 a las 7:23 pm

    3parte por favor

  • Anónimo
    enero 2, 2026 a las 10:32 pm

    3parte ufff qué hora u buen relato

  • Anonimus
    enero 2, 2026 a las 10:36 pm

    No puedo esperar la 3a parte

    • Anónimo
      enero 3, 2026 a las 5:50 am

      Ufff súper relato y ríco. Si puede mostrar su pack grande hazlo
      . Sigue contando más historias

  • Javo
    enero 2, 2026 a las 10:46 pm

    3 ra parte por favor que buena paja me di que rica esta historia ufff

  • Anónimo
    enero 2, 2026 a las 11:37 pm

    Que rico, me hizo recordar cuando era adolescente y le lamia el pene a mi papá dormido cuando llegaba bien borracho, ojala habersela chupado dura uff

  • Vaal
    enero 2, 2026 a las 11:44 pm

    Creo que es el mejor relato de la historia

  • Anónimo
    enero 2, 2026 a las 11:57 pm

    Que ricooo me pone cachondo con tu relato

  • Anónimo
    enero 3, 2026 a las 2:13 am

    Carajo comparte más que ricooo

  • Anónimo
    enero 4, 2026 a las 4:28 pm

    Que hermoso relato ¿hay mas historias?

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