Mi primera pega
En una de mis primeras pegas (19 años aprox.) trabajaba de garzón en un bar-restorán. El local era puro webeo en todo sentido y, aparte de todo, te pagaban jajaja.
En una de tantas, fue una familia grande a celebrar algo, como 30 personas, varias parejas, ambiente familiar. A la semana siguiente de ese grupo solo fueron un par de amigas solas (todas rondaban los 40-50). Entre risa y webeo con ellas y otro compañero más, la cosa piola.
Cuando cerramos el local, tipo 5 am, se quedaron adentro, bailamos un rato, un par de toqueteos pero nada tan brígido, y se fueron.
El finde siguiente fueron 3 solamente y esta vez estaban más decididas, por lo menos una, porque estaban bravas y ya cachábamos a lo que venían. Así que sin más, las fui a atender. Pedían y pedían copetes (mi jefe feliz jajaja) hasta que me dijo que me quedara ahí compartiendo. Como a esa edad no importa ni una wea, le di no más.
La cosa es que se puso calentona una de las señoras y empezó a tirar las manos. Yo no me hice mucho de rogar e hice la misma. A todo esto, la señora estaba enchulada, con sus buenas gomas. De caracho se notaba su edad, pero no estaba mal.
Estábamos en el segundo piso, donde obviamente habían más clientes (pocos, pero habían), y la vieja seguía tirando las manos. Mi jefe ya estaba al tanto de todo y estaba cagado de la risa. Otro compañero no dejaba que nadie más subiera y de vez en cuando iba a sapear.
La cosa es que cuando se va la última pareja que estaba ahí, la vieja se suelta y se tira arriba, su buen calugazo y afuera las tetas… quedé loco.
Con tiernos 19 viendo eso no sabía ni dónde agarrar. Hice lo que pude, metí la cabeza entremedio, la vieja se movía arriba y yo medio miraba para atrás, y mis compañeros y mi jefe cagados de la risa sapeando jajaja. Metí mano por todos lados, la vieja igual. Meta tomando leche de la vieja, loco.
A todo esto, la amiga con la que había ido ya no estaba…
De repente se acerca un compañero; yo con el cierre abajo, medio ganzo afuera, y la señora con las tetas afuera, el pantalón abierto. Me dice al oído:
— “Vienen a buscar a la vieja, vístete al toque!!!”
Qué me dijeron, salté y me vestí más rápido que la cresta y la señora ahí, más o menos se arregló. Yo bajé a la cocina y de ahí no salí porque pensé que venía el marido o algo así.
Y en realidad era la señora con la que había ido que vino a buscarla con otro loco que no era el marido (creímos que era el hermano) y se la llevaron como pudieron.
Mi humilde historia…
1 Comentario
Anónimo
septiembre 21, 2025 a las 10:00 pmNo alcanzaste a comer zorrita !!!