Que tan hetero
Hola, me llamo Lucas, mido 1.75 y peso 62 kg, contextura delgada, blanco y algo culón, jaja. Esto que contaré pasó hace unos 2 años atrás, con un amigo y su amigo. Me invitaron a un carrete en la casa de mi amigo el Benja, y yo pensaba que sería masivo, pero cuando llegué éramos solo los tres. Me quedé con cara de: ¿qué hueá?… pero al final me sumé, obvio, jaja.
Entre conversas, tomar y fumar, el amigo de mi amigo, que le pondremos Nico, nos dice que nos pongamos a bailar. Pusimos de todo un poco, pero cuando llegamos al trap y esas cosas, todo se puso interesante. Ambos se me pegaban al cuerpo, me bailaban y yo todo el rato modo amigos, porque ellos dos son/eran heteros, jaja. La cosa es que empecé a disfrutar de eso. En una, me pongo modo muy perra moviéndole el culo al Benja y siento algo medio durito moviéndose, y su amigo Nico se pone al frente y restriega mi cara sobre su pene, y yo: ¿qué onda? qué rico, jaja. Y este sí estaba caliente, porque la tenía durita y grandota.
Seguimos en esa volá, hasta que me tomé los últimos tragos y les dije que me iría a dormir. Ellos siguieron en su volá, hasta que en un momento siento que alguien entra a la pieza, y era el Nico. Me empieza a buscar conversa, que estaba algo triste y que había tenido una aventura con una chica trans y lo había dejado, y estaba triste. Yo, entre curao y dormido, le digo: «Ya, tranqui, son cosas que pueden pasar, no te eches a morir». Y le paso la mano por la espalda. Me abraza y me dice: «Gracias por entenderme, te pareces a ella». Y su mano empieza a bajar a mi culo y nuevamente me puse modo: ¿qué hueá?
El Nico es bastante rico y el Benja igual, ambos son machos culiadores, así que siempre cuentan sus historias y sí, son reales, jaja, me consta. El Nico mide 1.80 y el Benja 1.95. Ambos blanquitos, ojitos claros, marcados pero no musculosos, y bueno, ahora les cuento sus atributos.
El Nico empieza a tocarme y yo comienzo a calentarme. Se acerca a mi cuello y le digo: «Nico, ¿qué onda? Te vas a arrepentir después». Y me dice: «No tengo por qué, quiero probar contigo. Mira cómo me tienes», y me muestra que estaba todo mojado. Hueón, se había pasado el pantalón, y yo ni tonto, aproveché, jaja. Me agarra a besos, me tira en la cama, me agarraba de la cintura, el culo y me besaba muy rico, esos besos que son como que te quieren tragar, hueón. Su lengua recorría todo mi cuello y boca, y yo extasiado por la hueá. Me saca la ropa y se pone encima mío, me pone su pico en la cara y me pide que se la chupe. Hueón, media unos 20 cm, esa hueá enorme, venosa, cabezona y gruesa. Qué hueá más rica, no me cabía en la boca, pero yo intentaba.
Me pide que me ponga en cuatro para chupársela y me empieza a dedear diciéndome que parecía una puta bien rica y me nalgueaba. Yo ya botaba precum a chorros porque estaba demasiado rico. En eso, nosotros olvidamos que mi amigo Benja estaba unas habitaciones más allá… Cuando solo siento algo bien mojado en mi culo y miro, era el Benja, hueón, lamiéndome el culo, y me dice: «Hace rato quería comer este culito, hueón, así que como amigos me lo tení que dar». Yo le digo: «Te la teníai guardaita», y me dice: «Mejor te la mando a guardar», y empieza a presionar su tula, hueón, que era más grande que la del Nico, y yo asustado, poh, le digo: «Weón, para, ¡es muy grande!». Me dice: «¿Pa qué, si te gustan así o no, maraca?» y me empieza a lamer el culo mientras el Nico se pone «celoso» y me dice: «Ya, chupa no más, perra, no te distraigai».
Ahí figuraba yo entre dos hueones ricos, tulones, dominantes: uno lamiéndome el hoyito y el otro me follaba la boca. Y de repente siento un ardor que me dejó sin aire. Era el Benja que me lo había metido todo, hueón. Qué hueá más dolorosa pero rica, me sentía en las nubes, ese placer donde te entregai no más, ya tú estái en modo automático. Ya en un momento le movía el culo tipo twerk y ahí se cambia con el Nico, y el Nico empieza con la misma: darme como cajón que no cierra. Mientras le chupaba la tula al Benja, este sí me besaba así más romántico, jajá.
La hueá que de repente siento un calorcito que me sube así brígido. No sabía qué me pasaba, y el Nico me tenía agarrado del cuello y el pelo, me gritaba «puta», que era su perrita y él mi amo, y me iba a preñar. Yo, caliente, le decía muy sexytonta: «¿Me va a preñar, papi? ¿Dónde me la va a dar?». Digo eso, y este weón se pone rojo y empieza a agarrarme del culo y gemía como nunca. Me asusté, weón, y yo gritaba y gritaba. El Benja me dice: «Yaa, bebé, cállese» y me chanta la tula en la boca. Estaba en eso cuando siento que me voy sin tocarme, botaba chorros y nunca me había pasado. Cómo me fui cortao, le apreté con mi culito la tula al Nico y este me dejó toda su leche en el culito, mientras el Benja, todo extasiado, se corre en mi boca. Y hueón, fue lo más rico.
Terminamos, nos fuimos a bañar y me acosté entre medio de los dos. Hicimos el típico trato de no contarlo, pero bueno, a ustedes les cuento, jaja. En la mañana, cuando desperté, me dieron otra vez, pero bueno… eso pa otra ocasión. Espero les guste, ya me corrí dos veces escribiendo esta hueá, jajaja.
1 Comentario
Ezze
febrero 18, 2026 a las 2:49 pmque envidia wn, ojala me pase JAJAJAJ,aca en argenina hay muy pocos en mi ciudad, igual si los agarras a la noche en una «pijamada» se dejan hacer de todo y se ve que es morbo a que sea en público JAJAJAJ