Relatos eróticos bear
El vendedor de zapatos- Parte VI
Ese fin de semana se grabó a fuego en mi memoria, y ahora entenderán por qué. Sentir a Gael permanentemente cerca era la droga que mi cuerpo exigía. Sus besos húmedos recorriendo mis labios eran adictivos; tocar su piel y fundirla contra mi cuerpo ancho y velludo generaba una fricción…