Relatos eróticos jugando
Las pololas salieron…
Era un sábado de verano de 2025, a las 3 de la tarde. El sol pegaba fuerte en Santiago, con una temperatura que rozaba los 35 grados, haciendo que el aire se sintiera espeso y pegajoso. Camilo, de 29 años, estaba en su departamento solo, sudando a chorros mientras preparaba…