Tengo esposa y me gustan los hombres

Tengo 39 y llevo 13 de casado, en la pandemia en medio del encierro había comenzado a ver porno a escondidas de mi mujer, sin querer en medio de todo el porno los hombres con sus cuerpos definidos y esas vergas habían comenzado a llamar mi atención. Comencé a explorar el porno gay y me estaba excitando demasiado. La monotonía en el sexo con mi mujer me tenía algo aburrido, que había regresado a masturbarme después de más de 10 años que no lo hacía. Me sentía como un adolescente.

Mi relato comienza acá, y es que tengo un grupo de amigos con los que vamos a jugar fútbol en canchas sintéticas, se volvió mi gusto culposo porque verlos en pantaloneta, ver sus piernas el bulto que llevan, cuando se quitan la camisa y puedo ver sus axilas o sus bellos bajando por todo el pecho hasta llegar a su ombligo y de ahí el caminito que se hace para llegar a la verga que se cubre por el boxer que llevan, también ver el color o diseño de sus boxer me ha despertado gran pasión hacia la ropa interior. Hace como tres meses finalizando un partido fuimos a beber algo de cerveza, no fue mucha, sin embargo el que considero mi mejor amigo en el grupo había llevado moto por lo que se ofreció a llevarme hasta la localidad donde vivo pues su novia estaba cerca y la iba a recoger, nos fuimos y en medio del camino paramos en su casa pues él se iba a cambiar de zapatos, yo me senté en la sala y revise mi celular, había una notificación de Twitter o X como le llamen, cuando entre eran varias fotos de una mujer muy bella, de esas que son muy corpulentas y casi perfectas que desnudas te dejan duro. Pues ese fue mi caso mi verga se puso dura, mi amigo solo tardó unos minutos y yo estaba erecto, cuando salió que ya estaba listo le dije que esperara con una risa nerviosa. Él preguntó por qué y le enseñé lo que se veía por mi pantaloneta él se rió y le pasé mi celular para enseñarle lo que había ocasionado.
—Uff que viejota tan rica! Dijo él agarrándose la entrepierna con la otra mano.
—Ahorita llega y se coje a su mujer.
—no, esa me dió anoche y hoy ya no me da, será hacerme una paja. Dije con una risa nerviosa.
Él me vio algo raro, mientras se seguía masajeando la entrepierna, se notaba que se le estaba parando.
—Usted todavía se hace la paja? Preguntó él. Yo sin saber que decirle le dije que lo había vuelto a hacer, pero que igual para eso tenía a mi mujer. ¿Usted no sé la volvió a hacer?
—No, hace rato que no, ahorita me traigo a mi novia y ella sabe lo que tiene que hacer.
—Hagamonos una rápido.
Él me vio algo serio, yo con algo de temor deje que él aceptará, su verga ya estaba dura, me provocaba muchísimo verla en la pantaloneta marcada.
Él y yo, ya teníamos bastante confianza, yo había visto videos de él cogiendo con chicas, teniamos conversaciones muy íntimas hablando de lo que nos gustaba en el sexo o lo que nos habian hecho la noche anterior cuando teníamos sexo.
—Hagale, pero rápido solo por no dejar pasar esa viejota. Él cerró las cortinas de la sala y se sentó a mi lado yo ingresé al perfil de la vieja y habíamos encontrado un vídeo donde de masajeaba con lubricante. Con algo de temor saque mi verga que ya estaba mojadita y comencé a masturbarme mientras él solo se masajeaba por el encima de la pantaloneta su verga se iba hacia la izquierda y se veía grande.
—Saquela, para terminar rápido. Dije yo mientras él me miró raro de nuevo.
—A usted le gustan los manes cierto?
Yo me quedé quieto un momento, y lo ví con intención de negarle eso, pero él me conocía y sabía que si, aunque no le respondí nada él por su propia cuenta se encargó de responder la pregunta.
Él se levantó y se puso al frente mío, su cuerpo imponente se veía.
—Me la va a mamar?
Yo lo ví desde abajo y vi como bajo su pantaloneta primero, tomó mi cabeza y la acercó a su boxer rojo sentí su erección en mi rostro, tome su boxer y lo baje su verga salió rebotando casi en mi casa era curva hacia arriba y morena, sus pelos eran cortos pero de varias semanas. El olor a sudor que desprendía su verga era increíble, la tome con mi mano y la lleve a mi boca, y comencé a mamarla como lo había visto en el porno, era mi primera vez con un hombre. Mi mujer algunas veces desde que nos casamos me mamaba la verga, pero solo cuando estaba muy excitada o algo ebria lo hacía. Intentaba hacerlo de la mejor forma, comencé a sentir sus gemidos un poco escondidos y como estaba tan excitado que tomo mi cabeza y comenzó a penetrar mi boca de forma rápida, mi saliva salía de mi boca y su verga hasta sus bolas estaban bien mojaditas. En un momento sin pensarlo, sentí su semen caliente en mi boca, recuerdo como los músculos de sus piernas se marcaban cuando estaba dando las últimas embestidas mientras salía todo su orgasmo en mi boca. Sentí que me podía vomitar, pero mis ojos llorosos y mi boca llena de semen solo me hacía sentir como una perra para mí amigo. El video había quedado en segundo plano, trague todo el semen, y me terminé de masturbar basta correrme en el piso de su sala. Cuando estaba eyaculando él seguía de frente a mi, me tomo del rostro y me dijo.
—Yo si sentía sus miradas raras en las canchas, se le nota. No pensé que usted fuera maricon. Que desperdicio de mujer la que tiene, yo podría hacerle los hijos que usted no quiere.
Algo en esas palabras me habían hecho sentir mal, finalmente me dio una bofetada y se agachó para estar a mi altura pues yo aún seguía sentado, él me miró a los ojos, y siguió.
—Me la mamo muy rico, mi novia no lo hace igual. Si usted quiere que esto vuelva a pasar deme a su esposa por una noche. Nuestra amistad no va a cambiar, tranquilo que yo no voy a decir nada. Él tomo mi cabeza y me dió un beso muy corto, se notaba que él era un gran follador, tenía experiencia con muchas mujeres y al parecer con más hombres, pero no era así, yo era su primer hombre también.
No volvió a suceder, pero en los siguientes partidos o lugares que compartíamos y que no estaban nuestras mujeres, el me tocaba la pierna o normalmente en los partidos me agarraba de la entrepierna de manera muy rápida. Y la verdad me gustaría verlo cogerse a mi mujer, pero no creo que ella esté dispuesta.

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3 Comentarios

  • Anónimo
    diciembre 14, 2025 a las 11:32 pm

    Hola, también soy BI o hetero curioso, juego fútbol, en Bogotá y discreto. donpandebono en x.

  • Anónimo
    diciembre 15, 2025 a las 5:25 am

    Cuenta más historias con el

  • Anónimo
    diciembre 24, 2025 a las 1:23 pm

    Qué atrevido, una cosa es que a vos te gusten los hombres, eres bisexual, pero eso no le da derecho hacerte sentir mal, y segundo su mujer es sagrada, cómo la va a prostituir de esa manera, es mejor que la deje y se consiga un man si es lo que quiere. Amigos que lo hagan sentir mal a uno, es mejor replantear esa amistad y dejarla, para mi eso no es negociable, soy radical en eso, nadie tiene que hacerlo sentir mal a uno por los gustos que uno tenga.

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