5 amigos – Parte I

Siempre he jugado a la pelota, pero nunca había pertenecido a un equipo formalmente. Hasta que hace 1 año aprox encontré uno en unas canchas cerca de mi casa.

Ahí encontré a varios compañeros buena onda pero solo 5 se hicieron mis amigos. Llegábamos siempre temprano a calentar un rato antes de jugar. A veces nos íbamos a tomar cerveza para celebrar o pasar las penas. Debo confesar que todos somos casado y con hijos. Aquí dejo una lista de cada uno para que se hagan idea.

-Yo soy Diego, el menor, con 29 años. Gordito y algo peludo. 15 cm.

-Matías 31. Algo flaco pero con panza y sin pelos. Es el más alto. 20 cm y cabezón.

-Julián, 31. Gordo (más que yo) tiene la panza peluda pero el pecho no. Algo pelado de la cabeza. 16 cm unos cocos grande.

-Fabián, 33. Flaco y peludo. 22 cm. Su cuerpo estaba algo tonificado.

-Carlos, 40 años. El “tío” del grupo. Gordo y el más peludo. Es como de mi porte. 19 cm y gruesa.

Un día después de un partido Julián nos invitó a su “club de tobi” y nos llevó a un departamento que tiene por el centro.

Cuando llegamos, él nos contó que lo tenía arrendado pero se fueron y se le ocurrió que ahí formáramos un club para juntarnos más tranquilos. Así, si nos curábamos, podríamos quedarnos tranquilos.

Las primeras juntas eran normales. Cerveza, asado y hablar de nuestras esposas he hijos. Cuando nos poníamos borrachos, comenzábamos a hablar de experiencias sexuales, a menudo, se nos paraba el pico y lo notábamos pero nadie decía nada. Era algo normal.

Todo comenzó en una junta en la que Fabián nos contó de un problema que estaba pasando en su relación y que no follaba hace mucho. Ese día tomamos más de la cuenta. Era verano y andábamos sin polera con los short de futbol. Sumado a eso. El tío Carlos nos confesó que una vez, en otro equipo de futbol, un chico más joven lo miraba mucho en el camarín. Después de jugar un partido. Se metió a bañar y en la ducha de enfrente estaba ese chico.

Lo miraba de vez en cuando y sintió algo extraño pero rico. Se quedaron un rato más y el chico cruzó la ducha. Se arrodilló y comenzó a chuparle el pico. El tío Carlos se dejó llevar. Dice que no duró mucho por la adrenalina y le acabó en la boca. Decía que su señora casi nunca se lo chupaba.

Era primera vez que experimentaba con un hombre. Pasaba por lo mismo que Fabián y por eso se acordó. Dijo que volvió a repetir de vez en cuando y le ayudó a sacarse ese estrés.

Todos quedamos confundidos. Matías dijo que había pensando una vez en meterse con un hombre para probar pero se cagaba de miedo. Julián confesó que una vez un primo se la chupó pero que nunca volvió a probar. Fabián dijo que con sacarse las ganas, le daba lo mismo meterse con un hombre pero ojalá curao.

Al principio me puse incómodo. Jamás había pensando meterme con un hombre, pero mi cuerpo indicaba otra cosa. El tema quedó ahí. Nos reímos y cada quien se fue a casa.

Un día, luego de un duro partido. Nos quedamos conversando antes de entrar al camarín. Ya nos habíamos acostumbrado a vernos sin ropa pero esa vez fue diferente. Todos comenzamos a vernos de forma más detallada. Como analizando, al principio pensé que era solo yo pero me di cuenta que Julián miraba mucho a Matis y Fabián me miraba a mí. De repente. Todos la teníamos dura. Nos miramos en silencio mientras el agua caía. Carlos rompió el silencio con una risa pegajosa. Desviamos nuestra atención a y nos hicimos los locos.

Esa vez no hubo junta. En la noche, no podía dormir, pensando en mis amigos desnudos con el pene erecto, era de madrugada y tuve que levantarme al baño. Una erección potente me tenía desvelado. No entendí que me estaba pasando. Teniendo a mi esposa al lado. Solo pensaba en esos cuerpos desnudos.

En la junta siguiente, todo iba normal. Ya estábamos medios borrachos y salió el tema del sexo como de costumbre;

Julián: oye, el que no haya culeado en más tiempo, se debe tomar su vaso al seco. Yo culié hace 3 días

Matías: yo tiré ayer, mi señora me la chupó entero rico.

Fabián: puta yo no culeo hace 1 semana.

Carlos: pucha yo no tiro hace 2 semanas weon.

Mi señora anda con la wea, así que pura paja.

Yo no tenía sexo hace un mes. Si. Algo raro y malo. Pero mi señora sufría de dolores de cabeza y a veces duraban más de la cuenta.

Yo: puta me cagaron. Un mes a pura paja.

Todo se rieron. Me tuve que tomar una piscola recién servida. A los pocos minutos comencé a sentirme más mareado y sin pensarlo, propuse un juego.

Por cada polola que hayan tenido. Debían sacarse una prenda de ropa. Se hizo un silencio. Todos me miraron. Carlos se levantó y se sacó la polera y el pantalón. -Yo he tenido 2 pololas. Una en el colegio y otra en la universidad, mi señora ni cuenta- quedando solo en unos calzoncillos blancos.

Fabián se sacó todo. Dijo que había tenido como 5 solo en la U. Su pene descansaba flácido cayendo por sus testículos.

Matías se sacó solo la polera.

Julián quedó en unos boxer rojos.

Yo quedé desnudo. Había tenido 4 parejas sin contar a mi esposa.

La noche siguió avanzando hasta que entre otros juegos, todos quedamos desnudos.

Así pasaron varias juntas. Ya era normal andar en ropa interior y cuando estábamos borrachos, desnudos. Nos sentíamos libres sin miedo a que alguien nos juzgara.

Llegando fin de año. Habían pasado 4 meses de que nos conocimos y ahí la cosa aumentó de nuevo.

Ya todos estábamos en pelota pero ninguno tan borracho. Eran como las 1 de la mañana. Julián y Matías estaban sentados en el sofá. Carlos y Fabián conversaban en la cocina y yo me fumaba un cigarro en el balcón. No había más edificios así que teníamos la libertad de salir desnudo. De repente, en la tele, comienza una porno de dos mujeres. Julián y Matías la habían puesto en modo de broma pero todos nos quedamos atento a mirarla. De repente, Fabián propone lo siguiente:

-Pongamos un reto po -quitó el video y puso una porno de una orgia gay, varios hombres culeaban entre todos- al primero que se le pare, le pegamos unas nalgadas en la raja- todos nos sentamos frente a la tele. En unos minutos, todos la teníamos dura y no sabría decir quién fue el primero. La verdad es que la situación se sentía rica. Casi adrenalínica. Si pensarlo mucho. Matías comenzó a masturbarse. Le seguí yo y luego el resto. Nadie decía nada. Solo se escuchaban los gemidos de la porno y nuestras masturbación.

Primero acabo Carlos. Semen espeso chorreó su ombligo y testículos. Luego, Fabián. Su semen saltó hasta su pecho, soltó una risa y gemido leve. Seguido, Matías y Julián casi al mismo tiempo. Matías chorreó su muslo evitando manchar a Julián, que acabó un buen chorro en su mano. No aguante las ganas de ver todo eso y acabe sobre mi guata. Un chorro potente y contundente. Todos quedaron sorprendido porque acabé mucho. Mientras que ellos un poco menos que yo. Todos exhalamos cansados. Nos reímos y limpiamos.

-Gracias por la confianza- dijo Matías- se siente rico estar así como libre.
-Weon es verdad, se siente rico onda estar en pelota y que nadie te diga nada- Fabián se acomodaba el boxer.
-toda la razón, no está tu señora para webiarte que los niños o que si viene visita- dijo Julián.
Carlos solo se reía. Yo me sentía libre, relajado. Como si siempre hubiera pertenecido ahí.

El punto más caliente, llegó en las últimas dos juntas antes de año nuevo.

La primera de ellas, Matías había peleado con su señora. Se había ido de la casa hace unos días, diciendo que necesitaba espacio. Fabián volvía a tener problemas. Carlos y sus señora cada vez pasaban más tiempo sin tener sexo. La señora de Julián estaba de viaje. Mi señora volvía a tener sus episodios de jaqueca. Todos estábamos pasándola mal, si se puede decir así.

-Oye, recuerdan esa noche de la paja?- Carlos preguntó en tono de risa- quién diría que el más chico-me apunto- tendría tanta leche.

Todos rieron, comentaron sobre sus propios semen. De ahí comenzó una conversación sobre el pene. Comparamos tamaños y grosores. Sin duda, Carlos lo tenía grueso y Fabián el más grande. Matías lo tenía muy cabezón y rojo. Los testículos más grandes era de Julián. Y yo promedio. Era el lechero.

Carlos nos volvió a contar de las veces que el chico se lo chupaba en el camarín y aseguraba que un hombre lo chupa más rico que una mujer. En ese punto, todos quedamos curiosos. Julián confirmó que esa vez, su primo se la chupó bien rico. El resto no teníamos idea. Con la confianza que nos teníamos dije:

-Juguemos piedra, papel o tijera. El que pierda. Se la chupa al ganador por 30 segundos.-

Todo se cagaron de la risa pero aceptaron. Me tocó contra Carlos, Fabián contra Julián y Matías cedió el turno para después.

Saque papel y Carlos piedra. Fabián tijera y Julián papel. De cierta forma, se invirtieron los roles.

Me senté en el sofá con el pene duro. Fabián a mi lado. Nuestras piernas rozaban. Sus pelos hacía que me excitara más.

Matías llevaba la cuenta y comenzó. 30 segundos.

Carlos tomó mi pene y corrió el prepucio para abajo. Sus labios gruesos rodearon mi cabeza y sentí una humedad inmediata. Comenzó a bajar y de pronto sentí su lengua rodeando mi glande. Seguía bajando y sentí que mi pene se pegó a su paladar. Sus labios chocaron contra mis pelos. Así, subió y bajó rápidamente. Cuando terminó el tiempo, Carlos siguió. Fabián y Julián se habían detenido pero a Carlos no le importaba. Luego, los chicos comenzaron a masturbarse mientras Carlos me la chupaba.

Sus labios carnosos envolvían mi pene de una forma muy rica. Su lengua a veces giraba sobre mi glande y otras subía desde mis testículos hasta el frenillo. A veces se detenía para lamer mis testículos y luego la uretra. De la cual salía líquido preseminal. Sentí la mano de Matías apretar mi hombro mientras se masturbaba rápidamente. Retrocedió unos pasos y chorreó su semen al suelo. Fabián y Julián seguían masturbándose el uno al otro.

De pronto, Carlos se metió mi pene hasta lo más profundo de su garganta, una presión que me hizo temblar los pies. Comenzó a succionar y no pude aguantar. Acabé chorros de semen caliente dentro de su boca. Fabián y Julián acabaron al mismo tiempo. Carlos se sacó mi pene y dejó caer una mezcla de saliva y semen sobre mis pelos púbicos.

Todo terminó en jadeos y silencio. Cada uno se dio una ducha y se fue a su casa.

La segunda junta más caliente.

A diferencia del resto. Me había emborrachado más. Todos andábamos en boxer. Mi señora tenía una despedida de soltera junto a las esposas de mis amigo, por lo que era excusa perfecta para vernos de nuevo.

Nadie estaba particularmente hablador o caliente. Me recordaba a las primeras juntas. Cuando ya comencé a tambalearme. Carlos me ofrece ayuda para acostarme un rato. Fabián y Matías jugaban play y Julián esperaba su turno. Carlos me llevó a la pieza del fondo, me ayudó a acostarme y me sacó los boxer. No presté cuidado ya que no me molestaba. Era normal para nosotros a esas alturas. No se cuanto rato había pasado pero me desperté algo aturdido, Carlos estaba acostado del otro lado, dándome la espalda y mostrando un culo grande y muy peludo. Me levanté al baño y en la pieza de al lado estaba los otro tres durmiendo sin ropa y abrazados de cucharita. Al volver. Carlos dormía boca arriba. Me acosté mirándolo y se despertó.

-Weon me asustaste- se frotó un ojo y se rascaba la panza- como te sientes ?-
-Mejor, aunque algo mareado – Carlos volteó a mirarme.
-Oye, que loco todo esto no creí?- Carlos hablaba bajo para no despertar a los demás.
-Sí, la verdad es que jamás pensé que haría estas cosas- pensar en haber coincidido con otro 4 hombres diferentes entre sí pero curiosos por la misma cosa- hay que aprovechar creo yo.
-Ah si?- en la cara de Carlos se dibujó una sonrisa coqueta- aprovechemos entonces.

Se acercó más. Su mano tomó mis cadera y me pegó hacia el. Si cuerpo se sentía caliente. Su panza peluda presionaba la mía. Sus labios estaban muy cercas. Comenzamos a frotarnos. Sentía su pene presionar contra el mío. Sus labios apenas rozaron los míos y sentía su respiración densa y agitada. Mi corazón comenzó a latir más de la cuenta. Una adrenalina invadió mi cuerpo y entonces nos besamos. Sus labios que días atrás rodeaba me pene.

Ahora presionaban los míos mientras su lengua buscaba la mía. Una mezcla de saliva densa llenaba mi boca y me obligaba a tragar de vez en cuando. Se sentía rico. Liberador. Con mi mano, acariciaba su espalda peluda. Eso me excitaba aún más. Sus manos bajaron a mi culo y lo presionaron fuerte. Dolió un poco pero fue placentero. Su pene se enterró en mis testículos, dejando una baba incolora. Todo era como extasis puro.

De pronto, se subió arriba y su cuerpo aplastó el mío. Mi cara presionaba su barba y sentía ese perfume de hombre y sudor, una combinación exquisita.

Sus besos bajaron por mi cuello hasta parar un rato en mis tetillas que mordisqueó y lamió. Siguió hasta bajar a mi pene y volver a chuparlo tan rico como antes. Luego nos dimos vuelta. Repetí lo que hizo como siguiendo instrucciones. Cuando llegué a su pene. Tome una buena cantidad de aire por la nariz. El olor característico llenó mis pulmones. Se sentía rico. Primero, tanteé con la lengua su punta. Aún tenía el prepucio arriba. Una gota densa de precum le dio sabor a mi boca. Puse mis labios alrededor de su cabeza. Baje lentamente mientras sus manos presionaban mis hombros. Su grueso pene comenzó a llenar mi boca por completo. Sentí como debía abrir más la mandíbula para que entrara todo. Dolía un poco pero era placentero. Aguanté unos segundos y lo saqué. Repetí la acción varias veces. Gemía con cada chupada. Presionaba con más fuerza. Lamí sus cocos peludos como si fuese helado. Eran ricos. Salado y grandes. Me tomó de la nuca y presionó mi cara contra todo lo que tenia. Sus testículos se restregaron sobre mis ojos y nariz. Luego su pene por mis labios y barba. Me tomó y volvió a acomodar su pene en mi boca. Está vez, el guió el ritmo. Lento y luego rápido. A veces duro y otras suave. No me cansaba de tenerlo en la boca aunque sufría calambres. Siguió así unos minutos hasta que de repente, hizo más presión de lo habitual. Su pene entró más profundo por mi garganta hasta sentir la mandíbula muy tensa. Un gruñido profundo vino junto con un descarga de semen caliente. Sentía su pene bombear y presionar mi lengua y paladar. Otro gruñido y más descargas de semen. Un sabor amargo y salado invadió mi boca. Hice arcadas por reflejo pero presionó más hasta que dejó de bombear. Su pene comenzó a ablandarse dentro de mi boca. Lo saco y jadeó profundo. Me recogió para luego besarme frenéticamente. -ahora sabes lo que es ser una putita- su voz era ronca y lenta.

Después de esa noche. Nos seguimos juntando. Siempre con los amigos. Donde comenzamos a hacer más cosas y también solos, Carlos y yo.

Si quieren leer de la vez que Carlos me la metió o de cuando todos nos follamos al Mati. Compartan, denle like y comente.

Atte, Diego.
Chile

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.9 / 5. Recuento de votos: 113

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

12 Comentarios

  • Anónimo
    febrero 10, 2026 a las 2:46 pm

    Muy caliente el relato… Que ganas de unirme a su grupo

  • Anónimo
    febrero 10, 2026 a las 3:55 pm

    Excelente relato, me dejo muy caliente y queriendo mas. Esperamos parte 2

    • Anónimo
      febrero 10, 2026 a las 11:00 pm

      Uta que buen relato! Dale con las otras partes y vivencias.

  • Anónimo
    febrero 10, 2026 a las 9:03 pm

    Que rico relato, quiero amigos así 🤣

  • Cris
    febrero 10, 2026 a las 10:31 pm

    Yo quiero ser el sexto amigo.

  • Anónimo
    febrero 10, 2026 a las 11:35 pm

    Que rico tener amigos así cuenta más

  • Anónimo
    febrero 11, 2026 a las 12:08 am

    Excelente relato! Esperando las otras partes para sus buenas pajas

  • Anónimo
    febrero 11, 2026 a las 12:50 am

    Que excitante🤤🤤🤤

  • Anónimo
    febrero 11, 2026 a las 6:27 am

    Ricooo

  • Anónimo
    febrero 11, 2026 a las 4:00 pm

    quiero formar parte de ese grupo, puedo ser el aguatero jejejejejej

  • Anónimo
    febrero 11, 2026 a las 4:12 pm

    Excelente relato, me éxito mucho, quiero leer como todos se culiaron a mati

  • Daro
    febrero 13, 2026 a las 10:59 am

    Increíble relato

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO