Mi papá y yo, nuestro secreto – Parte I

Buenas a todos ;D
Luego de pensarla bastante, me atreví a mandar mi historia aquí. Es la primera vez que cuento esto, así que espero que lo disfruten :p
Parto presentándome. Me llamo Felipe, soy un estereotipo de Twink, delgado, de tez blanca, pelo castaño, lampiño, mido 1,72, el pico me mide 16, y voy al gym (para mantenerme, y sobre todo para ejercitar piernas y glúteos, así que estoy bastante dotado por esa parte ;pp), también soy hijo único. Y sí, siempre supe que era gay xD.
Todo esto ocurrió el año pasado, cuando estaba en cuarto medio, y tenía 18.
Siempre me he llevado bien con mis papás, pero más por el lado de mi papá (de 38), ya que, como es gamer, nos llevamos hablando de juegos. Mi papá es más bien un estereotipo de oso, solo que es delgado, y tiene sus buenas calugas. De pelo negro, tez blanca, bastante peludo, y mide 1,78. De todas formas, mi mamá (de 37) siempre fue un poco distante conmigo, pero igualmente atenta. En mi casa la desnudez se trataba sin pudor, podíamos estar desnudos y nadie decía nada, lo cual me dejó descubrir el pico de mi papá. Siempre lo veía flácido, pero aún en ese estado tenía un buen tamaño, al igual que sus cocos, que eran bien grandes, y le colgaba un poco. También me dejó descubrir que se afeitaba toda su zona íntima.
Mi mamá y mi papá hace rato que ya no tenían sexo, era notorio. Se la pasaban peleando, pero al rato se trataban como si no pasara nada. Yo solo ignoraba toda esa dinámica. Nuestra casa era normal, eso sí, teníamos un sótano, que mi papá había convertido en un «cuarto gamer», en el que había una tele de 80″, una Play 5, una Series X, una Switch, una torre de PC y unos sofás. Estaba decorada con luces led, pósters, figuritas y así. Le gustaban mucho los videojuegos, al igual que a mí, por lo que cuando él llegaba del trabajo, y yo de la escuela, nos la pasábamos los dos juntos en ese espacio. Ambos desnudos, lo cual me generaba caleta de morbo, el verlo jugar con toda su piel tocando cada centímetro del sofá me excitaba mucho, pero debía hacer como si no pasara nada.
Un fin de semana a mi mamá le tocó salir de Santiago, no me quiso dar muchos detalles, ni hasta el día de hoy, pero se le veía preocupada. Nos dijo que volvía el Lunes, que nos encargáramos de todo en la casa, y se fue. Luego de que se fuera, mi papá y yo pedimos almuerzo por una app. Al termiar, ambos nos desnudamos (un «ritual» que habíamos comenzado hace mucho tiempo, sin morbo ni nada del estilo por detrás, simplemente por «comodidad»). En ese momento me dijo un poco serio que fuéramos al sótano, así que partimos. Me asusté un poco por su tono, pero al llegar me dijo:
– Como cumpliste 18 hace poco, te voy a enseñar a tomar –a lo que saca 2 packs con servezas–.
Yo me quedé un poco sorprendido, pero que le dije:
– Emm… Ya, buena –con una risa un poco nerviosa–.
Nos sentamos en el sofá, el uno al lado del otro, me pasó una lata, la abrí y empezé a tomar. Por dentro me decía a mí mismo «No le voy a decir que esta no es la primera vez que tomo, quizás se lo tome mal… Igual que bonito gesto que se haya preocupado por enseñarme… :3». Él también se tomó una. Cuando estábamos ahí me dijo:
– Te apetece si jugamos un rato?
– Ya po’, que jugamos?
– Sale su 1v1 en Rocket? (Rocket Leage)
Él también usaba «modismos modernos», lo cual me resultaba un poco tierno x’D
– Ya po’, bacán.
Ahí empezamos a tomar y a jugar. Fueron partidas bastante reñidas, y de vez en cuando le miraba de reojo el pico, a lo que inebitablemente, mi pico se empezó a erectar. Lo intenté ocultar, pero mi papá se dio cuenta y me dijo:
– Jajaja, tranqui hijito, son cosas que pasan con el alcohol –mientras se reía de una forma pícara–.
– Jajaja, perdón, perdón –con una risa nerviosa–.
‐ No te disculpes, no pasa nada –aún con una risa pícara–.
Seguimos jugando un rato, a lo que paramos, y me dice:
– Le guardas un secreto a tu mamá?
– Si, obvio.
Sube y al llegar trae su billetera, de la cual saca dos pitos.
– Quieres probar?
– Bueno, dale –un poco nervioso, aunque también ya lo había probado antes jajaja–
Me explicó cómo debía hacerlo, y empezamos a fumar. La verdad eso sí me gustó jajaja.
Ya habiendo terminado el pito y de beber un poco más, habían dado las 10. Mi papá se había quedado zeta, y yo estaba un poco volado. En eso me entró una especie de calentura/excitación/morbo… Me hice consciente de la situación en la que estábamos, y en mi mente solo pensaba en chuparle todo el pico… o algo más. Me mentalicé un poco, me levanté con cuidado del sofá, fuí al baño, me aseé, me mojé la cara para despejarme un poco y bajé al sótano. El corazón me latía más que la chucha, podía sentir que se me salía en cualquier momento, pero no estaba dispuesto a detenerme. Jamás se me había presentado una oportunidad así, y la iba a tomar, sin importar qué. Bajé las escaleras y ahí lo ví… Mi papá durmiendo, con todo su cuerpo desnudo, iluminado por el televisor. Mi pico se paró en un instante. Aprecié bien la vista, quería guardar el recuerdo para la posteridad con todo detalle posible. Me epecé a acercar sutilmente, intentando no despertarlo. Una vez estuve lo suficientemente cerca, me puse de rodillas frente a su pico, y lo empecé a tocar. Mis manos me temblaban del nerviosismo, intenté controlarme, y seguí acariciando todo su pico, junto con sus cocos.
Una vez mi nerviosismo pasó, me bajó la calentura, así que empezé a acercar mi cara a su pico. Lo empecé a oler, a pasármelo por toda la cara. Y ahí comenzó solito a levantarse y a crecer… Se infló más que la chucha, le medía un poco más que a mí, unos 16,8 aprox, pero era bien grueso, no podía darle la vuela completa con mi pulgar y mi índice (haciendo una especie de círculo). En ese momento me dió más calentura aún, solo quería probar de donde había salido, todo el pico de quien me había dado la vida, criado, amado, querido… Lo empecé a masturbar, de arriba hacia abajo, una y otra vez. Podía ver como todo su glande se ocultaba y salía a la luz cuando lo hacía. Empezó a soltar un poco de preseminal, así que me dije a mí mismo: «Ya, es ahora o nunca». Me acerqué y se lo lamí. Sabía un poco salado, pero no mal, así que me llené de valor y le empecé a chupar su cabecita. Uff weónn, de las cosas más gloriosas que se pueden experimentar. Me la metí a la boca, y la lamí con ganas, cada centímetro de ella. Después de un rato y estando más caliente que la cresta, me lo empecé a comer todo. Me lo empecé a meter de a poco, intentando disfrutar del momento. Se lo llenaba de saliva, e iba aumentando el ritmo de a poco. Se podía escuchar toda la saliva en mi boca, como le hacía la mamada, incluso me atrevía a hacerle garganta profunda, lo que hacía que me atragantara un poco, pero seguía en lo mío nomás, ya tenía un poco de práctica de antes, y la estaba utilizando toda en este momento. Estaba centrado en lo mío, cuando siento que mi papá se empieza a despertar… «Chucha weón… Qué hago ahora?…» Sentía que se me iba a salir el corazón, pero tomé la decisión de seguir. Lo miré con cara de putita máxima, con todo su pico en mi boca, con los ojos rojos y llorosos, y yo seguía de arriba hacia abajo con mi mamada. Se despejó un poco y me dijo:
– Felipe qué chucha estai haciendo?? –Sin tirarse para atrás, si sacar su pico de mi boca, sin tratar de apartarme…–
Con toda la valentía de mi ser acerqué todo mi cuerpo a él, aún de rodillas, puse mi cara al lado de su pico, lo empecé a masturbar y le dije:
– Tranquilo papito, yo sé que esto es lo que te falta en la vida, una buena mamada, una buena culiada –con la voz más de zorrita que pude–.
Entre unos pequeños gemidos me dijo:
‐ Pero Felipe… No podemos… Tú eres mi hijo…
– Tranquilo papá, nadie va a saber nada… Solo déjame probar tu pico… Quiero saber a lo que saben mis hermanitos…
– Felipe… Oooh weón… –con un gemido que interpreté como que no quería que esto parara–.
Ahí partí a seguir chupándole todo el pico. Desde ese momento mi papá entró como en todo el ambiente, dejó que le entrara la calentura también. Igualmente empezó a hacer Dirty Talking, y yo también, cosa que nos excitaba más que la cresta:
– Chúpalo weón… Si, así mariconcito… Oooh weón, que lo chupai rico cabro chico…
– Así papito? Te gusta así?
– Uff mariconcito… Me tení más caliente que la conchetumare… Oooh weón… Trágueselo todo mi niño… Sea una buena perrita pa su papá… Le gusta el pico de su papá mi niño?
– Si papi… Me encanta tu pico…
– Si… Ya mi niño, siga chupándole el pico a su papito… Uff cabro chico… Oooh…
Seguí con mi mamada, estubimos como 10 minutos así, a lo que mi papá me dice:
– Uff mi niño, me voy a venir cortao…
Yo por dentro no quería que lo hiciera, aún no había podido sentir su pico en mi culito, así que paré la mamada y le dije:
– Espera… Me lo quieres meter?
Se le agrandaron los ojos, se quedó unos segundos en silencio, pensativo. A lo que me dijo:
– Ya Felipe, pero acuérdate, no se lo digas a nadie.
– Si papito.
Partimos escaleras arriba, hacia la pieza de mis papás, para tener más comodidad.
—•—
Espero que lo hayan disfrutado!! Como estoy un poco ocupado con la Uni solo le puedo dedicar pequeños momentos para avanzar, así que esta parte la dejo hasta aquí, para que no se haga tan pesada ;p. La segunda parte es más caliente, así que si quieren leerla avísenme ;DD
9 Comentarios
d
marzo 23, 2026 a las 7:52 pmwebeo quede más hot y media paja
2da parte!
Anónimo
marzo 23, 2026 a las 8:38 pmSegunda parte yaa !
Anónimo
marzo 23, 2026 a las 11:21 pm…..yo conozco a este wn
Anónimo
marzo 23, 2026 a las 11:50 pmY? Quédate piola
Anónimo
marzo 23, 2026 a las 11:25 pmQue rico este relato. Quedé con la paja cortada pero rico
Anónimo
marzo 23, 2026 a las 11:47 pmme cortaste la paja quiero la segunda parte
Anónimo
marzo 24, 2026 a las 2:52 amSegunda párate ya bro me quedé con la leche apunto de salir
Anónimo
marzo 24, 2026 a las 3:34 amSegunda parte y una foto más hott de ustedes! Real
Anónimo
marzo 24, 2026 a las 5:33 amsegunda parte! asi termino la paja