Primera vez con el enemigo – Parte Final

Bueno, no estoy seguro si está será la última parte de esta anécdota de mi vida, o sea en un viaje de estudios, podría seguir actualizando de lo que pasó en el futuro con este mismo título, pero creo que lo más objetivo sería dejar morir esto y narrar la continuación bajo otro título, así que estén atentos a futuras actualizaciones, puede que me tarde un poco en subirla, pero aquí les dejo el último capítulo de esta saga.

El ruido de la puerta hizo que nos paralicemos del miedo, me traté de salir del cuerpo de mi bully, pero no sé si fué por el miedo o qué rayos pasará en la anatomía masculina que hizo que el anterior sentimiento de placer se vuelva una tortura, mi bully de manera involuntaria se cerró totalmente haciendo prisionera a mi verga en su interior, nuevamente la puerta sonó, esta vez venía con una voz autoritaria por detrás.

-Los de la habitación 204 (ese era mi cuarto, pero el llamado era por nuestros nombres), si no responden en este momento procederé a abrir la puerta con la llave maestra que nos dieron a los profesores.

El miedo de mi bully era claro, yo sin saber cómo tranquilizarlo hice lo que más lógico parecía en mi cabeza, tomé una media que estaba botada por el piso y se la metí a la boca de mi bully y comencé a follarlo como si mi vida dependiera de ello, el ruido era hipnótico y sus gemidos mezclados con sus lágrimas hacía que mi mente pida más, increíblemente ese truco estaba funcionando, el ano que antes estaba tan apreto que no me dejaba salir, poco a poco se iba relajando y a la vez que movía mis caderas grité de manera improvisada.

-Oye bully (usé su nombre real), están llamando a la puerta? – decía eso mientras seguía el ritmo de mis caderas y mi mano tapaba el poco espacio que había en su boca evitando que se escuchen sus gemidos – puedes atender? Creo que me tardaré un poco más aquí.

Parecía que el truco estaba funcionando porque en la puerta recibí otro llamado.

-Alumno X pueden abrir la puerta? Necesito hablar con usted de manera urgente.

-Profesor X con gusto lo haría, pero en este momento estoy en el baño, podría volver en unos 5 minutos?

-Necesito hablar con usted ahora.

-Ya salgo del baño entonces.

No sé qué diablos pasó en ese corto periodo de tiempo en el que estaba cruzando palabras con mi profesor, pero sin darme cuenta mi velocidad aumentó significativamente, cada centímetro de mi verga estaba sensible y en ese momento solté toda mi leche dentro de mi bully, no sé si fué porque las anteriores veces no logré acabar y se fue acumulando la cantidad o la sensación de ser descubierto, pero sentí que el ano de mi bully estaba absorbiendo mi alma por toda la cantidad que saqué de mi cuerpo, miré debajo de mí y sin querer noquee a mi bully, el miedo se apoderó de mí pensando que lo había matado o algo malo había pasado, no tuve tiempo de pensar ya que mi profesor si nos descubría se acabaría el juego para ambos, así que hice lo que mejor pensé que sería la solución, me salí de mi bully y noté toda la leche escurriendo de sus intestinos Dios me volví a prender, pero no tenía tiempo para eso, agarré una bata que tenía colgada en una silla, tape a mi bully inconsciente con las sábanas llenas de semen que botamos al piso y corrí al baño, tomé el ambientador que estaba dentro y con un golpe fuerte cerré la puerta comenzando a rociar el ambientador por todo el camino a la puerta, parte de la ventaja que tenía es que en ese momento era de noche y había poca visibilidad del cuarto.

-Profesor X, buenas noches, puede decirme a qué se debe su visita a esta hora?

-Rutinas de control Alumno X, me mencionaron que se escabulló en la tarde para ir a comprar dulces y no los vimos ni a usted ni al Alumno Y (mi bully) en todo el día, además me mencionaron que tenía rastros de sangre saliendo de su nariz cuando lo vieron, puede explicar qué pasó?

-A ver empecemos en orden – dije improvisando – como usted bien sabe anoche hubo una fiesta donde claramente hubo excesos, y además tengo entendido que algunos profesores estaban dentro de la misma, pero no nos vayamos por la tangente, si usted fue uno de los profesores que estuvo en la fiesta, entonces debe saber que yo no estuve presente y usted sabe muy bien el motivo (odio las fiestas y soy un pinche introvertido de primera), a parte de eso debe saber que me llamaron de recepción para ir a recoger a mi bully cosa que hizo que mi ciclo de sueño se vea interrumpido (mentira total) y usted bien sabe que si me llamaron fue porque literalmente mi bully estaba ya en un pésimo estado y si no me cree puede ver las cámaras, él literalmente vómito afuera del gimnasio anoche…

La cara de mi profesor era un poema, estaba dividido entre creerme y dudar de la historia, pero debido a mi naturaleza de nerd, la credibilidad tenía más sentido.

-…bien, entonces, llegamos a la habitación y mi bully siguió vomitando haciendo un show de ruidos dignos de grabación para una escena de cine, logré dormirme a las 4 una vez el ruido paró, pero antes fui al baño para ver cómo estaba mi bully, aparentemente se quedó dormido en la taza por lo que le puse una manta encima y solté el agua del inodoro, me desperté aproximadamente a las 10 AM y entré al baño a ver cómo estaba todo ahí, aparentemente siguió vomitando una vez me dormí y como supuestamente ya todo había pasado, agarré su cuerpo y lo arrastré del baño al cuarto, antes de acostarlo le saqué toda su ropa y lo metí a su cama, fue una sacada de espalda tremenda – dije haciendo ademanes de dolor – de ahí y queriendo usar el baño, entré para encontrarme una zona de guerra, me dió un asco tremendo y usando algo de detergente que tenía para lavar mi ropa, comencé a hacer limpieza profunda en el baño, le diría que pase a verlo, pero creo que con lo que hice hace pocos minutos lo volví a destrozar…

Dios a ese punto ya me merecía ganar un Oscar por todas las pendejadas que me estaba inventando.

-…viendo la hora y después de ducharme me percaté que ya eran las 3 de la tarde aproximadamente y como usted sabe en el comedor son estrictos con los horarios de servicio de comida por lo que no pude alcanzar a tiempo ni el desayuno ni el almuerzo así que decidí ir a comprar algo dulce porque usted sabe que a veces se me sube la presión y me empieza a sangrar la nariz y quería evitar eso, pero fue muy tarde ya que empezó a caer gotas pequeñas que se hicieron un mar. Cuando volví al cuarto ví a mi bully ya despierto por lo que decidí compartir algunas botanas con él junto a unas cuantas botellas de agua que llené en el minibar los primeros días del viaje…

-Alto ahí – me interrumpió mi profesor creyendo haberme agarrado en la mentira – entonces saliste a comprar dulces teniendo dulces en el minibar?

-Me sorprende profesor X, pensé que usted sabría más de economía que un simple alumno, cree de casualidad que gastar 5$ en unas gomitas del minibar es lo mismo que gastar 0,5$ del mismo dulce en una tienda?, estaremos en una privada, pero no exagere, no estamos hechos de oro. Ahora puedo seguir con el relato?

-Prosigue – dijo hastiado.

-Bueno en qué iba? Ah sí, le dí agua, se la tomó y en lo que entré al baño a hacer mis necesidades se volvió a dormir y para ser sincero, yo también me quedé dormido hasta hace unos 10 minutos atrás cuando el baño me llamó otra vez, ahí me dí cuenta que mi bully seguía dormido y usted estaba llamando a la puerta.

-Necesito ver a tu compañero de cuarto – ordenó el profesor.

-Perfecto, sólo necesito que no prendamos las luces, se vuelve algo volátil cuando se despierta de golpe – dicho eso lo conducí por el cuarto rociando de poco en poco algo más de ambientador.

-Yo haré lo que quiera – amenazó el profesor prendiendo las luces.

Por un lado estaba la cama de mi bully toda arreglada toda tendida, toda perfecta y por el otro lado mi cama con un cadáver (o eso creía yo) y con la cama hecha jirones, ropa botada por todo lado y un olor a humedad mezclada con cloro potente, corrí adelantándome a mi profesor y comencé a mover a mi bully haciendo el esfuerzo de despertarlo, pero en eso me di cuenta de algo, él aún traía la media en su boca, por lo que con calma y aprovechando un descuido en el que el profesor pisó una media con una sustancia desconocida, se la quité y botándola al piso, la patee debajo de la cama.

-Alumno Y despierte – ordenó mi profesor sin tener éxito.

Trató repetidas veces de despertarlo, pero mi bully estaba ahí quieto, dormido, como combatiendo por su vida en su interior, después de un cierto tiempo, mi profesor se rindió.

-Alumno X, cuando el Alumno Y se despierte necesito hablar con él, y hágame el favor de pedirle que ordene su lado de su habitación, se nota al instante qué alumno ocupa qué lado de la habitación.

-Entendido profesor – dije con una voz baja – diría que la llamada llegará mañana en la mañana a menos que se despierte de madrugada, pero dudo que usted reciba llamadas a esa hora.

Despedí a mi profesor y me derrumbé contra la puerta, con el corazón golpeándome el pecho como si quisiera salir. No podía creer que la mentira hubiera salido tan bien. Acto seguido, después de recuperarme de ese impacto mental fui donde mi bully, aún respiraba, por lo que creía que todo estaría bien si sólo esperaba un poco, así que me puse a ordenar un poco el cuarto, recogí las medias llenas de semen, le quité las colchas húmedas, entre otras peripecias que cubrían mi lado de la habitación y cuando terminé al fin pude notar algo de paz, todo limpio, todo ordenado, sólo faltaba tender mi cama y listo.

Fui al minibar y saqué una botella de agua (no mentía en eso) le puse dos sobres de café en polvo que traje de casa y me lo tomé sin poner azúcar, mi cuerpo necesitaba energía y ese choque con la cafeína me revitalizó un poco, prendí la tele echándome al lado de mi bully en un colchón desnudo (logré sacar las sábanas llenas de nuestros fluidos a penas, pero no pude tender ropa de cama nueva), y lo único que quedaba era esperar.

Me quedé dormido haciendo cucharita a mi bully, la incomodidad de las noches anteriores desapareció totalmente, es más su calor y el contacto de nuestros cuerpos desnudos era relajante.

-Oye – me dijo mi bully aproximadamente a las 3 de la mañana, algo antes incluso.

Yo en pleno sueño con la baba saliendo por mi boca no escuché nada.

-OYE! – me gritó esta vez.

Me desperté de golpe sobresaltado viendo toda la oscuridad iluminada por la estática del televisor que seguía prendido.

-Qué pasó? – pregunté aún medio dormido.

-Eso tendría que preguntar yo, qué hiciste – me recriminó.

-Bueno a ver deja que haga memoria, mmmmmm, no, o si? Creo que no, hasta dónde te acuerdas o qué es lo último que recuerdas.

-Lo último que recuerdo…? – comenzó a pensar – ah ya, lo último que recuerdo es al Profesor X tocando la puerta y de ahí nada, está todo en negro.

-Uff más bien, entonces vamos a contar toda la mentira que le dije al profe, es más tienes que memorizar algunas cosas porque me pidió que le contactes cuando despiertes.

-Espera Uff? Dijiste uff? Qué rayos pasó? Por qué diablos no recuerdo nada – se dijo subiéndose encima de mi cuerpo desnudo.

-Bien entonces vamos con la versión corta o te cuento todos los detalles?

-Corta.

-Bueno el profesor tocó la puerta nos asustamos yo hice esto y aquello y logré convencer al profesor de irse.

-Espera un momento – dijo poniendo sus manos en mi cuello y comenzando a apretar amenazadoramente – ya me acuerdo qué pasó, me follaste hasta hacerme desmayar, qué putas te pasa?

-En mi defensa tenía que salirme de tu culito rápido y te pusiste tan nervioso que me cerraste la salida y yo quería seguir teniendo mi verga entera, así que hice lo que tenía que hacer. Puedes hacerme un favor?

-No me jodas, podíamos buscar otra solución – dijo cerrando sus manos asfixiandome cada vez más – te acepto que hasta el profesor nos descubra, pero follarme hasta desmayarme, no jodas.

-Si sigues así – dije con mi cara ya colorandose por la falta de aire – no me hago responsable de lo que pueda pasar.

-Oh perdón no me dí cuenta, lo siento – dijo soltando un poco su agarre.

-No te preocupes, pero…

-No escuchaste todo – dijo apretando más fuerte – lo siento por no asesinarte rápidamente, perro pervertido.

Levanté sutilmente mi rodilla y la sensibilidad del sexo anterior hizo su trabajo, el dolor aunque mínimo fue suficiente para hacerlo retroceder sujetándose los testículos, comencé a jadear recuperando la respiración lentamente y viendo que estaba de costado sujetándose los huevos por el roce anterior, me incorporé y sujetando con todas mis fuerzas su cadera, metí mi lengua lo más profundo posible, su gemido no se hizo esperar.

-Espera – me pidió – no quiero repetir, estoy sensible todavía.

-Sensible? – le respondí – si tú estás meneando tus caderas hacia mi cara.

Volví a meter mi lengua dentro empezando a hacer movimientos envolventes saboreando todo su culito escuchando los gemidos que soltaba por el beso negro.

-Te pregunto ahora, quieres que te penetre? O sólo quieres que juegue con mis dedos.

-Damelo todo por favor – dijo jadeando.

-Entonces, ya sabes cómo empezar – dije girando su cuerpo y subiendo hasta su boca poniendo mi pene en su cara.

-Tengo una petición antes.

-Habla.

-Me gustó cuando me diste nalgadas, podríamos hacer algo más rudo esta vez?

-No estoy seguro, pero si tú quieres, no te arrepientas después – dije bajando de la cama y caminando hacia mi armario.

-Dónde vas? – preguntó intrigado.

-Ya verás.

Saqué del armario dos cinturones de tela que tenía y uno de cuero y sujetando su pantalón que estaba botado en una esquina, conseguí otro cinturón.

-Antes de empezar, no nos detendremos aunque vengan los de administración te parece?

Asintió algo inseguro.

-Y necesito que me digas una palabra para parar, así no tendré que detenerme en caso que digas alto o para, si no una palabra que no tenga nada que ver.

-Vamos con López entonces.

-Enserio el apellido del profe?, bueno si eso quieres.

Tomé los cinturones de tela y usando uno para cada mano, amarré los brazos de mi bully a la cabecera.

-Qué haces?

No le respondí y en lugar de eso usé mi cinturón de cuero para ponérselo en su cuello.

-Me estás dando miedo.

Me volví a subir a la cama y con mi pene semi erecto, volví a su cara y jalé un poco el cinturón, el ahorcamiento hizo que abra su boca de golpe, momento en el que aproveché para meter mi pene de golpe y comencé a follar su garganta a mi gusto, su cara se llenó de lágrimas, y cuando noté que empezaba a tener problemas para respirar saqué mi pene de golpe, su tos se hizo presente recuperando la respiración algo agitado.

-Te gusta jugar así? – pregunté maliciosamente.

-Sigue, no sé por qué, pero me está gustando esto.

Usando otra media le llené su boca y me puse a morder sus pezones, comenzó a retorcerse de placer, su pene totalmente erecto ya comenzaba a gotear precum llenando su vello público y bajando por su cuenta a su propio culito.

El juego previo fue intenso y una vez ví que su precum estaba ya goteando debajo de su culo, decidí que era hora del show principal.

Bajé a su pene y su olor era increíble, una mezcla de semen nuevo y viejo estaba ahí, las manchas del semen seco se notaban en ciertos lugares siendo cubiertos de a poco por su precum fresco, comencé a mamarlo jugando principalmente con su glande, eso porque me dí cuenta el anterior encuentro que era su punto débil. Una vez lo tenía húmedo y con su verga goteando de precum, bajé por su perineo con mi lengua para volver a encontrarme con su anito rosado que ya estaba algo dilatado.

-Estás bien? – pregunté antes de continuar.

Él con las medias en su boca simplemente pudo gemir un posible sí, entonces agarré una de sus piernas y la puse detrás de su brazo amarrado y una vez estuvo firme, repetí lo mismo con la otra, dejando claramente su culito totalmente al descubierto, entonces tomé su cinturón, no era tan duro como mi cinturón de cuero ni tan suave como los de tela, pero era lo suficientemente duro para hacer ruido al impactar una superficie, así que sin temblar solté el primer golpe del cinturón en su culo expuesto, el abrió los ojos de golpe por la sorpresa, le siguieron unos cuatro más, pese a no poder escuchar nada por la mordaza en su boca, se notaba que le encantaba ese trato, su verga totalmente erecta estaba soltando mares de precum que al no poder ser limpiado, bajaban directamente por su culo expuesto haciendo los golpes más sonoros mezclado por gemidos tapados.

Le saqué la mordaza y le pregunté.

-Qué quieres ahora?

-La necesito por favor, ya estoy por enloque…

Antes de terminar su frase solté otro golpe sonoro que hizo que más precum salga mezclado con un gemido que más parecía un grito ahogado, su trasero totalmente rojo por los azotes se veía extremadamente sexy en esa pose obligada. Tomé el cinturón de su cuello y parándome delante de él jalé la correa para que comience a chupar mi verga nuevamente, una vez la sentí totalmente mojada le solté y me bajé poniéndome a la altura de su ano rosado expuesto, escupí algo de saliva a la entrada y sin dejarle respirar la dejé entrar por completo, él trató de gritar, pero siendo más rápido, le estrangule con la correa de su cuello.

-Si gritas estás muerto – amenacé.

El simplemente asintió con lágrimas formándose en su rostro, posiblemente de placer porque su verga en ningún momento se bajó. Comencé a follar lo más duro posible su anito siendo poseído por el placer aumentado por los gemidos cada vez más audibles que soltaba.

-Ya estoy por acabar – me dijo.

Simplemente me detuve en seco y saqué mi verga de golpe.

-Por qué te detienes? – me preguntó casi rogando.

-Porque la perrita no tiene derecho de acabar antes que su dueño – le dije al oído mordiendo su pabellón.

Bajé sus piernas y desamarre sus brazos y con el cinturón en su cuello le dije.

-Vamos a dar un paseo, así que ponte de rodillas y comienza a caminar.

Parecía que la humillación lo prendía cada vez más porque obedecía sin dudar, si le decía que ladre lo hacía, si le decía que me de la pata, levantaba su mano y en caso de no obedecer simplemente jalaba el cinturón ahorcandolo un poco.

Lo volví a echar en la cama, pero con su cabeza colgando por un costado y acto seguido comencé a violar su garganta, él hacía ruidos de atragantamiento, ahí la sacaba, dejaba que respire y repetía, ocasionalmente se quería masturbar para acabar, pero inmediatamente jalaba su correa y se detenía.

Ya se empezaba a ver la luz del nuevo día, así que decidí acabar todo, le saqué la correa del cuello y en una pose donde su pene estaba perfectamente chocando con el colchón y su culo rojo por los golpes expuesto rogando por verga, amarré todas sus extremidades sin dejarle chances de moverse, metí mi verga de golpe haciendo que de un respingo y tomándolo del pelo y mordiendo su oreja comencé a violar ese culo perfecto que tenía.

Estuvimos 15 minutos más en esa pose y me acordé de algo, su punto suave, así que reduciendo un poco la velocidad me dediqué a buscarlo hasta que lo encontré, comencé suave y cuando él se dió cuenta de mis intenciones, fue demasiado tarde, comencé a follar ese punto en específico, sus gemidos eran totalmente notorios ahora, le dí duro por 5 minutos hasta que él acabó, yo estuve otros 5 minutos más hasta que acabé dejando mi leche dentro de él. Mantuve mi pene dentro por otros dos minutos hasta que sentí que comenzó a bajarse y ahí lo saqué, dasamarré sus pies y volví a ponerle una correa en su cuello, le quité las correas de las manos y le ordené que baje de la cama, volvió a gatear como un perro obedeciendo mis órdenes, le llevé al punto donde él acabó y le obligué a limpiar su leche con su lengua, luego fuimos al baño (conste que lo limpié) y le ordené pujar mi leche en el piso, soltó algo y le obligué a limpiar el piso con su lengua tragando mi leche para después conducirlo a la ducha.

-Qué te pareció todo esto? – le pregunté algo avergonzado.

-Guaw – ladró en respuesta.

-Ya puedes hablar, es hora de descansar un poco.

-Dios nunca me esperé todo eso, pero fue una de las cosas más exitantes que tuve hasta ahora, podríamos repetirlo?

-En tus sueños, o bueno, quizá una vez cada dos días no estaría del todo tan mal.

-Espera, quieres seguir follando conmigo?

-La verdad es que siento que tenemos algo de química ambos, admito que por tu altura es algo difícil el follarte, pero tampoco es algo para decir imposible.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Gracias, nunca me imaginé que tú entre tantas personas sea la más capaz de tolerarme y comprenderme.

-Cállate por favor – la verdad es que me estaba muriendo de vergüenza.

-Puedo pedirte algo más?

-Si no es dejarte un chupón en el cuello te permito cualquier cosa.

-Puedes orinar…

-Ni loco.

-Por favor, es lo último que te pido por hoy.

-Qué clase de fetiches tienes para pedirme algo así?

-Digo es algo normal no…

-Viejo lo normal es meterla, sacarla, volverla a meter, preñar y listo.

-Pero en lo que ví…

-Qué tipo de porno ves?

Fue una ida y venida en la discusión donde terminé cediendo, fue raro, totalmente raro, extremadamente raro, pero aún así acepté, lo mee en la ducha, pero el degenerado hizo algo que no me esperaba, sacó la lengua y bebió parte de mi orina.

Nos bañamos juntos y nos sacamos el cuerpo, en ese ínterin le conté todo lo que le dije al profesor, programamos un despertador a las 7 y nos fuimos a su cama (la mía podría considerarse zona de peligro biológico a estas alturas), me traté de dormir cuando ví que él cerró sus ojos y nuevamente algo me despertó, después de 5 minutos que cerré mis ojos para dormir, mi bully otra vez comenzó a chupar mi verga, pero al haber acabado hace poco, el dolor fue raro, pero tolerable, lo que sí estaba más sensible, lo hizo por unos dos minutos cuando lo jale hacia mi lado, le dí un beso largo y puse sus piernas en mis hombros, volvimos a follar por dos minutos y nos dormimos mientras lo tenía penetrado.

Sonó la alarma y mi bully llamó a mi profesor mediante recepción, le hizo preguntas para igualar la historia que yo le conté y salimos bien parados, teníamos 6 días más de viaje, mismos que aprovechamos casi todos los días para conocernos más y obviamente tener sexo como conejos, follamos en las madrugadas (cambié la hora de mi despertador 2 horas antes) y en las noches hasta caernos dormidos.

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1 Comentario

  • Anónimo
    abril 12, 2026 a las 11:34 pm

    😳😦😧😮😲

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