El médico machote caliente me usa como su putita
Este relato fue hace poco menos de 1 mes. Ya he escrito 2 relatos y viendo que les gustaron tanto decidí contarles éste.
Como ya saben soy un chico muy femenino, rasgos suaves, bajito, piel canela y amo usar ropa femenina tipo faldas, tangas, etc.
Ese día fui a una cita de chequeo general (iba vestido con una falda roja de colegiala, una camisa manga larga blanca y mis tenis) espere a que me llamaran y me hicieron pasar al consultorio, apenas entre lo primero que vi fue el doctor, un hombre grande, con cuerpo de tío cómo le llaman, se notaba que tenía barriguita pero estaba musculoso, brazos grandes, alto, barbado, tenía algunos tatuajes que lo hacían ver demasiado sexy, también note que el se me quedó mirando un poco; El chequeo transcurrió normal, preguntas de rutina, cuando pasó a medir mi estatura, en modo de broma me dijo «estar del tamaño cargable» por dentro todo me empezó a palpitar, pero solo me pude reír y guiñarle un ojo en modo de respuesta, al pasar a la camilla para continuar con el chequeo, para subirme a la camilla me toco subirme con una rodilla y quedar en 4 por un momento mientras me acomodaba (0 sexy, pero obvio también lo hice con doble intención) sentí que se me subió un poco la falda y note la mirada del doctor sobre mi culo, eso me dio la señal que necesitaba, al el comenzar a revisarme tenía pena de tocarme y obvio le decía con segunda intención que tocada con confianza lo que necesitara y el solo se reía, al usar el estetoscopio para revisarme el corazón a modo de apoyo puso su mano sobre mi pierna y obvio aproveche eso y lo mire y como buena putita que soy me subí un poco la falda disimuladamente aunque el obvio lo noto y también subió un poco más la mano, eso me calentó muchísimo, me le quede mirando y el a mi, se le notaba que estaba un poco nervioso pero eso me ponía más, mientras lo miraba me relami los labios y al parecer el entendió y me beso, fue delicioso sentir esos labios.
El comenzó a pasar su mano por mi cuerpo y a apretar mis piernas y yo ni corta ni perezosa empecé también a tocarlo, le quite la camisa y el separó el beso y me dijo «tenemos que ser rápidos» fue a ponerle seguro a la puerta y cuando volvió me levanto en sus brazos diciéndome «definitivamente eres tamaño cargable» seguimos besándonos y yo me baje y me arrodille, el sonrió y se bajó el pantalon, tenía una vergota gigante, gruesa, rosadita y larga y tenía los huevos colgados delicioso, yo con muchas ganas empecé a chuparlo y dejarlo muy mojado para hacer más fácil el siguiente trabajo, el me agarraba la cabeza y me follaba la boca hasta la garganta y soltaba esos gemidos de macho que me encantan, me levanto y me llevo a la camilla y me acostó, me puso mis piernas en sus hombros y al ver que tenía una tanguita el solo suspiro como con esas ganas de comerme, me corrió la tanguita y bajo a chuparme el culito, movia la lengua delicioso, me escupía y volvía a meter su lengua con muchas ganas, se levantó y puso su verga en mi culo y la fue metiendo despacio, al inicio dolió un poco ya que era muy gruesa pero poco a poco me fui acostumbrando y fue delicioso, cuando ya la tenía toda dentro empezó a moverse despacio mientras con una mano me tapaba la boca para que no hiciera ruido, fue tan rico sentir un macho dentro de mi haciéndome su putita, empezó a moverse más y más rápido, yo solo volteaba los ojos del placer y ese hombre estaba gozando como nunca, estuvimos así como 5 minutos y después la saco y me puso en 4 en el escritorio de él, y volvió a meterme la verga y uff fue tan rico sentir comoe clavaba, como se acercaba a mi oido a decirme que le encantaba como me quedaba esa faldita, que esa era la debilidad de el, y yo solo podía decirle que lo disfrutara y eos hacia porque cada vez me daba más rápido, más duro, y me tapaba mas fuerte la boca para que no hiciera ningún ruido ya que afuera del consultorio habían otras personas esperando, me estuvo cambiando de pose durante unos 15 minutos hasta que me cargo y volvió a metermela teniéndome en sus brazos y ahí podía ver esa cara de macho que ponía sabiendo que tenía a su perrita en sus brazos hasta que me dijo que se iba a venir y solto un gemido que me hizo venir a mi también, podía sentir como su verga soltaba chorros y chorros de leche dentro de mi y cada vez que palpitaba me hacía dar más placer a mi. Después me dejó en la camilla suave y cogió papel para el mismo limpiarme (me pareció lo más lindo y romantico porque no todos los hombres te cuidan de esa manera) me termino de limpiar, se limpio el, nos vestimos y nos volvimos a sentar como si nada hubiera pasado, termino de hacerme el chequeo, nos pasamos los números y salí del consultivo feliz y preñada por un machote.
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