Mi primera aventura en la app amarilla

Mi primera aventura en la app amarilla

Mi primera aventura en la app amarilla

Hola, por acá Francisco, aquí les va otro relato sobre mi primera aventura en la app de citas Gndr.

Por curiosidad y ganas de hacer algo rico, descargué esa app, hice una cuenta e inicié conversaciones, pero nunca había concretado por miedo y vergüenza, hasta que un día mi familia viajó fuera de Santiago, calculé que ese trayecto iba a ser largo e iba a tomar mucho tiempo.

Y mi calentura subió, ingresé a la app amarilla para ver si había algo y justo me encontré con un chico que lo llamaré Cristián, tenía 27, 1,65 de altura, de contextura normal pero lo que más me llamó la atención fue su pene muy dotado, lo que me causó mucho morbo.

Mientras chateábamos, nos compartimos redes sociales y pude ver varias fotos de él, se veía muy guapo, en eso justo me comentó que iba saliendo de su trabajo, me dijo que en media hora iba a estar en mi comuna, con los nervios y la llama que tenía dentro de mí, lo invité a mi casa.

Él llegó, era muy lindo en persona, andaba con una polera negra y jeans ajustados, así que lo invité directo a mi pieza, ese día estaba muy caluroso, tenía encendido el ventilador, tenía todo preparado con algunos juguetes sexuales, condones y lubricantes, porque con la poca experiencia que tenia, sabía que iba a doler.

El Seba se da cuenta que me preparé para la ocasión y eso le calentó, nos comenzamos a besar mientras le toco el paquete un poco erecto, él se recuesta en mi cama y desabrocho sus jeans con mucha dificultad, porque logré que su verga se pusiera dura, hasta que bajé sus pantalones hasta la rodilla y veo que era un tremendo pene de 17 a 19 centímetros, grueso desde la base y más delgado en su glande.

Le dije: “eres bien dotado”, a lo que él respondió: “ojalá lo aguantes”, así que le hice un oral muy suave, a lo que el Seba comenzó a suspirar y decir que lo hacía muy bien, hasta que me dice que quiere probar mi culito y yo pensé que me iba a penetrar, pero él me puso mis piernas en los hombros y comenzó a chupar mi culo y uff, primera vez que experimenté el sexo oral anal, fue una sensación muy placentera, le tomé su cabeza y movía su lengua más rápido por mi ano, me mete un dedo, después dos y hasta tres, agarra un dildo y lo pone en mi culo, entró fácil porque estaba dilatado, a los cinco minutos de juego previo, le digo que me lo ponga.

El Seba se pone el condón, le queda a la medida de su pene, me pone lubricante en mi culo y en paralelo en su pene, se acerca a mi y me empieza a comer la boca muy rico mientras trataba de penetrarme, fue tan cuidadoso que esperó a que entrara todo, aunque sentí cada centímetro de su pico, me preguntó si estaba bien, a lo que le respondí que sí.

Estuvo un momento quieto y comenzó a moverse muy despacio, se sacó la polera y noté que tenía pectorales y un abdomen un tanto definido pero con buen volumen, mientras comenzaba a aumentar su velocidad, más gemía de dolor y placer, por un momento cerré mis ojos y pensé en un compañero hetero de mi universidad que se llamaba igual y tenía una similitud en su físico.

Me dejé llevar por el placer y comencé a decir: “que rico Seba, follas muy bien”, “dame todo tu pico grande Seba”, a lo que abro los ojos y vi que él estaba muy excitado por mencionar su nombre, (él nunca sospechó que estaba imaginando estar con otra persona).

Me dijo que quería ponerme en cuatro, por lo que accedí, el Seba me indica que pare mi culo y apoye mi pecho en la cama, me vuelve a chupar el culo, a lo que verifico que el condón no estuviese roto o que él se lo haya sacado, pero estaba todo en orden, vuelve a meter su pene en mi culo y no sé si fue la posición o mi calentura, pero esa bestia entró como si nada, el Seba aumentó la velocidad y retomé la fantasía de que estaba con mi compañero de la u, comencé a decir: “dámelo todo Seba”, “así te quería tener”, “¿te gusta mi culito Seba”, mientras él me respondía: “uff que rico”, “te estoy rompiendo tu culito”, a lo que comienzo a gemir fuerte de dolor y gusto, ya que me estaba follando muy rápido, pero yo estaba en el éxtasis entre la fantasía y el placer.

El Seba me dice: “mastúrbate, quiero que acabes”, yo incrédulo le hago caso y a los dos minutos estaba eyaculando, a lo que mi culo y próstata se contraen y el Seba me folla con más intensidad, a lo que grité por el dolor y saqué su pene de mi culo, fue una sensación muy adrenalínica.

A lo que me doy vuelta y el Seba se saca el condón y se recuesta a mi lado, contemplé que estaba muy sudado, se masturba, le ayudé chupando y tocando sus tetillas mezcladas con sudor, hasta que tomé su pene, lo masturbo más fuerte, nos besamos muy rico y el Seba eyacula buenos chorros de semen, mientras nuestras lenguas estaban entrelazadas, él suelta un orgasmo muy fuerte, a lo que termina de soltar unos espasmos yo me separo y veo que su abdomen está lleno de leche.

Mientras le paso unas toallas para que se limpie me dice: “nunca había follado tan bien, estuviste muy rico, no quería que se terminara”.

Mientras recuperábamos energías, conversamos un rato, él se levanta con mucha dificultad porque literal lo dio todo, se empieza a vestir y me da las gracias.

Cuando bajamos a la salida de mi casa, le digo que se despida bien, a lo que me responde con un beso muy apasionado, cierro la puerta, al rato me manda una foto de su pene erecto, diciendo que pensó en lo que pasado y se vuelve a calentar.

Hasta el momento, no hemos vuelto a concretar, pero nos hemos visto en ciertos lugares y nos hemos saludado.

Ojalá se repita.

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