Fui infiel con un venezolano
Me llamo Monse y soy una mujer trans, y estoy casada desde hace varios años. Mi esposo es un hombre cis, es alto y peludo, piel trigueña, manos grandes y una picha (polla) muy grande. Tiene todo lo que uña mujer busca en un hombre, solo tiene un detalle, es medio asexual, es decir puede tener sexo pero no más de una vez a los 15 días. Cuando empezamos de novios no sentía la situación tan fuerte porque salíamos pero no vivíamos juntos, pero ya al vivir juntos y compartir la situación de esa asexualidad ha sido cada vez más dura para mi, pues yo soy muy caliente, tanto que al no tener sexo puedo llegar a masturbarme más de una vez al día. Pero esta calentura que me da me hizo hacer algo un día. Estaba sola, mi esposo sale de viaje por trabajo y ese día ya tenía casi un mes o más de no tener sexo, estaba súper caliente y pues caí en la tentación y me descargué la app amarilla (Grindr) . Me tomé una foto de las tetas (pechos, senos) no son enormes pero se hacen notar bastante; y esa foto la puse de perfil. Y casi al momento de hacer el perfil me empezaron a ver mensajes de hombres “heteros” ó “bisexuales” Que buscaban tener una aventura con una mujer trans. Para que me conozcan un poco les cuento que soy una mujer curvy, es decir estoy gordita pero tengo unas piernas muy bonitas, los pies y manos siempre los ando con las uñas pintadas y arregladas, soy blanca y pelo rubio, entonces me han dicho que llamo la atención, y parece que así es porque los mensajes en la app no dejaban de caer. En eso me escribe un perfil de alguien que está a 175 mts, lo cual es muy cerca. Me envía fotos y veo que es un chico joven y guapo, no se ve tan alto pero está guapo. Empezamos a conversar, le soy honesta y le cuento que soy casada y él me dice que lo invite a mi casa a platicar o ver una película, al principio me dio nervios pero luego acepté.
Me puse un vestido corto, no me puse brasier jeje, y dejé mi pelo suelto. Esperé a que llegara y así hizo le abrí la puerta, entró y me vio a los ojos, confirmé que era guapo jeje, y me besó de una. Pasamos al cuarto, se acostó en la cama me senté encima de él y me baje la parte de arriba del vestido y empezó a chuparme las tetas. Lo hacía tan rico que yo gemía de placer, luego el bajo sus manos debajo de mi vestido y ahí encontró mi tanga y eso lo excito, movió la tanga un poco y empezó a meterme el dedo en el culo mientras me seguía chupando las tetas y eso me tenía a mil, luego de eso le quite la camisa empecé a besarle los pectorales y el torso hasta que llegue a su pantalón. Tengo que decir que se acababa de duchar porque todavía tenía el pelo mojado y olía a limpio y a perfume, eso me excito aun más. Bajé su pantalón y veo como en su boxer está palpitando su pene que era de unos 20 cms, no era tan grueso pero tampoco delgado. Bajé su bóxer y vi ese pene blanco cabeza rosada, baje el prepucio y vi su glande, rosado; no aguante más y empece a darle una mamada que ese hombre se retorcía de placer, le chupe los huevos y eso lo hizo gemir, se la chupé por un buen rato hasta que me dijo que ya quería metérmela y me agarró, me puso en la cama, me acomodó, levantó mi pierna izquierda, se puso el condón y me empezó a dar unas embestidas deliciosas, yo estaba dilatada y su pene entro como si mi culo fuera hecho a su medida. Yo gritaba de placer y él mientras me estaba dando fuerte me agarraba las tetas, intercambiamos varias posiciones, luego se acosto cansado y se la seguí mamando otro buen rato hasta que se repuso de nuevo y me la volvió a meter y siguió dándome hasta que me dijo que se iba a venir y me preguntó donde lo queria y le dije que en mi culito, y cuando acabo expulso chorros y chorros de semen, tanto que cuándo la sacó todavía estaba expulsando semen y lleno la cama y me lleno toda las nalgas y mis genitales, quede llena. Luego se acosto a mi lado, todo sudado y cansado y pudimos conversar un rato. Me contó que era venezolano y que se había venido a vivir a Costa Rica. Me contó que él era hetero y que sentía un gusto por las mujeres trans. Me contó que era un morboso y que le gustaba culear (tener sexo) y que el día previo había tenido mucho sexo con una compañera del trabajo y que ese día lo habían hecho varias veces y que por eso no le había salido tanto semen conmigo (y yo pensando que era muchísimo lo que había expulsado) . Luego se vistió, me dio un beso y se fue. Yo quede satisfecha pero también quedé como infiel. Una parte de mi piensa que hice mal pero otra parte de mi piensa que lo necesitaba y bueno creo que jamas lo sabré con certeza cual de las dos es la más correcta. Con este chico no nos dimos los números de teléfono ni redes sociales entonces no quedamos conectados para repetir, solo queda el recuerdo de una de las mejores culeada de mi vida. Y así provee a mi primer venezolano y mi primera (y hasta el momento única) infidelidad.
1 Comentario
Quiero tener tu misma experiencia con un venezolano. Porque 30 minutos de placer no va a cambiar si tu lo haces de manera discreta. Jajajjajs