Curiosando me quedó gustando
Bueno, todo esto me pasó después de una separación con mi novia. Empecé a consumir cocaína y alcohol. Al principio, en ocasiones, luego más y más, hasta que se me hizo un hábito. Un día, mi dealer no respondía y me dieron el dato de Grindr. Compré algo de f y me empezaron a hablar hombres gay, mandaban fotos de culos, penes, etc. Y a veces chateaba, también mostraba fotos de mi pene, etc.
Un día, un tipo buscaba amigo de pajas y le hablé. Me dijo que era juntarse a pajearnos y ya. Tomamos unos tragos y bueno, luego cambiamos manos y él me terminó mamando el pene. Ufff, rico. Yo no me atreví, pero me imaginaba de rodillas mamándolo.
En fin, conocí a una chica trans en Grindr, muy linda, y la invité a beber algo. Nos besamos, lamí su culo y, cuando veo su pene, era grandeeee, más que el mío. Le dije: «Me gustaría probar, pero me da vergüenza». Me dijo: «Tranquilo, papi, cierra los ojos». Y me empezó a rozar su pene por los labios. Abrí la boca y me lo empezó a meter. Fue tan rico.
De ahí he estado con trans y gays, follando y mamando pene. Aún no he pasado el culo, pero tengo muchas ganas. ¿Será curiosidad o me está gustando mucho el pene?
Sé el primero en guardar este relato
1 Comentario
Si te gusta y lo pasas bien, no hay por qué cuestionarse