Amigo Argentino
Hola, soy Mauro de Viña. Tengo 26 años y, por temas de trabajo, viajo a Santiago, Puerto Montt y Punta Arenas. Conociendo los desplazamientos que tendría que hacer en mayo, entré a Manhunt con mi perfil y comencé a buscar personas en Punta Arenas. Sin éxito, decidí buscar en Ushuaia y, para mi sorpresa, encontré lo que buscaba.
Un argentino (Víctor), cuarentón, muy preocupado por su físico (musculoso). Entramos en contacto y acordamos vernos, porque yo viajaría a su ciudad.
El día del encuentro pasé a un bar, bebí mucho y luego él me llamó al celular preguntando si iría a su casa… eran las 2:30. Le dije que sí.
Tomé un taxi y fui a su casa. Él me esperaba con un short y una polera. Pasé y bebimos un poco de vino… debo admitir que me tenía muy caliente. Empecé a acercarme y metí mi mano dentro de su short, descubriendo que no usaba bóxer. Él comenzó a soltarme el cinturón e hizo lo mismo. Nos besamos, nos tocamos, pero no nos quitamos la ropa, pues estábamos en el living. En eso llega un amigo de él, con quien vive, y le dice: «¡Che, llegó tu chilenito, pásalo bien! Chao».
Me tomó y me llevó a su dormitorio. Allí, muy desesperado, empecé a quitarle la ropa. Me sorprendió lo bien que estaba físicamente a pesar de su edad. Seguimos jugando, lamiéndonos y todo, hasta que me dijo: «Métemelo». No necesité lubricarlo, pues estaba muy dilatado, y lo cogí en muchas posiciones. Cuando le dije que estaba por terminar, me respondió: «No termines», y me preguntó: «¿Te lo puedo meter?». Le dije que sí. Es increíble lo que puede hacer un hombre con experiencia: me hizo sentir su pene como si fuera muy grande y, honestamente, no medía más de 16 cm.
Luego de cogerme, me dijo que estaba por terminar. Yo, más descansado, decidí penetrarlo nuevamente, pero esta vez con la intención de acabar. Lo logré después de que él terminara, sintiendo cómo su ano se contrajo, y acabé dejando mi pene en su interior.
Después dormimos un par de horas y me fui a mi hotel.
En octubre viajé nuevamente y me reuní con él. Me invitó a cenar a su casa y repetimos lo de la vez anterior, pero ahora lo hicimos sin condón, lavando nuestros anos con la manguera de la ducha para asegurar una penetración sin sorpresas.
Es el cuarentón más rico que conozco y lo repetiría cuantas veces pudiera.
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1 Comentario
A ver, 16cm es muy buen tamaño, solo que cuando eres putita te gustan mas grandes, y como no hacerlo