Con el viejo amigo
Holaaaa, quiero contar un relato que me acaba de pasar ayer jajaja. Pero antes que nada: AVISO DE RELATO LARGO (porque qué hueva escribir dos partes).
Primero, un poco de contexto:
Hace algunos años, específicamente por ahí de 2021, tenía un grupo de amigos que conocí porque la mayoría vivíamos en el mismo fraccionamiento; es decir, prácticamente todos éramos vecinos. En ese entonces teníamos 18 años y, como estábamos en plena pandemia, nuestras reuniones se volvieron casi diarias. No teníamos mucho más que hacer y, como normalmente nos juntábamos en casa de alguno de nosotros, nuestros papás tampoco tenían demasiado problema.
Además, por la edad que teníamos y la confianza que había dentro del grupo, siempre existió una tensión sexual bastante grande jajajaja. Varios tuvimos nuestras ondas con algún integrante del grupo, algunos incluso entre nosotros. De hecho, de esa época también tengo algunas anécdotas bastante hot por si algún día gustan jajajaja.
Dentro del grupo había un chico al que le pondremos Checo. Él era un wey bastante lindo: alto, de pelo negro y lacio, bonita sonrisa y unos ojos muy bonitos. Era bastante tranquilo, algo callado, pero muy buena onda.
Él y yo empezamos a llevarnos especialmente bien. Nos hicimos cercanos muy rápido y, en poco tiempo, ya teníamos muchísima confianza. Además, él venía de un contexto familiar algo complicado, así que no le gustaba pasar demasiado tiempo en su casa. Por eso terminó pasando muchísimo tiempo en la mía jajaja.
Casi siempre que no nos reuníamos con los demás del grupo, él venía a mi casa y pasábamos el tiempo juntos. Nada fuera de lo normal: veíamos películas, jugábamos Mario Kart, platicábamos y simplemente pasábamos el rato.
A mí, obviamente, me empezó a gustar, pero nunca hice nada al respecto.
Con el paso del tiempo, la verdad es que empezamos a parecer novios, incluso frente a nuestros amigos. Él me procuraba mucho, me cuidaba, me abrazaba y siempre estaba muy pendiente de mí. Una vez, en una fiesta, nos retaron a besarnos y, después de eso, empezamos a besarnos bastante seguido.
Cuando se quedaba a dormir en mi casa —que para ese entonces ya era prácticamente diario— dormíamos abrazados, nos besábamos y teníamos nuestros momentos de calentura, pero hasta ahí. Nunca llegamos a tener relaciones sexuales.
Y así pasaron varios meses.
Hasta que un día, de la nada, él se alejó de todos en el grupo. Dejó de hablarnos y prácticamente desapareció.
Después me enteré de que había empezado a salir con una chica y que ella le había prohibido hablarnos. La verdad, sí sufrí un poco en esa época, sobre todo porque él y yo éramos muy cercanos, pero pues meh… las cosas pasan.
Hace aproximadamente un año, Checo volvió a contactarnos a todos. Nos dijo que sentía mucho habernos dejado así y nos contó que, de hecho, ya no vivía en la misma ciudad. Llevaba casi dos años viviendo en otra ciudad porque se había ido a estudiar la universidad lejos.
Ahora sí, viene lo bueno:
Hace unas semanas, Checo nos dijo que estaría de regreso durante unos días de vacaciones y que quería vernos. Todo se acomodó perfecto porque justo ayer fue la fiesta de cumpleaños de una amiga del grupo, así que él también estuvo ahí.
La verdad, la pasamos muy bien. Nos puso al día sobre su vida y estuvimos platicando como si no hubiera pasado tanto tiempo. Ya más entrada la noche, casi todos habíamos tomado y algunos también fumamos un poco de weed, así que para entonces ya andábamos medio pedos jajaja.
En cierto momento, Checo se alejó un poco del resto y lo noté algo raro, así que me acerqué a preguntarle si todo estaba bien.
Cabe aclarar que él y yo nunca habíamos hablado realmente sobre cómo terminaron las cosas entre nosotros. De hecho, desde que volvió a contactarnos, prácticamente no habíamos hablado a solas; todo había sido mediante el grupo de Instagram donde estaban todos.
Le pregunté si estaba bien y me contestó que sí, aunque ya estaba algo pedo. Le dije que yo también y entonces me respondió:
—Solo estoy preocupado porque creo que voy a tener que dormir en el parque jajajaja.
Yo le pregunté a qué se refería y me dijo:
—Pues ya sabes cómo son mis papás. Ni de pedo puedo llegar así.
Me quedé callado un momento y luego le dije:
—Pues puedes dormir en mi casa. Sabes que con mis papás no hay problema.
Él me miró directamente a los ojos y respondió:
—Sí… la verdad sí quiero.
No sé cómo explicarlo, pero la forma en que dijo eso último me dejó un poco frío. O bueno, más bien todo lo contrario jajaja. Para ese momento ya me había puesto bastante nervioso y empecé a sentir que quizá esa noche podía pasar algo.
Cuando terminó la fiesta, él y yo nos fuimos caminando a mi casa. Al llegar, entramos a mi cuarto intentando no hacer ruido. Apenas entró, se dejó caer en mi cama y dijo que estaba muy cansado.
Yo me senté a su lado y le dije:
—Sí, igual yo, pero todavía no me siento lo suficientemente pedo jajaja. Sé que puedo tomar más.
Me levanté, saqué un porro que tenía guardado y lo prendí.
—O sea, no tengo alcohol, pero esto sirve jajaja.
Se lo ofrecí y él aceptó. Nos quedamos un rato en silencio, pasando el porro de un lado a otro, hasta que finalmente lo apagué y lo guardé.
Entonces me preguntó si podía prestarle algo de ropa, porque le daba cosa dormir con la ropa toda sudada. Obviamente le dije que sí.
Se levantó y empezó a buscar algo en mi clóset con total naturalidad. Mientras lo hacía, me quedé observándolo y, por un momento, sentí que había regresado a aquella época en la que se la pasaba en mi casa y agarraba mis cosas como si también fueran suyas.
Parecía que el tiempo no había pasado.
Finalmente, sacó un short de ejercicio bastante holgado. Primero se quitó la camisa y ahí pude notar cuánto había cambiado. No mames, se había puesto guapísimo. Tenía los brazos marcados, el pecho velludo y una apariencia mucho más madura que antes. Todo eso me puso bastante nervioso.
Después se quitó el pantalón y se quedó en bóxer. También tenía las piernas peludas y marcadas, y yo ya estaba haciendo un esfuerzo enorme por no quedarme mirándolo demasiado.
La verdad, tenía ganas de acercarme y besarlo en ese momento, pero obviamente no hice nada jajaja.
Él se puso el short y se quedó sin playera antes de volver a sentarse en la cama. Yo también decidí cambiarme para estar más cómodo. Mientras me quitaba la ropa, noté que me estaba mirando fijamente. Incluso me pareció que sonrió un poco.
Eso me encantó y me puso todavía más nervioso jajaja.
Cuando estaba a punto de quitarme el pantalón, me volteé hacia él y le dije:
—No me veas.
Él se rio y respondió:
—Mmm… pensé que era show completo.
Yo también me reí y le aventé mi playera a la cara. Así se quedó mientras terminaba de cambiarme.
Después me acerqué, le quité la playera de la cara y vi que tenía los ojos cerrados. Apagué la luz y me acosté junto a él.
—¿Estás dormido? —le pregunté.
—No, todavía no.
Nos quedamos un rato en silencio, cada uno acostado en su lado de la cama. Entonces él rompió el silencio:
—Oye, ¿y cómo te ha ido? ¿Tienes novio o algo?
Me sorprendió un poco la pregunta, sobre todo porque fue bastante directa.
—No, ahorita no. ¿Y tú?
—Pues no algo serio jajaja. Ya sabes.
Me quedé algo extrañado.
—¿Ya sé qué?
—Pues eso… nada formal.
—Ah, ya. O sea que te besas con todas.
—Y con todos igual.
Los dos nos reímos. Poco a poco terminamos más cerca, frente a frente. Aunque la habitación estaba a oscuras, podía sentir su mirada fija en mí.
Entonces volvió a romper el silencio:
—Oye, quiero hablar contigo.
—¿De qué?
—Quiero pedirte perdón. Ya sabes… por haberme ido así, de la nada.
Me quedé callado y él continuó:
—Sé que estuvo mal, pero de verdad no supe qué más hacer. Me arrepiento mucho de haberlos dejado así a todos, pero me arrepiento todavía más de haberte dejado a ti.
Me quedé en shock.
—¿Lo dices en serio?
—Sí. Tú siempre fuiste un gran amigo y me enoja saber que te hice sufrir.
—¿Y quién dice que me hiciste sufrir?
—Hace rato Sofi me contó que cuando me fui la pasaste bastante mal. Y la verdad, lo entiendo. Yo también me sentí mal.
Eso me molestó un poco.
—¿Pero por qué te sentías mal? Al final te fuiste y ya, ¿no?
Él me miró durante unos segundos.
—Ahora vas a decirme que no me extrañabas.
Yo me sentía algo aturdido por la conversación, así que terminé diciéndole la verdad:
—Obvio que te extrañaba, wey. Estábamos juntos todo el tiempo y yo estaba enamorado de ti. ¿Qué querías que pasara? Pero tú te fuiste y ni siquiera te importó. Así que no creo que te haya dolido tanto.
Checo se quedó callado.
Después levantó una mano y la apoyó en mi mejilla. Ese gesto fue suficiente para hacerme temblar.
—Yo también estaba enamorado de ti.
Eso fue lo último que escuché antes de que se acercara y rompiera la distancia entre nosotros con un beso.
Al principio fue un beso tierno, lleno de cariño y de todo lo que nos habíamos guardado durante años. Pero poco a poco se volvió más intenso. Nos acercamos cada vez más, como si ambos hubiéramos estado esperando ese momento desde aquella época.
Y, por primera vez, sentí que quizá todo lo que había quedado pendiente entre nosotros finalmente estaba a punto de salir a la luz.
El me besaba todo el cuerpo dejando marcas a su paso y yo estaba en la nubes, empezó a besarme el cuello e iba dejando besos por todo el camino hasta mi abdomen, hasta quedar justo a la altura de mi verga, empezó a chuparme el pito encima del calzón y yo ya no aguantaba las ganas de quitármelo y que se lo metiera todo a la boca, el veía lo excitado que estaba y eso le encantaba así que siguió haciendo lento hasta que me bajó el calzón y empezó a mamarme la verga, yo me sentía en las nubes, este wey sabía lo que hacía, neta es el mejor oral que me han dado, me chupaba la cabeza, los huevos y todo a su paso, yo no paraba de gemir y sentía que ya estaba a nada de venirme así que lo quité y lo paré hasta quedar a la altura de su verga que se notaba estaba a full igual que yo, yo no me tome el tiempo de jugar y de una le bajé el bóxer que aun traía dejando ver una verga riquísima de unos 19 cm, peluda, con unos huevos enormes que neta se me hacía agua la boca de solo verlo, no duda nada en metérmela en la boca y me empeñé en darle la mejor mamada de su vida, empecé a chupar la cabeza y a dejar besos en todo el tronco hasta bajar a sus testículos para chuparlos mientras lo masturbaba con mi mano, el me agarraba del cabello y me daba cachetadas con su pene en la cara, después el mismo me metió su verga en la boca y empezó a cogerme por ahí, algo rudo la verdad pero a mi me estaba encantado, yo lo veía a los ojos y se notaba que igual estaba gozándolo mucho, estuve ahí como 10 minutos más hasta que me paró y me aventó contra la cama de espaldas para empezar a mamarme el culo, la verdad no soy fan de que me chupen el culo pero ese wey neta sabía lo que hacía, el seguía lamiendo mi entrada y de vez en cuando igual me chupaba la verga, empezó a introducir un dedo, luego dos y así, para ese punto yo ya estaba súper dilatado, me volteo y puso mis piernas en sus hombros, empezó a restregar su verga en mi entrada, se agachó para besarme y sin más me la metió de un solo golpe, yo gemi durísimo y la verdad me dolió un poco pero se pasó rápido, no se si fue el alcohol o lo caliente que estaba pero empecé a sentir todo su pito dentro de mi, era la sensación más increíble que había vivido la verdad, el me miraba a los ojos y me sonreía y eso me encantaba, después de uno rato me volteó y ahora me tenía en 4, siguió penetrándome un poco más y empecé a sentir que su verga se hinchaba y empezó a gemir fuerte me volteo y se vino en todo mi pecho, lanzó fácil unos 5 chorros de semen que me llegaron hasta la boca, el solo se rio y me beso con todo y su semen que cayó cerca de mi cara, yo pensé que como ya había acabó me iba a tocar jalármela o algo así pero sentí como volvía a bajar para chuparme de nuevo el pito y a mi se me ponía cada vez más dura con cada lamida que daba, el se paró se subió sobre mi y usando saliva y su semen que había quedado en mi pecho se metió toda mi verga en el culo, neta en ese momento yo estaba a full no podía creer lo que estaba pasando era literalmente el cielo para mi, el empezó a ensartarse solo, brincaba sobre mi verga y soltaba gemidos sin importar nada, igual noté que nuevamente tenía una erección así que empecé a masturbarlo con mi mano, estuvo montándome unos minutos más hasta que le dije que ya me iba a venir entonces se sacó mi verga del culo y junto nuestras vergas para masturbarnos al mismo tiempo y nos venimos los dos juntos, el se levantó y me pasó una toalla para limpiarnos la leche que había quedado por todas partes, nos besamos otro rato y se acostó a mi lado, después nos paramos para bañarnos juntos y ahí volvimos a fajar un rato más.
Y bueno hasta aquí la historia se que está larga pero se que así les gusta 😘 jajaja ahorita está Checo aquí dormido a mi lado recién deslechado y créanme que voy a aprovechar bien el tiempo que tengo con el antes de que se regrese a donde vive.
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3 Comentarios
Puedes seguir no pares segunda parte
Graba y me enseñas cómo te ensarta esa verga jajaja que se vea solo la verga y el culo en 4! Telegram @osomalos96
URGENTE PARTE 2🙏🙏PORFA🙏🙏
HERMOSO RELATO 😍❤️😍😊❤️😍❤️💕