Express
Estaba en el trabajo, cerca del metro Hospitales, y tuve que ir al Mall Independencia a comprar algo rápido. Mientras iba, abrí la app amarilla para ver qué había por la zona.
Un perfil me escribió proponiendo encontrarnos en el baño. Le contesté que solo iba a hacer una compra rápida y que, si se daba, no tenía drama. Compré lo que necesitaba y fui al baño; me lavé las manos y aproveché de revisar que no hubiera guardias ni personal de aseo cerca.
Él me había dejado la puerta del cubículo entornada con su polerón marcado para identificarlo. Le toque la puerta, vi que estaba sin seguro y entré. Apenas me vio, me agarró el paquete, me bajó el cierre y empezó a mamármelo: primero lento, luego más rápido y con ganas. Después me chupó los cocos; yo estaba literalmente en otro mundo, tratando de no gemir para no hacer ruido.
Terminé adentro, me acomodé y salí. En eso, me di cuenta de que había otro tipo en los urinarios de al frente pajeándose mientras miraba. Me preguntó si lo ayudaba a terminar. Yo, completamente rojo de la vergüenza, no supe qué decir, pero él me dijo de una que «cero atado», que se había calentado solo con ver el reflejo en el suelo. El tipo acabó ahí mismo, y yo me devolví a la pega.
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1 Comentario
Un poco mas de detalles habrían hecho un mejor relato