Mi amigo hetero me vuelve a buscar – Parte II
Después de haber tenido mi primera experiencia oral homosexual con mi amigo, me quedé acostado en la cama desnudo pensando en la rica e inesperada experiencia. Nunca me imaginé que iba a ser con un amigo cercano y excompañero de trabajo.
Pensando en todo eso, desnudo en la cama con el semen secándose entre mis nalgas, me masturbé pensando en la experiencia. No solo en la experiencia y fantasía homosexual cumplida, me quedé pensando mucho en su vergota. Todavía sentía el sabor de sus fluidos preseminales en mi boca. Me la jalé metiéndome el dedo en el culo, pensando no solo en su verga, también en él. Esa noche casi no dormí, estaba extasiado. Esa noche me vine varias veces pensando en lo que había pasado.
Ya más relajado, me pregunté qué irá a pasar ahora, porque aunque al final le dio cruda moral, me ilusionaba que en el acto me decía que me iba a dar verga cuando la quisiera. Lo cual para un hombre que está descubriéndose como bisexual o homosexual, con novia y vida de hetero, era ideal tener un amigo de confianza para seguir experimentando. Sin contar que tenía una verga que me obsesionó. Nunca me imaginé que la primer verga que iba a probar iba a ser tan grande.
Pasaban los días, pasaron semanas y no sabía de mi amigo. Yo traía la espinita, quería volver a probar una verga, pero no me urgía porque tengo novia, aunque ya tenía ganas de volver a probar una verga.
Me topé con un amigo que es bien cachondo. Me platicó que un gay estilista se la mamó y dije: «De aquí soy». Le confesé que yo también había tenido un encuentro con un hombre, pero que yo había mamado. Se sorprendió porque él creía que a mí me habían mamado. Íbamos en su carro, me preguntó: «¿Y te gustó?». No le dije nada, le toqué la verga. Inmediatamente paró el carro y se la sacó. Tenía una verga de muy buen tamaño, venuda y cabezona. Sin dudarlo me abalancé y la empecé a mamar, pero se vino muy rápido, no pasó ni un minuto. Lo bueno de la experiencia es que ya tenía a otro amigo con el que tal vez podría seguir experimentando. Me dejó en la estación del metro y como quiera iba satisfecho, porque él sí quedó en volver a hacerlo.
Volvimos a hacerlo varias veces. Yo lo complacía y le dije que si me quería coger, yo quería experimentar, pero no quiso. Yo como quiera era feliz mamando su verga, pero me había quedado con la espinita de mi primera experiencia, donde estuvieron a punto de cogerme.
Después conocí a un tipo en Twitter y con él tuve mi primera experiencia anal, lo cual pueden ver los detalles en mi anterior relato llamado «Primera experiencia anal».
Después de haber tenido una súper experiencia con un desconocido, yo ya estaba más relajado porque tenía a mi amigo que de vez en cuando me dejaba mamar su verga, y la posibilidad de repetir con el tipo de Twitter.
En eso, cuando menos lo esperaba, mi amigo con el que tuve mi primera experiencia me vuelve a buscar. Me mandó un mensaje y me puse no sé si nervioso o excitado de hablar con él. Yo ya con más experiencia y me emocionaba la posibilidad de volver a estar con él, aunque fuera solo una mamada. Yo añoraba su gran verga.
En el WhatsApp me dice, como bromeando:
—¿Qué onda, mamita? ¿Cómo te ha ido?
Le contesté:
—Aquí extrañándote.
Se ríe y me dice:
—¿Unas cervezas o qué?
Mi corazón palpito fuerte, dije: «Pero no me haré ilusiones, yo no lo iba a presionar, tal vez solo quería verme como amigo, como antes que nos procurábamos».
Le dije:
—Sí, ¿cuándo?
Dijo:
—Hoy.
Le dije:
—¿Dónde? Normalmente íbamos al centro a tomar, ¿o a mi casa?
Me dice:
—Te caigo a las 8 en tu casa.
Mi corazón volvió a palpitar. Ahora sí era más factible la posibilidad de volver a probar su vergota que me tenía obsesionado. Pero me baja de la nube cuando me dice:
—Pero todo tranqui, hermano.
Le dije:
—Sin problema, música, cheves en la terraza si quieres.
Dijo:
—Va.
Pero me pregunta:
—Y en este tiempo ¿no has comido verga?
Y se ríe. Le dije:
—Sí.
Contesta:
—Bueno, al rato que nos veamos me platicas con detalles.
Llegó antes de las 8 con un 24 de cerveza y dijo:
—Ahora sí, platícame a detalle.
Prendí un cigarro, una cerveza, le platiqué todo lo que había pasado y cómo él había influido en mi nueva preferencia bisexual. Le platiqué a detalle de cómo el tipo de Twitter me cogió por primera vez.
Se calentó con el relato, pero me confesó que las cervezas eran un pretexto para volver a verme y darme verga. Me dijo eso y noté algo raro: no sentí excitación, sentí una satisfacción emocional. Por dentro me preguntaba: «¿Qué me está pasando? Ya no era solo morbo y sexo, sentía algo emocional». Él, mi amigo, quería volver a estar conmigo.
No me gustaban los hombres, pero él me empezaba a gustar. Ya había besado y me habían cogido. Quería besarlo y que me cogiera, pero sabía que tal vez solo iba a mamar su miembro. Yo lo veía y temblaba de ganas de volver a probarlo. Prendía un cigarro tras otro de la emoción de volver a estar con él. Él estaba relajado tomando y fumando, y yo solo quería desnudarlo. Él se daba cuenta de cómo lo veía. Me dice:
—He pensado mucho en esa experiencia que tuve contigo y quiero experimentar contigo. Quiero que seas mi putita de planta.
Le dije:
—¿Qué esperas? Me tienes ansioso.
Me dice:
—Tranquilo, perrita.
La expectativa me calienta más. Estábamos sentados en la cama y le dije:
—Si quieres te doy un masaje.
Yo quería disfrutar de todo su cuerpo. Me dijo que buena idea. Me dijo:
—Ahora sí traje condones.
No aguanté más. Le quité la camisa, me quité toda la ropa, él se quitó el pantalón, ya traía la verga bien parada. Le dije:
—Ay, mi amor, qué rico.
Me dijo:
—Es toda tuya.
Se acostó. Saqué una crema corporal, lo empecé a masajear. Me dijo:
—Déjate de cosas y mámame la verga, puto.
Se la empecé a mamar como desesperado. Por fin volvía a tener su enorme verga en mi boca otra vez. Me subí arriba de él, le empecé a besar el pecho, el cuello, la boca, pero no la abría. Me volví a bajar a mamarle la verga.
Se para y me voltea, y me dice:
—¿La quieres adentro, putita?
—Yo sí, métemela.
Me voltea, me empina, me llenó de saliva el culo, se puso el condón y me penetró muy duro. Mi culo ya estaba algo amoldado por mi primera experiencia. Cuando la sentí adentro me vine sin tocarme. Me estaba dando bien duro. Me dijo:
—Así te quería tener, joto.
Sentía su verga muy adentro de mí. Le decía que no me diera tan duro y más duro me daba. Me volteó, me puso las piernas en sus hombros y me la encajaba una y otra vez hasta el fondo. Yo empecé a aventar otra vez leche. Nunca me había venido así de rico con una mujer. Empezaba a sentir que ya era todo un homosexual, que ahora prefería estar con hombres.
Me dolían sus embestidas. Yo ya me había venido dos veces y seguía caliente. Su verga me ponía bien caliente. Me la saca y se quita el condón. Me dice:
—Mámala, joto.
—Yo sí, papi.
Se la empecé a mamar y se vino en mi boca sin avisar, y no me importó. Me dijo:
—Cómetelos.
Me comí hasta la última gota.
Ya en mi mente me liberé y me acepté con mi nueva preferencia sexual. Estaba extasiado, como nunca lo había sentido con una mujer. Se acostó y le dije:
—¿Sabes? Ya no fue morbo, fue placer total sin culpa.
Solo sonrió. Me dijo:
—Yo también me dejé llevar la vez pasada. Sí me quedé con las ganas de meterte toda la verga. Es una excitación diferente.
Ahí me di cuenta de que él también lo había cambiado la primera experiencia conmigo.
Esto pasó apenas antier. Ese día lo volvimos a hacer. Cuando se fue me mandó un mensaje por Messenger que anexaré a los comentarios, donde me dice que su verga va a ser mía cuando quiera, solo mía.
Yo en las noches me masturbo pensando en él y en cómo me cogió ese día. El detalle es que ahora no sé qué hacer, porque el tipo de Twitter también me habla, me manda videos masturbándose y me excitan. Quisiera también volver a verlo, pero siento que con mi amigo ya hay algún tipo de relación. Estoy muy confundido. Me gustan los dos y yo le gusto a los dos, pero por mi amigo ya siento algo emocional, pero sé que no va a ser porque él en cualquier momento puede no querer.
Tal vez muchos que lean esto ya lo hayan vivido y sepan qué hacer. Para mí es nuevo y no sé qué hacer. Síganme en Twitter para que me den consejos, se los agradecería.
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2 Comentarios
Anónimo
febrero 21, 2026 a las 3:39 amSi quedaron en algo quédese con la verga de su amigo 🤪, de lo contrario coma doble 🤭
Anónimo
febrero 23, 2026 a las 10:49 amAcaso tu amigo te pidió una relación cerrada? No lo creo, el seguirá cogiendo con mujeres… Tu tienes derecho a seguir probando también 😆