Santiago, mi bendición, mi perdición – Parte II
Me despido de Ángel y le doy otro beso y salgo del depa, le aviso al Uber que voy bajando, salgo y está el Uber esperando, me subo y me lleva al terminal, llegando siento mi celular y me habían llegado varios mensajes. HÉCTOR-Hola, Diego, ¿cómo estás?, ¿a qué hora…