Con mi tío
Esto pasó años atrás. Para empezar, diré que estaba experimentando en ese entonces y me llamaba la atención los hombres; ver su pene me excitaba. Siempre, en los veranos, nos juntábamos con mis primos o tíos que eran casi de mi edad o un poco mayor, pero siempre el trato fue como de primos por la edad; nunca los llamamos tíos. Con uno de ellos en especial, al cual llamaremos José, empezamos a experimentar y, para ser sinceros, no recuerdo la primera vez. Primero nos apartábamos del resto y nos ofrecíamos a comprar o buscar cualquier cosa que quisiera el resto, o simplemente nos mandaban, y eso para nosotros era lo mejor porque podíamos hacerlo. En un lugar apartado empezamos con mamadas; él tenía un pene normal, igual que el mío, diría yo. Después empezamos con penetradas, siempre en la misma posición, que era en cuatro: primero le tocaba a él penetrarme y después a mí. Pero con el tiempo le creció su pene demasiado; era un pene grueso, con venas marcadas y curvo hacia arriba, y ya no me entraba en mi culito, ya me hacía doler demasiado. Hasta que un día me rajó mi hoyito un poquito y me sacó sangre, por lo que no me podía penetrar más. Pero como la calentura siempre estaba, así que me ponía en cuatro, juntaba bien mis piernas y rozaba su pene por entre medio de ellas, simulando un hoyito. Así fueron muchas ocasiones en las que lo hicimos; fueron muchas mamadas más al aire libre. Yo he tenido más experiencias con hombres, pero aún no me han podido penetrar porque soy demasiado estrechito. Y bueno, hay más historias, pero las contaré más adelante.
2 Comentarios
Anónimo
febrero 13, 2026 a las 2:16 amPara eso no cuente ni mierda
Anónimo
febrero 13, 2026 a las 9:46 amJajaja