El joven milico en la carretera autral

Esto me paso años atrás cuando andaba por la carretera austral por trabajo y quedamos en panne cerca de tortel. Pasó un camión de milicos, eran puros cabros de 18 a 20 años la mayoría haciendo el servicio, y nos tomaron y llevaron a su refugio mientras conseguíamos alguien que nos fuera a buscar. En eso pasó un auto de turismo y había espacio para mi colega y se fue a cochrane pero yo me tuve que quedar con los pelados, sin señal de teléfono ni nada. Los miraba y eran bien callados y respetuosos pero uno era especialmente rico, estaba casi al frente mio, tenía una mirada muy sexy, mandíbula marcada, se veía rico con su gorra verde, y de vez en cuando me sonreía.

Ya en el refugio me dieron once y el milico sexy, que se llamaba Nacho, me metió conversa y hablamos de varias cosas y yo probando le pregunté por la polola, me dijo que hace tiempo nada con minas por la distancia, era de Osorno, pero que a veces cae algo y me quedó mirando unos segundos, y luego tenían que irse a sus camarotes. Me pasaron una pieza con la esperanza que en la mañana fuera mi colega a buscarme, y el capitán le pido al Nacho que la prepare. Si necesitas algo me dices me dijo, y que tenía guardia así que iba a estar despierto. Yo me fui a la pieza pensando en el mino, era super rico, masculino, amable. En la noche salí al comedor a tomar agua y estaba el nacho con un compañero y me invitaron a ver las estrellas afuera porque tenían ronda así que los acompañé, hacia más frío que la chucha y no estaba preparado, entonces el compañero dijo que se adelantaba y yo quedé con el Nacho que abrió su chaqueta y me invitó a abrazarlo por dentro de la casaca y sentir calorcito. Eso fue exquisito, estaba caliente, sentí su cuerpo duro sobre el chaleco, era delgado pero duro. Él me abrazó también y sentí como creció su entrepierna. Que bueno conocerte le dije. Me tomó la cabeza con ambas manos y me besó de forma tierna unos segundos. Yo me olvidé de todo y quería seguir así, pero me soltó y me dijo que me fuera a la pieza y que en 45 minutos iba a ir a verme por la ventana, que le abriera.

Me fui super caliente y a la hora vi como estaba en la ventana, le abrí y entró con cuidado, y se sacó los bototos para no hacer ruido, y nos besamos con mucha desesperación. Yo estaba tiritando de los nervios. Se sacó la chaqueta y el chaleco y estaba con una polera verde que le quedaba perfecta, yo manoseaba su pecho duro al igual que su estomago, y lo fui besando hasta llegar al cinturón, entonces levanté la polera y fui besando cada cuadrito hasta su tetilla que chupe como un becerro hasta que me empujó hasta la cama suavemente, se desabrochó el pantalón y se lo quitó con cuidado y yo mismo le bajé el bóxer hasta ver su falo babeando, era grande y más oscuro, el glande estaba brilloso, y de inmediato comencé a mamar como un becerro. El Nacho se quejaba suavecito y se fue apoyando en la cama hasta que yo estaba acostado boca arriba pajeándome mientras él me follaba la boca. Sentir su palo duro, salado y resbaloso en mi boca me estaba haciendo llegar a terminar hasta que el Nacho se quitó de encima, me terminó de sacar el pantalón y abrió mis piernas, me las levantó hasta sus hombros y con harta saliva me fue metiendo su mástil suave pero firme. Que rico wn era lo que me decía, hasta que estaba adentro y yo miraba su cara sexy mientras comenzó a bombear, y yo me seguía masturbando. Me levantaba un poco y me daba más duro pero la cama sonaba así que se puso más cerca, eso me dejó acariciar su cuerpo tonificado, le quité la polera y quería seguir besando su pecho mientras el vaivén era firme y seguro pero sin hacer ruido, apretando el asterisco para darle más placer. Mis manos tocaban su culo duro y sus hombros y su pecho, no era excesivamente marcado pero tenía musculo y era durito, yo me pajeaba, hasta que pude besar de nuevo su boca, su cuello sudado, el Nacho gemía y me penetraba firmemente, yo sentía las venas de su pene en mi ano, sentía su dureza, me llenaba por completo, al salir me dejaba un vacío y al entrar me estimulaba, y yo con mi boca en una de sus tetillas dando vueltas con mi lengua comencé a correrme sobre mi estómago y él se salió para correrse sobre mi. Eso estuvo full caliente, estábamos agitados pero no podíamos hablar. Se recostó y yo me pegué a su pecho para besarlo, sus brazos fibrosos también me encantaban. Luego se comenzó a arreglar y nos volvimos a besar antes de que se fuera por la misma ventana. Yo me volví a hacer la paja esa noche y me dormí con toda la lefa esparcida en mi pecho.

A la mañana siguiente desayunamos con los demás jóvenes y el Nacho estuvo al lado mío y justo le tocó salir cuando al mediodía llegó mi colega a buscarme y no tuve oportunidad de despedirme ni conseguir como mantener contacto. No lo he encontrado en redes. Seguro debe estar igual de rico pero con más experiencia, me gustaría repetirlo.

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 107

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO