El papá de mi personalizado

Hola, ¿cómo están? Ya he tenido la fortuna de contar un par de relatos: uno de Grindr y otro con unos vecinos. Este me pasó hace 2 días.

Soy entrenador de fútbol de una escuela en Bogotá. Soy entrenador de un equipo, pero también hago personalizados con los chicos; yo tengo que ir a la casa para poder realizarles cada sesión. En fin.

Cuando llego a la casa del chico, me abre el papá del chico —le vamos a poner Rodrigo—. Me abre la puerta con una chaqueta deportiva y un short licrado donde se le veían grandes las piernas (Rodrigo es casado y tiene 2 hijos). Cuando me abre, me dice:

—Hola, profe, ¿cómo está? Mi hijo no ha llegado del colegio, aún sale en 1 hora más 40 minutos para llegar a casa.

Evidentemente no me había dado cuenta de la hora.

—Si quieres, puedes esperarlo en el sofá.

Con mucho gusto acepté.

Mientras esperábamos, me ofreció agua y me dijo que si quería ver un partido de fútbol; yo le dije que estaba bien. Cuando se pasa por al frente mío, le veo su culo apretado. Yo estaba con un pantalón súper licrado; cuando se me fue parando, él en ese momento se dio cuenta, me empieza a mirar y yo lo miro a él. Cuando de repente nos empezamos a besar y me empieza a tocar mi verga fuerte, y se me pone mucho más dura. Él me dice:

—Profe, en los entrenamientos siempre lo he observado y siempre quise acercarme a usted, y ya por fin puedo tenerlo acá.

Eso me prendió más. Nos empezamos a desnudar. Se arrodilla y me la empieza a chupar con tantas ganas, utilizaba su lengua tan pero tan bien que casi me hace venir. Lo cojo de la cabeza y lo empiezo a besar, y lo pongo en el sofá. Él todavía estaba en bóxer, y eran tantas las ganas que tenía que no se lo bajé, sino que le rompí el bóxer. Estaba muy peludo, y le empiezo a meter mi lengua; solo escuchaba los gemidos fuertes que hacía. Creo que era virgen porque ese ano lo tenía muy cerrado, y tenía mucha sensibilidad. Cuando no me aguanté más, se lo empecé a meter; cuando me dice:

—Profe, suave, sea tierno conmigo.

Mis sospechas estaban en lo correcto. Le empecé a meter la punta, y poco más hasta tenerlo completo. Empecé a meterlo suave y poco a poco más rápido. Al cabo de 10 minutos empecé a ir mucho más fuerte; a los 15 minutos eran envestidas.

Lo cambié de posición en el sofá, le dije que se tomara las piernas mirándome y lo empecé a envestir. Él me miraba y sacaba la lengua; yo lo besaba. Duramos 20 minutos más, cuando me dice:

—Quiero tu semen en mi culo, por favor.

Me vine dentro de él. Se sentía cómo palpitaba mi verga. Se la saqué y salía mi semen de su culo. Se llevó las manos a su culo, se las sacó y empezó a lamerse los dedos, y después me terminó de limpiar mi verga. Nos dimos un último beso, cuando lo llama su hijo mayor que ya había salido del colegio, y al rato lo llama su esposa que estaban a 5 minutos de llegar a casa.

Me visto, me da un beso y se sube a bañar.

Y ya, esa fue mi historia. En 2 días vuelvo a tener personalizado, jeje.

Espero les guste.

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