La pasajera que me enamoró

Hola a todos.

Me presento: tengo 20 años y actualmente me dedico a ser Uber en Santiago. Soy alto, moreno, de labios gruesos, mido 1.83 y me considero atractivo. Les dejo mi Twitter/X por si quieren conocerme más: https://x.com/tuloncetee

Lo que les contaré es una historia real mía que me pasó hace muy poco, es una vivencia personal que tiene como protagonista a una chica que conocí haciendo Uber. A ella le he hecho 3 carreras. La vez que la conocí yo andaba trabajando por Barrio Brasil, como ya era costumbre en mis jornadas conduciendo. En la app me salió una nueva carrera y partí a la dirección que me indicaba. En aquel entonces, por X razón no tenía puesto el cabezal del asiento del copiloto, por lo que al llegar al lugar ella se montó atrás. Apenas se subió, nos miramos por el espejo retrovisor. Al encontrarse nuestras miradas, pude notar cómo su cara seria cambió con una leve sonrisa a una cara contenta. Sentí una leve emoción en su expresión.

Ella es bajita, mide como 1.70, gordita pero muy poco, medio gótica y de piel muy blanca.

Al poco andar comenzamos a hablar. Acercó su cabeza donde va el cabezal del copiloto y la sentí muy tierna al hablar conmigo, eso me gustó mucho, y su cara también. Tenía una cara preciosa, y eso es lo primero que me enamora de alguien. Su actitud tierna duró todo el viaje hasta que llegamos frente a su departamento donde vivía antes (después se mudó).

Me estacioné frente a su depa. La carrera había terminado, pero nuestra conversación no. Seguimos hablando desde como las 3 de la mañana hasta como las 4:25. Todo ese rato que estuvimos platicando solo tenía una cosa en la mente: “No quiero perder contacto con ella”. Sin embargo, no era opción pedirle el Instagram, ya que yo en ese entonces estaba pololeando con la que ahora es mi ex. Entre todo lo que conversamos salió el tema del ajedrez. Yo le conté que jugaba con una aplicación, que soy solo un jugador casual, no soy bueno, pero de vez en cuando uso la app para entretenerme. Ella me contó que tenía otra aplicación, así que me descargué esa app y la agregué para tener su contacto. Hasta ahí llegamos aquel día, sin WhatsApp, ni Instagram, ni nada; la app de ajedrez sería nuestra única forma de contacto.

Al día siguiente le hablé, pero ella me contestaba cada 2-3 días. Yo le enviaba y enviaba mensajes, pero incluso había veces que se demoraba hasta una o dos semanas en responder. Pensé que había perdido toda posibilidad, hasta que un día la veo en Grindr. ¿Qué hacía yo en Grindr? Bueno, si visitaron mi Twitter se habrán dado cuenta de que hago contenido para compartir, y en mi cuenta de Grindr tengo una foto mía, una descripción y al final tengo puesta mi cuenta. Como hago de Uber, lo que hago es, de cierta forma, promocionar mi cuenta: voy a Las Condes y activo Grindr para hacer promoción, luego me puede salir una carrera en Providencia y abro Grindr allá, para así ir promocionando. Lo veo como una forma de ganar seguidores.

Aquella noche yo estaba cerca de su trabajo, me metí a Grindr y la vi. Ella tenía su foto, su nombre y su IG. Andaba buscando droga. Apenas vi su Instagram, me creé una cuenta de IG falsa y la seguí y le hablé. Empezamos a hablar por esa cuenta falsa ya que no quería meterme en problemas con mi polola.

Un día le pregunté si estaba trabajando. Me dijo que sí, y le pregunté si quería que la fuera a buscar, que la llevaba, que le hacía la carrera. Me dijo que sí, así que la fui a buscar. En la carrera nos pusimos a hablar un buen rato, conversamos de muchas cosas hasta que nos pusimos a hablar de vainas calientes. No recuerdo exactamente de qué, pero fue de temas como fetiches, dildos, penes, etc. En una yo le conté que tenía un Twitter y subía contenido. Eso le dio curiosidad, me preguntó cómo me llamaba en Twitter. Yo no quería decirle porque no quería que me buscara, pero al final igual le dije: “Bueno, me llamo así @tuloncetee, pero no me busques”. Ella me dijo que estuviera tranquilo, que si no quería, no me iba a buscar, que no pasaba nada.

Ella quedó con la duda por el nombre, ya que nunca me lo vio, y me dice:

–¿Tuloncete es porque lo tení grande?
–Bueno, más o menos.
–Tuloncete… pichula grande –me dijo como burla, pero a la vez como morboso.

Yo soy un poco tímido, me dio un poco de vergüenza y no me atreví a más. Ese día de la segunda carrera le dije que era muy linda… y que me gustaría recibir un beso de ella. Sin embargo, ella me rechazó y me dijo: “Nonono, tú estás en pareja, no podemos”, además ella estaba conociendo a alguien.

Para la tercera carrera, igual que la primera vez, la pasé a dejar a su departamento y nos quedamos conversando frente a su depa. Hablamos de otros temas, le pedí otra vez el beso, me lo rechazó y me dijo que ella y yo estábamos pololeando. Yo le pregunté que tal le iba con esta persona, me dijo que le iba bien y bueno, yo estaba como “está bien pues… bueno”.

Aquella noche también le comenté que a veces haciendo de Uber durante las noches me da hambre, así que le pregunté qué cosas habían para comer en su trabajo, ya que trabaja en un restobar. Me dio los detalles de lo que servían y los horarios del local. Acto seguido le pregunté:

–¿Si yo te invito a comer algo, tú aceptarías?
–Es complicado, no podría porque estaría trabajando.
–Ah, bueno, igual te entiendo.

Hace un mes puse en Twitter que estaba triste porque mi amor platónico me había tratado mal. Bueno, fue ella… Una noche llegué a su local a las 2:40 am, el local ya estaba cerrado y cuando me vio me trató muy mal. Me puse un poco triste, porque sentí que me trató súper mal, pero igual la entiendo, ya que ya habían cerrado el local y estaban esperando a que se fuera la gente que aún estaba allí, y llegué yo después… igual la entiendo, pero en ese momento lo vi como que me lo dijo molesta, como que no quiere nada conmigo. Bueno, en fin, eso me tuvo triste algunos días.

Era el 3 de enero de este año, me meto a Grindr y la veo a ella cerca. Yo andaba por Bellavista y la veo a menos de 100 metros. Por la zona y la hora (4 de la mañana) supuse que estaba carreteando. Le hablé y le pregunté si estaba carreteando. Me dijo que sí. Le dije que qué estaba haciendo, que si se iba a ir a su casa ahora o más tarde. Me dijo que estaba buscando Uber y yo me ofrecí, pero de forma casual, no como insistiendo ni nada, por cómo me había tratado la vez que la fui a ver a su trabajo. Ella me dijo que sí: “Sí, por favor, si quieres venir… me llevas para mi casa”.

La fui a buscar y la llevé para su casa. Le digo: “¿A tal lugar?” Me dice que ya no vive ahí. Me indica su nueva dirección y terminamos yendo atrás del Parque San Borja. Me indica que me estacione por ahí y nos pusimos a hablar como siempre. Le comenté que pensé que estaba molesta por lo de la vez pasada, y me dice: “Sí, es que ese día mi ex estaba cerca y no quería tener conflicto, y tú llegaste súper tarde y yo te había dicho que cerrábamos a tal hora”. Y yo le dije: “La verdad se me olvidó a qué hora cerraban, además no sabía lo de tu pareja; si no, no hubiese llegado, ya que no me hubiera gustado que tuvieras problema por mí”. Seguimos hablando… y nos quedamos sin temas, por lo que pasamos a hablar de cosas sexuales.

Ella me contó que quería experimentar cosas nuevas, a lo que yo le dije: “¿Quieres un dildo de tentáculos?”. Me dice que no, pero que sí tenía un dildo, uno de vidrio, que no era tan grande. Acto seguido saca su celular y me muestra una foto de su dildo… Seguimos hablando, le conté que con mi pareja habíamos terminado en diciembre… Hasta que salió el tema de mi Twitter. Ella no me lo había visto, solo sabía que era “tuloncete”, y me pregunta que cómo me va con el Twitter. Le digo que normal, y bueno, ambos solos en el auto, en la noche… yo ya estaba caliente, así que le pedí un beso. Ella me dio el beso, nos comenzamos a besar lento, hasta que pasamos a los besos con lengua. A mí no se me dan muy bien, y se lo comenté, y me dice: “No lo haces mal”. “Ah, gracias”, y nos seguimos besando. En eso, ella me empieza a tocar el pantalón/muslo, y le dije: “¿Pa’ qué la vas a poner ahí? Mejor ponla aquí”, y le puse la mano encima del pico por arriba del pantalón. Ella me estaba tocando mientras nos besábamos, y justo me llama mi padre:

–¿Dónde estás? ¿Por qué no te estás reportando?
–No, papi, ando con una amiga, ando por aquí cerca de Bellavista.

Mientras conversaba con mi padre, ella me mete la mano por dentro del pantalón y me lo empieza a tocar. Cuando le colgué a mi papi, le dije a ella: “Sabe qué, así no se va a parar solo tocando… Te voy a ayudar”. Así que me bajé un poco el pantalón y me saqué el pico, y ella me agarró y me empezó a masturbar, y mientras ella me masturbaba yo la besaba.

Recuerdo que estaba nervioso con ella. En una la agarré y le chupé la teta. Después le digo:

–¿Qué vamos a hacer? ¿Me lo quieres chupar?
–¿Y te dejas?
–Sí, claro, si tú quieres me dejo.

Me bajé más el pantalón y el boxer, dejando toda mi pinga al aire. Como me estaba masturbando, ya estaba duro. Lo agarró y se lo metió a la boca y me lo comenzó a chupar. Me lo chupó tan rico, me hizo una garganta profunda y me dio una chupada brusca, que así es como a mí me gusta. Estuvo unos minutos así, pero no me iba a correr, ya que no suelo correrme con una mamada. Así que agarro y yo le digo:

–¿Y qué vamos a hacer ahora? Si quieres, atrás en la maleta tengo condones, y los podemos usar.
–Bueno, está bien –me dice.

Nos pasamos atrás, echamos los asientos para adelante, yo me siento y ella me lo empieza a mamar y mamar y mamar, y me lo pone bastante duro. Y yo, verga, estaba todo caliente, me gusta mucho la muchacha, así que lo estaba disfrutando mucho. Después me pongo el condón y se me sube encima mío y comienza a menearse y a saltar y a menearse para delante y para atrás. Y agarra y está gimiendo y contenta, se nota que le gusta, gime y gime: “Qué rico tu pico, ay qué rico tu pico”. Y yo ahí, ahí como en shock, porque yo no esperaba eso, yo quería el beso, sí, me la culiaba bien, pero en principio solo quería el beso. “Qué rico tu pico” me volvía a decir, pero yo quería cambiar de pose, ya que cuando me pongo el condón me incomoda mucho, no siento tacto, y menos si está arriba mío: no siento que estoy penetrando, siento muy poco. Entonces quería ir de misionero, porque así siento cómo se lo estoy metiendo. Entonces le digo: “¿Y si cambiamos de pose?” Entonces ella se pone abajo y yo arriba. Le veo su pussy, yo quería chupársela, se veía rosadita, cerradita. Estando arriba de ella le tiro un escupo, dejo que caiga en su pussy, me agarro la verga y le pegué fuerte en el clítoris. Me echo para atrás y lo meto poco a poco, se lo meto poco a poco. Después de un momento le empecé a dar más duro, más rápido y más rápido. Yo le estaba dando como de forma derecha y después como hacia abajo/adentro, y le daba duro, metiéndoselo todo en cada penetrada.

Y mientras le daba, comenzó a gemir: “Qué rico tu pico, ay qué rico tu pico, no sé por qué antes no me lo comí”. Y yo seguía dándole. Después de unos minutos paro un momento porque ya me había cansado, para coger aire, se lo saco un momento y me dice: “No, no, no, mételo, mételo”. Y se lo meto de nuevo y empiezo a darle de nuevo. Al rato le digo que ya estoy cansado. Me dice: “Mételo, mételo, no pares”. Se lo vuelvo a meter y miro hacia atrás y veo una patrulla de la muni que va pasando. Me siento y los dos muchachos de la muni se quedaron mirando adentro del auto y me dio vergüenza. Ahí ella me dijo que paremos, que sentía que estaba como cometiendo un delito.

Quedamos de juntarnos en un motel. Le dije: “Si tú quieres, vamos ahora a un motel”. Y me dice: “No, pero es que ya son las 4, yo vengo de carretear, carretié el 31, llevo como dos días carreteando, estoy cansada. Si no, iríamos; ir a un motel son 3 horas, y si vamos serían 3 horas tirando”. Yo le digo: “Bueno, pues 3 horas tirando… entonces cuando tú quieras, vamos, tú me dices. Yo estoy dispuesto a ir: si tú me dices a la semana: ‘Andy, vamos a un motel’, yo dejo lo que estoy haciendo y vamos al motel. Ten por seguro de que yo quiero ir”. Pero hasta hoy aún no nos juntamos. Desde ahí le hablo normal y ps no me presta mucha atención.

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3 Comentarios

  • Anónimo
    enero 22, 2026 a las 2:45 pm

    Al menos soltó la zorrita , la idea era que siguieras disfrutando .

  • Anónimo
    enero 23, 2026 a las 9:56 am

    Red flag hermanito, te busca cuando le conviene no más

  • sdsd
    enero 24, 2026 a las 10:13 am

    dsds

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