La ropa sucia 2: El Hermano Mayor
Para esto tenía un mes trabajando en la casa, pues la señora me quería mucho y yo ayudaba a la sirvienta a hacer cosas para que no fuera tan pesado.
Y me encontraba ahí en el cuarto a oscuras después de esa cogida que me dejó pasmado de cómo este joven tan guapo se fijó en mí; me consideraba feo, no sé, los chavos de la escuela eran crueles. Yo en la cama, en calzones, metiendo el dedo en el culo, que quería más. Al final me quedé dormido todavía caliente, me despertaba y dormía con aquel calor. Al final me desperté a las 3:00 am y me dormí, no sé cuánto tiempo pasó, y de repente sentí algo y alguien que hablaba bajito. Desperté y me taparon la boca y dijeron: «Soy yo, te vine a ver si estabas bien». Era el joven mayor, se acercó a mi oído y sentía su calor en mis mejillas: «¿Cómo estás?» y se acostó a mi lado quitando la sábana, dejando mi cuerpo desnudo a la vista en calzones. Él me admiró y pasó su mano desde mi cuello hasta mi pierna, llegando a mis nalgas, agarrándolas fuerte con desespero de tenerlas. Buscó mi culito sobando y tratando de meter los dedos. Al final me tomó con sus brazos, acercó su cuerpo a mí y sentí su verga parada, su cuerpo caliente y ese jadeo que me ponía chinito. Se quitó su playera y sus shorts, dejando salir esa verga dura lista. Se pegó a mí otra vez y gemía de sentir su cuerpo desnudo y su verga lista en mis nalgas, buscando entrar y encontrar el culito exitado que pedía más. Me abrazó fuerte queriendo meterse en mí, y yo sintiendo su fuerza y músculos me dejaba llevar. Me dijo: «Perrita, hoy serás mía, me tenías caliente desde la mañana cuando me mirabas y deseabas esta verga, será tuya». Y pasó sus manos por mi pecho agarrándolos fuerte, pasando su mano desde mi pecho hasta mi verga y mis nalgas. Yo estaba en éxtasis sin poder moverme, y su cuerpo caliente me recordaba al joven temprano cuando tomó su verga y la llevó a mi culito abriendo paso entre mis nalgas, encontrando mi ano y comenzando a entrar. Me dolió y me moví, me dijo: «Sí, tranquilo, te va a doler, chiquita, ntp, será solo un poco y te gustará». Siguió y estaba más gruesa o así la sentía, hasta que ya llegó a la mitad. Me moví, él me dijo: «Abre, chiquita, relájate», y de repente la metió toda y me tapó la boca y se detuvo un rato, y yo movía los pies de dolor hasta que me soltó y comenzó a meterla y sacarla. Era doloroso pero me gustó, y siguió. De repente me volteó y me besó de una manera que no sentí antes, tierno, suave, rico. Mordió mi labio y más fuerte me metió su lengua y me llevó al cielo. Me besó el cuello, el pecho, mis tetas y me prendió más, el estómago. Y me volteó, pasó sus manos por mi pecho tocando mis tetas, abrió sus piernas, vio mi culito y encontró el camino, lo metió y se fue hasta el fondo. Yo gritando fui tapado de la boca y diciendo: «Aquí está, perrita, lo que querías, siéntelo, te quiere», y apretaba más. Sentía sus pelos chocando con mis nalgas y él paraba y restregaba todo en mí, y yo gozando con los ojos idos de placer. Fue llevando más fuerte y más y rápido, y aquello era sentir y calentarse.
Bajó a mi oído, me mordió y me dijo: «Sí, mi amor, perrita chula, esta es tuya y te voy a dejar mi cosa dentro para que seas mía». Y me besó el cuello, se levantó, me volteó hacia arriba, puso mis pies en su pecho y los dejó caer abajo. Me besó, besó mi cuello, mi pecho, mis tetas y se paró, puso mis piernas en el pecho y metió su pene profundo, rico, hasta el fondo, y me cogió duro, fuerte y con ganas 🤤🍆. Me comencé a venir y él le dio más recio y se vino fuerte. Sentí todo su fluido dentro, duro, ancho, y se acostó en mi pecho besándolo y chupando mis tetas y descansando con su pene en mi culo. Lo abracé fuerte, me besó, puse mis manos entre su pelo y fue bello. Le besé la cabeza y él volteó y me besó los labios. Se quería recostar al lado pero no lo dejé, quería que se quedara sí dentro para siempre. Me dijo: «Putita, me tengo que ir a bañar y dormir, y mañana voy por desayuno y luego al evento para comprar algunas cosas. Qué rico cuerpo tienes, carnoso y duro. Me gustas, te quiero coger muchas veces».
Él se fue y me dejó igual con él eso dentro y con ganas de mucho más. Subió, se bañó y se durmió un rato porque eran casi las 5:00 am. Yo me lavé y volví a la cama. Ellos salieron y me levanté a preparar todo. Llegaron, desayunamos, y el día comenzó. Y ya en la noche pasaron más cosas, pero será para la otra. Gracias, chavos, espero les guste, saludos, los quiero mucho.
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