Con mi ligue de prepa
Siempre leo relatos y me acordé de un ex, entonces les cuento este relato lo mejor que recuerdo.
Hace unos 2 años, en esa época estaba en mi último año de prepa (18 años). Era flaco, con lentes, me veía algo ñoño jaja, y la verdad yo quería tener novio, así que me metí a algunos grupos de WhatsApp gay y pues, para no hacer el cuento largo, solo querían sexo, así que a ninguno le presté interés, hasta que un chavo que me gustó dijo que era de mi misma ciudad y ahí empezamos a hablar.
La verdad, todo era muy bonito: me preguntaba cómo estaba y así, todo lo bonito de un romance que se puedan imaginar en chat. Ya unas semanas después me preguntó si podíamos vernos. Para esto, él era un año mayor que yo, así que no había problemas. Cabe recalcar que a veces se insinuaba y sí llegábamos a algunas nudes, pero más de ahí no.
Volviendo a la historia, nos citamos en una plaza que estaba relativamente cerca de los dos. Llega el día, yo pido mi Uber y le aviso que ya llegué. Para eso yo me había preparado, no para lo que ustedes creen, sino para conquistarlo: hice regalos hechos a mano y llevé dinero para invitarlo a comer y cosas así, porque pues sí estaba muy enamorado jaja.
Ya que llegó, la verdad me gustó más en persona. Era moreno, con chinos, un poco más alto que yo, y era lo mejor porque no era de clóset ni nada, así que nos podíamos agarrar de la mano y todo sin importar. Después de estar en esa plaza, nos fuimos a un parque a descansar y ahí le di un detalle que le había preparado: una figura de arcilla de un hongo, porque me había dicho que le gustaba. En ese momento me dio un beso, la verdad se sintió muy bonito, y yo le correspondí con otro, pero más largo, y nos abrazamos. Todo muy bonito la verdad.
Estuvimos un rato ahí hasta que nos tuvimos que ir. Yo pedí mi Uber y él se fue caminando. En eso me di cuenta de que olía a su perfume, eso fue la verdad lo mejor.
Ya después de eso, en la tarde, seguimos chateando y le agradecí por tan bonita tarde. Bueno, adelantando, después de esa cita seguimos hablando, pero planeando una segunda, porque yo había entrado en semana de exámenes y no podía. Quedamos de salir a un parque más grande de la ciudad a hacer un picnic. Para esto ya había pasado un mes y medio sin vernos, pero ya había subido la intensidad, o sea, ahora sí había insinuaciones más sexuales, nudes, videollamadas con pajas, todo eso que la verdad ya me tenía con ganas.
Si se preguntan por roles, éramos como versátiles, pero más él era activo y yo pasivo, más o menos. Bueno, aparte de planear el picnic, también planeamos tener un pequeño “sexo rápido”, por así decirlo. Pero cabe recalcar que soy virgen (actualmente sigo así, pero por decisión propia, luego sabrán por qué). Ya se lo había comentado, pero no me presionó a nada, dijo que eso solo iba a pasar si yo quería, y eso me tranquilizó.
Llegó el día. En la mañana me preparé, me limpié ahí abajo (no me hice lavado porque la verdad no quería eso todavía). Solo estaba esperando a que tocaran para la salida de la prepa. Estaba ansioso, con miedo la verdad, porque era mi primera vez haciendo algo sexual.
A la hora del toque me fui a la misma plaza, ya que habíamos quedado en caminar de ahí hasta el parque. Caminamos agarrados de la mano, todo muy bonito, pero ahora sí, prepárense porque ya viene lo caliente.
Nos instalamos en una mesa redonda medio apartada, pero me ganó la calentura y empecé a “prender el boiler”. Le dije: “oye, ¿y qué tal vas ahí abajo?” (ya que noté que estaba medio erecto). Me senté encima de él, cara a cara, y me empecé a mover un poco. Le dije si la podía tocar, pero tenía que ser muy disimulado ya que era un espacio público, así que con mi chamarra del uniforme lo tapé como tipo carpa.
Se la saqué: era hermosa, morena, con cabeza rosa, como de 15-16 cm. Ya estaba lubricando. Él se disculpó y yo le dije que no había problema, pero la verdad no aguanté y con los dedos la toqué. Agarré tantito de su precum, me lo embarré y lo lamí enfrente de él. Eso lo prendió, porque me dio un beso muy rico. Luego se la guardó y me dijo: “bueno, me toca”.
Me preguntó si él podía, la verdad estaba nervioso, pero accedí. Soltaba una risa nerviosa. Hicimos lo mismo, medio hice carpa y él aprovechó para masturbarme tantito. Yo me aguanté las ganas de gemir. Paramos porque nos dio cosa, y me dijo que esperáramos tantito.
Pero no ha acabado. Le dije: “pues ahí hay unos baños, si quieres continuamos”. Aceptó. Nos acomodamos el pantalón porque teníamos tremendas erecciones. Nos dirigimos a los baños, pero había una policía y además cobraban. Me desanimé un poco porque pensé que ya no se podría, pero mi vato preguntó cuánto era y no sé qué pasó que nos dijo: “no es nada, pueden ingresar”, y se fue.
Entramos, cerramos el baño y disimulamos las mochilas. Nos empezamos a besar muy rico, besos largos. La verdad ya estaba a punto. En medio de los besos me dio uno de lengua que me puso más caliente. Le empecé a sobar por arriba del pantalón. Intenté sacarla, pero como estaba abrochado, mejor lo hizo él.
Estaba a nada de que me la metiera a la boca, pero me detuvo diciendo: “ah, es tu primera vez”. Entonces la guardó e hizo que me levantara. Me hizo desabrocharme el pantalón y mi verga, blanca con cabeza algo rosa, como de 16-17 cm, salió con algo de lubricante. Se agachó y me dijo: “primero te enseño cómo se hace”.
Me masturbó un poco y luego se la metió a la boca. Se sentía increíble. Se veía que ya sabía cómo hacerlo. Luego le dije que así la dejara, que me tocaba a mí. Me agaché y lo masturbé. Él estaba lubricando demasiado. Primero lamí su cabeza y su precum sabía algo dulce. Luego me la metí a la boca lo más que pude. Era torpe, intentaba no usar los dientes, pero se veía que lo disfrutaba porque se mordía el labio y respiraba agitado.
A veces me empujaba la cabeza y eso me causaba arcadas, pero seguí hasta que se vino en mi boca. Esa sensación me gustó, pero escupí su leche al retrete porque no aguanté el sabor.
Después de eso se la limpié más o menos y me dijo: “espera, no hemos acabado”. Se lanzó a chupármela. Me gustó porque ponía sus manos en mi abdomen y me apretaba un poco los pezones, pero me dio miedo que nos escucharan, así que le dije que así estaba bien. Salimos, nos limpiamos en el lavabo, fuimos a otras mesas y comimos algo que yo había traído, ya que según él iba a traer papas, pero se le olvidó.
Después de un rato no sé qué me entró, pero quería más. Me subí otra vez en sus piernas y me empecé a mover como si lo estuviera cabalgando. Se sentía rico porque se la acomodó de forma que, aunque tuviéramos ropa, la sentía en la entrada de mi ano. Se me salían algunos gemidos, pero llegaron unas señoras y se sentaron cerca, así que me dijo que parara y él siguió como si me estuviera cogiendo.
No aguanté y le dije que fuéramos otra vez al baño. Guardamos todo rápido porque ya casi me iba. Regresamos y empezó todo otra vez, besos muy ricos, pero ya íbamos al punto. En eso me pregunta si me dejaba puntear un poco. Por la calentura acepté.
Se la desabrochó y empecé otra vez a chupar. Lo sorprendente fue que seguía lubricando. Estaba bien concentrado hasta que de la nada una señora grita: “¡Está ocupado, voy a entrar!”. Nos cagamos horrible, se nos bajó la calentura. Yo me escondí donde no me viera, mi vato respondió que sí estaba ocupado y me hizo seña de irnos.
Primero salí yo y luego él. Por suerte nadie nos vio. Ya era hora de que me fuera. Yo me fui en Uber, nos despedimos y él se fue caminando porque vivía cerca. Llegué y me dormí. No vi sus mensajes hasta la noche, que eran de amor y todo eso.
Bueno, para los que se preguntan qué pasó, por qué no llegó a nada, fue porque un mes después ya no me contestaba los mensajes. Luego me dejaba en visto. Yo ya me la pasaba llorando, intentaba solucionar las cosas, pero él ya no mostraba interés. Decía que iba a cambiar, pero no lo hacía. Solo estaba interesado en coger, y solo ahí se ponía cariñoso cuando mandábamos nudes.
Siempre me decía que me iba a pedir que fuéramos novios, cosas que no cumplió, hasta que un día ya estaba mega cortante y le pregunté qué pasaba. Me dijo que era mejor dejarlo ahí.
Después me enteré de cosas que me salté: este wey desde antes cogía con hombres mayores, profes, doctores, tíos, etc. Y subía estados mientras a mí me dejaba en visto. Al final “terminamos” porque nunca accedí a tener sexo con él.
Desde ese momento me volví más reservado. Ya no he buscado pareja ni nada, y sigo sin tener relaciones sexuales. Así estoy feliz.
Espero que les guste mi relato, aunque también fue una manera de desquitarme jaja.
1 Comentario
Yayis
marzo 21, 2026 a las 10:29 pmWey odio a esos vatos que son cariñosos solo para tener sexo 😭