Trío con futbolistas

Trío con futbolistas

Hola, lectores morbosos. Espero que se encuentren bien todos. Yo con un bajón emocional por ahora, pero todo pasa.

Esto que pasó la semana pasada con mi primo y su amigo —ya saben que durante todo esto he tenido relaciones con ambos—, que ya desde hace tiempo queríamos hacer un trío todos, pero no teníamos casa solita para coger, hasta ese día que salió improvisado. Me llama mi primo que iba a estar toda la tarde solo, así que de una supe que quería. Me alisté rápido, ya tenía mi culito preparo por suerte. Cuando me llega un mensaje de Alejandro: «Te voy a coger bien duro hoy, putita». Y yo así como: ¿jaja? Ya mi primo le había dicho, así que con más ganas iría a comer doble verga de esos machos futbolistas.

Salí de mi casa. Mi primo vive al lado, donde yo. Cuando llegué, estaba en ropa deportiva. Para los que saben, es mi gran debilidad los hombres así, aparte se le notaba esa vergota ya dura en su short. Me le tiré encima sin perder tiempo. Me agaché para chupársela, olía riquísimo, ya con algo de su semen. Me la metí toda en mi boca, me la folló toda mientras con sus manos agarraba mi cabeza para decirme: «Cómetela toda, perrita, que te gusta». Ahí me excité aún más, mi culo lo pedía a gritos.

No sé cómo, pero teníamos tanta calentura que me agarró y me alzó mientras nos íbamos besando para su habitación. Nos quitamos todo, pero le dije que su short no, porque me prendía verlo así. Se puso lubricante en su pene y en mi culito. Me puso en cuatro, mientras con su verga acariciaba mi entrada del culo y con sus manos mis nalgas. Me la metió suave, pero con tanta ternura. Al escuchar sus gemidos con los míos, sentía amor y calentura a la vez, al saber que nuevamente estaba teniendo sexo con mi primo.

Comenzaban los aplausos de su verga con mis nalgas, ese sonido por toda la habitación, su respiración de macho dándome de comer. Duramos unos 10 minutos así, cuando de repente se lanza encima mío. Yo abajo y él arriba, metiéndola y sacándola, pero ahora me tapaba mi boquita con su mano mientras me besaba todo mi cuello. Mi primo estaba bien hormonal, como nunca antes. No duramos nada así, cuando de repente pega un grito: Alejandro ya estaba en la puerta para que le abriéramos. Cuando me quería separar de mi primo, me agarró con más fuerza y al oído me dice: «Ah, ah, te preño». Sentí la gloria. Ya se había venido dentro de mí, esa lechita toda caliente. Y estar tan pegados los dos con nuestro sudor era algo exquisito. Nos besamos más para salir por Ale y continuar cogiendo más y más toda la tarde.

Pero todo eso queda para la segunda parte de mi relato. Denle mucho amor, así me animo a escribirla en estos días, bebés.

Mi X: Emavale_oficial

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.6 / 5. Recuento de votos: 50

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO