Bueno, esto pasó cuando yo tenía 18 años. Me describo: soy moreno, alto y medio flaco.
A mí me empezaron a salir unas manchas en mis manos, y en eso fui al doctor. Él era alto, con barba, como de 28 años, y con una voz gruesa. Cuando llegué, le mostré las manchas y me dijo: “Voy a ver si no te han salido más manchas en los pies, en las axilas y en las piernas”.
Cuando me estaba revisando las axilas, a mí se me paró, pero yo pensaba que todo lo que él hacía era profesional. En eso, yo no me quería quitar el short para que me revisara las piernas, solo me lo estaba levantando, pero él me dice: “No, quítate el short y el bóxer”. A mí me daba pena quitarme el bóxer porque me iba a ver, pero me lo quité.
En eso, me toca el pene, me revisa los huevos y me dice: “Volteate, te voy a revisar el ano”. Cuando me volteo, al momento que me revisa, me está abriendo las nalgas y me mete un dedo. Me gustó, pero cuando reaccioné, lo empujé. Noté que la tenía parada, no la vi bien, pero le calculaba unos 20 cm.
En eso, me empiezo a vestir y me dijo: “Todavía no termino”. Como no me quedó de otra, me quedé así, casi desnudo, esperando a que terminara. Luego siguió y empezó a mamarme el pene; se sentía algo rico, pero extraño. Después me dice: “Volteate”, y me chupa el culo. Se sentía rico, y hasta ahí nos quedamos, no pasó nada más.
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