πŸ‡¨πŸ‡± Chile🌈 Relatos gayRelatos erΓ³ticos✍️ AnΓ³nimoπŸ“… diciembre 23, 2024

Colombian Dick y el primer orgasmo πŸ†πŸ‘πŸ’¦πŸ’¦

Hola a todos, escribΓ­ piercing en el pico y guatΓ³n pico de misil del retail. Esta historia fue cuando tenΓ­a 21 y empezaba a incursionar en el mundo del sexo gay, era el aΓ±o 2011, actualmente tengo 35, como el vino he mejorado fΓ­sicamente y tengo un culo con el que sigo exprimiendo vergas, en la intimidad me va usar lencerΓ­a y en el presente disfruto de jΓ³venes, pendejos activos, curiosos, reciΓ©n iniciados o flaitecitos, pero mi rango de edad es de los 18 a los 25 y ha sido lo mejor, conocer pendejos me ha demostrado que te dan como caja y cumplen mi fantasΓ­a Γ­ntima de sentirme una puta.

Como contΓ© en los demΓ‘s relatos, soy adicto al moco, disfruto siempre a fierro pelao y mis resguardos implican mucha asesorΓ­a profesional como tambiΓ©n ser muy selectivo en mis culiones, asumiendo riesgos y siendo muy honesto, porque a varias que tiran la primera piedra les encantarΓ­a estar ensartΓ‘s y moquiΓ‘s como una, no juzgo pero sexo sin placer para mΓ­ no va.

En ese entonces habΓ­a experimentado el sexo recientemente, habΓ­a tenido mi primer pololo pero no era nada significativo, puesto que era muy pendejo y el contexto social de Chile no me permitiΓ³ antes de mis 19 aΓ±os experimentar y/o conocer otros chicos, dado que vivΓ­a en el sur de Chile y era constantemente interpelado por otros dado mi orientaciΓ³n sexual, tratado de maricΓ³n u otros calificativos peyorativos, eran otros tiempos, incluso, desconocΓ­a las formas de conocer a otros muchachos facilmente. Me trasladΓ© por estudios a Temuco, al entrar a la universidad a los 19 aΓ±os por primera vez comencΓ© a vivir solo, logrΓ© arrendar una habitaciΓ³n en una casa universitaria y luego de esos tΓ­picos departamentos de estudiantes, mi familia por pega se trasladΓ³ a otra ciudad y me tocΓ³ quedarme en la capital de la AraucanΓ­a, donde reciΓ©n llevaba un aΓ±o. Era yo y mi notebook junto con una bolsa de sueΓ±os a lograr en la universidad.

Curioseando en internet conocΓ­ lo que era el β€œChatgay.cl”, muy popular en la Γ©poca y que me sacΓ³ varias cachitas hasta el 2015 aprox. Esta pΓ‘gina de antaΓ±o que no sΓ© si existe actualmente, era parte de mis sitios mΓ‘s favoritos y visitados, constantemente digitado en mi historial, en Γ©l existΓ­a una sala de la zona sur, que era la que frecuentaba a menudo, la comunicaciΓ³n como saben no incluΓ­a fotos, si te desconectabas o te cerraban no podΓ­as enviar mensajes y en gran parte de los casos ibas a ciegas a conocer a alguien. Entendiendo que las cΓ‘maras eran de baja definiciΓ³n en los pc, redes sociales de la Γ©poca eran Facebook y la comunicaciΓ³n instantΓ‘nea era Messenger, mi dinΓ‘mica era ingresar, utilizaba un tΓ­pico Nick como pas23, pasivo23, etc. Dentro del chat no pasaba el rato en que saluda al chat grupal o me escribΓ­an chicos, los ofrecimientos eran rΓ‘pidos y explΓ­citos, busco sexo, tienes lugar, cΓ³mo eres, en su mayorΓ­a, muchos me parecΓ­an peligrosos y poco seguros, porque algunos weones ofrecΓ­an irte a buscar en auto, juntarse contigo en sitios eriazos u otras propuestas que no me daban confianza. La ciudad era pequeΓ±a y poco a poco me di cuenta que muchos de los chicos de ahΓ­, los mΓ‘s piolas, los terminaba encontrando en fiestas y discoteques gay que comenzaba a visitar.

Como mi nivel de calentura y confianza no era el mismo que ahora, solΓ­a conversar un rato con algunos chicos del chat, daba un Messenger exclusivo que tenΓ­a para chatear con weones y en casos muy especΓ­ficos hacΓ­amos videollamada a baja calidad y/o nos agregΓ‘bamos a Facebook (cuestiΓ³n que actualmente no suele pasar, porque como sabemos todo es instantΓ‘neo). Recuerdo con nostalgia esa Γ©poca, al menos en mi caso, me fue bien y muchos chicos que conocΓ­ terminaron siendo mis fieles amigas colas hasta el dΓ­a de hoy.

En ese entonces, habΓ­a terminado este pololeo de pendejos, mi primera vez fue con un chico peludo con condΓ³n y no disfrutΓ©, luego, este pololo en arrebatos de pendejo terminamos culiando y se corriΓ³ en mΓ­, lo que no disfrutΓ© para nada, pero seguΓ­a con ganas de pico. Estos dos chicos se esforzaron en su momento para que la pasemos bien, pero no enganchamos, yo querΓ­a mΓ‘s, ademΓ‘s, eran bastante decentes por asΓ­ decirlo y faltaba el morbo cochino que me gusta hasta la actualidad. Del mismo modo, este weΓ³n con quien pololiΓ© era universitario, de esos colas pasaos a raja, pico chico y que se creΓ­a bacΓ‘n, si me metΓ­ con Γ©l era porque como ven, no tenΓ­a recursos necesarios en la Γ©poca para darme cuenta que el abanico para elegir es muy grande.

En esas conversas, conocΓ­ un chico que vivΓ­a en la ciudad de Temuco con amigos, tenΓ­a 25 aΓ±os y me llamaba la atenciΓ³n que en las conversas cuando fuimos a Messenger tenΓ­a rasgos que no habΓ­a visto en Chile, la forma de los ojos, el tono de piel y la manera de hablar, en el chat se presentΓ³ como activo, con ganas de conocer y era bastante caballero, me gustaba esa onda porque querΓ­a alguien bacΓ‘n para sacarme el mal gusto del primer pololo y realmente disfrutar yo. En esa conversa en un momento de ahueonamiento lo bloquee porque me pareciΓ³ muy extraΓ±o tan buen trato en estos espacios, pasΓ³ el tiempo y en el chat volvΓ­ a hablar con Γ©l y se dio cuenta que nos tenΓ­amos en Messenger, en ese momento lo desbloquee, cachΓ© que era alguien real y supe que este chico se estaba trasladando a Santiago, que dejarΓ­a el sur de Chile y que su nacionalidad era colombiana, urgido por tener pega y lograr ejercer su profesiΓ³n en el paΓ­s, dado que decΓ­a haber llegado a Chile y al sur por la mala situaciΓ³n que atravesaba su paΓ­s en esa Γ©poca. Pese a que seguimos hablando cerca de dos semanas, me comentΓ³ que le interesaba conocerme, pese a estar recientemente en Santiago y que viajarΓ­a a verme para quedarse conmigo en Temuco, me sentΓ­a una reina por esa visita y con ansias esperaba conocerle. Piensen que era el aΓ±o 2011, no habΓ­a Whatsapp ni medios de rΓ‘pida comunicaciΓ³n, mientras se movilizaba lo que ni yo me creΓ­a, me escribΓ­a por SMS y cerca de las 21 hrs llegΓ³ a la ciudad, cuando me llamΓ³ por telΓ©fono escuchΓ© por primera vez su voz y ese acento paisa tan rico.

Me tocΓ³ ir por Γ©l a un lugar muy conocido de Temuco, el carrusel y entre mis nervios logrΓ© ver como bajaba del taxi el muchacho de las fotos, un hombre delgado, de 1,78 y en ese tiempo bastante atractivo, solo nos conocΓ­amos por foto de avatar y texto, en ese tiempo tampoco existΓ­a la cultura de las nudes y los pack de ahora. Yo por mi parte, muy delgado, tenΓ­a en ese entonces el cuerpo de un tΓ­pico flaquito culΓ³n twink y al igual que ahora medΓ­a 1,75. Al acercarme sonreΓ­ y nos dimos un abrazo y un beso en la cara, como si nos conociΓ©ramos de siempre, todo anduvo rΓ‘pido, Γ©l y yo muy acelerados creo por la adrenalina y fuimos a dejar sus cosas y salimos por una cerveza a un bar de la avenida Alemania. Conversamos, ya no recuerdo quΓ©, imagino que preguntΓ© por su vida y cerca del cierre del local como era dΓ­a de semana mΓ‘s o menos a las 3 de la maΓ±ana nos fuimos a mi casa. Reconozco que yo estaba muy nervioso y Γ©l tambiΓ©n, el alcohol fue la clave para calmar esos nervios.

Estaba bien borracho luego de tomarnos todo en ese bar, en ese tiempo, solΓ­a aguantar un carrete y al otro dΓ­a estar paradito en clases, pero tenΓ­a mucho sueΓ±o, nos acostamos y el se metiΓ³ a mi cama en puros bΓ³xer, yo un poco mΓ‘s tΓ­mido con polera y bΓ³xer. Entre la curadera, comenzamos a besarnos, yo era bastante tΓ­mido y pudoroso y solo me dejΓ©, me encantΓ³ todo y entre los besos me fue quitando la ropa, hice la cieguita como decΓ­a el chiste de la Natalia Valdebenito y me dirigΓ­ a tocar su miembro, literalmente era como un chorizo XL, del grosor de un cono de confort y medΓ­a por lo bajo sus 20 cm, en mi mente decΓ­a β€œmanso pico”, β€œsuertuda”, β€œ eso es lo que te mereces” y el primero que habΓ­a probado, pensaba por fin me tocΓ³ algo bueno y ha sido el estΓ‘ndar con el que me he movido. Con la poca educaciΓ³n sexual de quienes vivimos esa Γ©poca nunca pensΓ© en condones, simplemente no tenΓ­a, no tenΓ­a plata tampoco como universitario y no existΓ­a de mi parte una real informaciΓ³n de posibles riesgos, todo se veΓ­a muy lejano. En ese tiempo me entregaba al placer sin pensar mucho, por esa razΓ³n, entre los besos y las giradas en la cama notΓ© como trataba con ese pene gigante de buscar entrar en mi culo, entre todo ese juego nos quedamos dormidos hasta el otro dΓ­a.

Al dΓ­a siguiente tenΓ­a clases, no lleguΓ© y no me importΓ³, no era nada importante por suerte, debe haber sido un dΓ­a jueves y despertamos y comenzaron los besos, era tiempo de calor cerca de noviembre en Temuco y ya estaba terminando el aΓ±o acadΓ©mico en la universidad, por ende, estaba relajado. El maΓ±anero fue rico, los dos desnudos y reciΓ©n pude ver con mis propios ojos ese tremendo pene, era rosado, grande, prepucio grueso con un glande gigante y como seΓ±alΓ© pasaba los 20 cm porque con mis dos manos lo lograba agarrar, corta, era un pene de actor porno, su cuerpo era delgado, maceteado en contextura, piel clara y lampiΓ±o. En el presente, soy de esas pasivas que actualmente ni se me para, no me gusta que me toquen el pene, lo escondo y solo disfruto por la retaguardia, mi pene mide erecto 13 cm y en comparaciΓ³n a esta bestia estaban claramente definidos los roles. Siempre pensΓ© que tuve suerte de encontrarme ese pico, porque de ahΓ­ en adelante las veces que he ido a ciegas siempre son dotados y sobre todo, se cumple el mito de que los flacos altos tienen una buena dotaciΓ³n.

Comenzamos a besarnos, bajΓ© hasta su pene notando por primera vez un miembro depilado con gillette y le di una gran mamada, fue mi primera experiencia donde pude simular las pelΓ­culas porno con las que fantaseaba, de esas chicas que hacen garganta profunda. Luego de eso seguimos con besos y al tumbarme de guatita en la cama este chico bajΓ³ hasta mi culo, me separΓ³ los cachetes y metiΓ³ su lengua hasta el fondo. Mi ignorancia juvenil en sexualidad no me permitiΓ³ tener nada a la mano, condones, lubricante, pero la calentura era tanta que seguimos, al empujar su pene en mi culo sentΓ­a como intentaba entrar y junto con ello me masturbaba mientras me besaba, nunca ingresΓ³ del todo y dirΓ­a que mi dilataciΓ³n logrΓ³ introducir hasta la mitad de su glande, una pequeΓ±a parte de ese pene. Era todo rico y al momento en que la paja que me estaba haciendo me llevΓ³ al climax de excitaciΓ³n el descargΓ³ quedando un poco de su leche dentro de mΓ­ y la otra chorreando alrededor de mi ano.

Al ser tan joven este era mi primer orgasmo, terminamos muertos de la risa, lo que nunca me imaginΓ© que podΓ­a ocurrir en una situaciΓ³n donde la excitaciΓ³n es tanta. Nos seguimos besando, sentΓ­a esa leche pegajosa mojando todo mi trasero y nos dispusimos con naturalidad a baΓ±arnos juntos para pasar el dΓ­a. Al levantarnos hicimos todo como si fuΓ©ramos pololos, cocinamos, compramos cosas y me preparΓ³ platos de su tierra colombiana, acompaΓ±ado de mΓΊsica de una radio de su paΓ­s que le encantaba donde ponΓ­an reguetΓ³n. Entre la conversa con su acento me comentaba que en Colombia muchos se afeitan el pico, a diferencia de mΓ­, que en ese entonces lo mantenΓ­a rebajado, ademΓ‘s, me decΓ­a que le interesaba comprar lubricante para que yo disfrutara como corresponde, a lo que yo inocentemente le decΓ­a que sΓ­.

AsΓ­ pasΓ³ el dΓ­a y en el rato que podΓ­amos jugΓ‘bamos, nos tomΓ‘bamos fotos, algunas donde Γ©l guardaba imΓ‘genes mΓ­as o de ambos besΓ‘ndonos, como otras donde estΓ‘bamos desnudos abrazados disfrutando del momento. Me olvidΓ© de la U esa semana y me llevΓ³ a conocer a sus amistades, unas mujeres, otros chicos y una familia donde tenΓ­a que buscar algunas cosas para llevarse a la capital.

LlegΓ³ el fin de semana e inauguraron una nueva discoteque, la mΓ­tica Dboys de Temuco, no era bueno para las discos pero le parecΓ­a que era un buen panorama irnos de bailes, llegamos al local y no habΓ­a mΓ‘s de 20 personas. Nos dispusimos a beber y luego a bailar, como a la hora lo estΓ‘bamos pasando muy bien y quedamos nuevamente ebrios y felices hasta el cierre del local. Fuimos a casa y nos dispusimos a dormir, sin antes de que este chico me dijera luego de conocerme dos dΓ­as que querΓ­a β€œser mi novio” a lo que a lo mΓ‘s entregada le dije que sΓ­, pese a que su pene aΓΊn no habΓ­a logrado entrar en mΓ­ completamente. A la maΓ±ana siguiente volvimos al maΓ±anero, partimos despertando desnudos y nos besamos, recuerdo muy bien esa sensaciΓ³n de caΓ±a, pero tambiΓ©n la calentura que provoca una noche de carrete, debe haber sido tipo 11 de la maΓ±ana. ComencΓ© como siempre a tocar ese pene que ya conocΓ­a bien, Γ©l lo frotΓ³ entre mis piernas entre besos y caricias, me dispuse a mamar y Γ©l a comerme el culo. Pese a que habΓ­a comprado lubricante para nuestros encuentros nunca lo tocΓ³, ahΓ­ estaba incluso con el sello, simplemente volviΓ³ a acercar su glande a mi ano mojado por su saliva y lengua, estΓ‘bamos de ladito, muy similar a como lo venΓ­amos haciendo. Me di cuenta que a este chico le encantaba pajearme mientras me intentaba penetrar y me ponΓ­a muy duro, fue el ΓΊnico activo al que he dejado tocarme el pico y ha logrado que sienta placer.

De a poco empujaba mientras me pajeaba y me preocupaba que nunca lograba entrar del todo, porque su pene era muy grande. Pero creo que la excitaciΓ³n era tanta que, entre la paja, mi erecciΓ³n, los besos en un momento mi orificio logrΓ³ ceder mΓ‘gicamente y dejΓ³ que sin resistencias su enorme pene ingresara completo a mi recto, quedando ajustado a la medida y lubricado ΓΊnicamente por su saliva y lΓ­quido preseminal. Entre todos mis culeos hasta la fecha, esa fue la primera vez que creo que puse los ojos blancos de placer y me dispuse a gemir como una verdadera maraca.

Su pene lo lograba sentir dentro piel con piel, expandiendo y contrayendo mis paredes anales, ocupando toda mi cavidad y llegando a lo mΓ‘s profundo, estaba literalmente empalado. La noche anterior me habΓ­a hecho el lavado y mi dieta de la Γ©poca me permitΓ­a estar muy limpio asΓ­ que no me preocupaba. En un momento me preguntΓ³ si me gustaba lo que pasaba mientras se movΓ­a y yo le dije que sΓ­, fue la primera vez donde realmente logrΓ© sentir el placer anal, si bien, hasta la fecha he de tener unas 50 parejas sexuales, este ha sido de esos culeos que no olvidas. Yo seguΓ­a de ladito, empalado por su pene, que por el gran tamaΓ±o que tenΓ­a no habΓ­a posibilidades de que salga, Γ©l por su parte con mis 13 cm erectos en su mano y dΓ‘ndome besos en la boca. Sus movimientos comenzaron a ser mΓ‘s rΓ‘pidos e intensos, tenΓ­amos mΓΊsica puesta en su radio a travΓ©s del computador y de pronto me sorprendiΓ³ dΓ‘ndome embestidas donde su pene entraba y salΓ­a con gran velocidad, recuerdo que sonaba de fondo la canciΓ³n β€œTe imagino” de Alberto Stylee que en su coro decΓ­a β€œTe miro y te imagino, con ropa haciendo el amor”, mientras mi ano estaba a su completa disposiciΓ³n y su pelvis chocando a toda velocidad y sonando con mis cachetes. Cuando ya sentΓ­ que Γ©l estaba full excitado y yo tambiΓ©n, penetrado y siendo pajeado logramos sincronizarnos tan bien que me corrΓ­, gemΓ­ y gritΓ© tanto sin miedo a que me escucharan y por dentro sentΓ­a como disparaba y me llenaba de leche el tanque, eran chorros y chorros, contΓ© al menos 5 y volvimos a matarnos de la risa y besarnos, habΓ­a tenido mi primer y mejor orgasmo. EstΓ‘bamos rojos y extasiados de placer.

Luego de descansar un poco quedamos de baΓ±arnos, me dispuse a ir a la ducha y Γ©l tambiΓ©n, veΓ­a como su pene seguΓ­a duro y abrΓ­ la ducha. Era mi primera β€œpreΓ±ada a full”, ya que habΓ­a quedado lleno de su semen y sentΓ­a todo ese volumen espeso dentro de mΓ­. SentΓ­a esa leche ocupando mis entraΓ±as cuando me puse de pie, imagino que desplazΓ‘ndose dentro de mΓ­ por la gravedad y este chico fue el punto de partida para poner en marcha las cochinΓ‘s que hasta ahora hago, donde la preΓ±ada es mi gran recompensa. En la ducha entrΓ© primero, mientras Γ©l creo que fue por algo, sentΓ­ el primer morbo de sacar la leche y mientras estaba fuera de su vista puse mi mano debajo de mi culo y naturalmente la expulsΓ©, recuerdo haber llenado mi mano de su semen espeso y blanco, gelatinoso, lo acerquΓ© a mi nariz para olerlo, con otro dedo lo movΓ­ para explorarlo y sentΓ­ por primera vez esa sensaciΓ³n de morbo y la esencia de la leche de mi macho, que solo las cochinonas como yo experimentamos, lo acerquΓ© un poco a mi boca y le pasΓ© la lengua llevando un poco dentro de ella, saboreando y tragando sin asco, luego volvΓ­ a expulsar y soltΓ© una cantidad similar que cayΓ³ al suelo del pie de ducha de cerΓ‘mica, tambiΓ©n blanco y gelatinoso, sentΓ­a que aΓΊn quedaba semen en mΓ­ y ha sido de los pocos hombres que me han llenado tanto. Al sentir que venΓ­a entrando al baΓ±o dejΓ© que cayera por el desagΓΌe lo que tenΓ­a en la mano y pasΓ© pisar el resto de moco que habΓ­a soltado, sintiendo su textura pegajosa con mis pies, no le dije nada al respecto y nos duchamos mientras nos besamos, esperando repetir este momento.

Ese fin de semana seguimos disfrutando, su pene entraba de una y sin resistencias, viajamos a una playa cerca del sector y Γ©l, el dΓ­a domingo volviΓ³ a Santiago, yo estaba allΓ­ despidiΓ©ndolo en un paradero y me reΓ­a de que en 5 dΓ­as ya tenΓ­a pololo. En general, seguimos en contacto, pero esos cinco dΓ­as bastaron para que pese a mi corta edad sospechara de que este colombiano era un lacho, logrΓ© notar que se mensajeaba con otros, al menos unos dos chicos pero no me preocupaba porque yo habΓ­a sido el de su interΓ©s. Seguimos hablando y comenzamos a planificar los viajes de Γ©l y mΓ­os a la capital, los que comenzaron a ocurrir entre finales de diciembre y enero, al menos, lo hicimos durante todos los fines de semana de manera alternada. En Santiago, la dinΓ‘mica era la misma, conocΓ­ en ese entonces como vivΓ­an algunos migrantes, llegaba a departamentos subarrendados donde se alojaba y de dΓ­a flojeΓ‘bamos, caminΓ‘bamos y de noche me tocaba pasar el culo. En alguna oportunidad fuimos a bares de Bellavista que habΓ­a conocido en algunos viajes aΓ±os antes y me alojaba con Γ©l, donde el viaje implicaba compartir y culiar.

Entre esos meses de noviembre a enero, lo ΓΊnico que ocupaba mi cabeza era pasarle el poto a este colombiano dotado, me gustΓ³ tanto la weaita que era su depΓ³sito personal de leche, pero mis celos de ese entonces me llevaron a distanciarme de Γ©l ya que no toleraba tantas llamadas que recibΓ­a como los contactos que mantenΓ­a con otros chicos que a todas luces eran otras pasivas que se pescaba en paralelo conmigo. Como venΓ­a diciendo, este era un lacho y fresco, probablemente nos pololeaba a todas y creo que es muy propio de estos caribeΓ±os a nivel cultural, me di cuenta que al menos salΓ­a con unos 3 mΓ‘s, si bien, yo era el de los fines de semana y al parecer le interesaba mucho, no querΓ­a compartir su pene y la distancia hacΓ­a imposible que pudiΓ©ramos de manera cierta y real seguir. Sumado a esto, veΓ­a que estos chicos eran bastante feos en comparaciΓ³n a mΓ­ y que pese a que vivΓ­ mis primeros orgasmos con Γ©l no me merecΓ­a ser parte de un harem de pasivas, en un arrebato de esa Γ©poca le dije que me impresionaba como frente a mis ojos lo veΓ­a salir con otros a lo que decΓ­a que yo estaba equivocado, ya que publicaba fotos donde efectivamente estaban estos chicos que incluso le escribΓ­an con corazones y besos, Γ©l siempre lo negΓ³ y yo no pude mΓ‘s con eso asΓ­ que decidΓ­ bloquearlo y eliminarlo de lo que era Facebook y Messenger, cortando asΓ­ la comunicaciΓ³n y relaciones de ese pololeo absurdo.

Sin duda, quedΓ© triste, pero fue de los mejores penes que he disfrutado en mi vida, para pasar las penas busquΓ© producto nacional y logrΓ© seguir disfrutando en Temuco de dos picos que contarΓ© en otros relatos (Un flaite y un geek) y creo que este pico colombiano me llevΓ³ a convertirme en una pasiva warrior a fierro pelao, ya que luego de conocerlo, por esas cosas de la vida tuve asesorΓ­a y orientaciΓ³n mΓ©dica por primera vez y pude comprender y contar con informaciΓ³n para conducir mi vida sexual, al menos, teniendo completa consciencia de los pro y contras de hacer las prΓ‘cticas sexuales que me producΓ­an placer.

En ese tiempo seguΓ­a de vez en cuando recibiendo los tΓ­picos β€œpinchazos a mi telΓ©fono”, al menos dos aΓ±os, los que no respondΓ­a y no entendΓ­a porque este colombiano era tan insistente, al desbloquearlo de Facebook, de hecho, se veΓ­a como tenΓ­a fotos con uno de los chicos que yo sabΓ­a que salΓ­a y que al parecer compartΓ­an hasta el hogar. Como era universitario no contaba con medios econΓ³micos y reciΓ©n el 2014 vine a tener un smartphone, por ende, no volvimos a hablar ya que decidΓ­ cambiar mi nΓΊmero.

Por esas cosas de trabajo tuve que irme a vivir a Santiago y creo que mi departamento quedaba muy cerca de su trabajo, comencΓ© desde esa Γ©poca a recibir sus solicitudes de amistad de manera insistente, mensajes que no leΓ­a y borraba, cuando tenΓ­a Grindr, Hornet y/o Tinder hacΓ­amos match, me escribΓ­a y recuerdo incluso un dΓ­a despertar abrir mi grindr y encontrarme un mensaje de Γ©l diciendo β€œPor favor contΓ©stame quiero verte”, Γ©l seguΓ­a con uno de los chicos de la Γ©poca. Hasta hoy me provoca risa, porque en todos esos aΓ±os maraquiΓ© de lo lindo con otros y pudimos haber seguido alargando esta historia, pero pude reflexionar que las cosas pasan cuando pasan. AdemΓ‘s, supe que este chico volviΓ³ a su paΓ­s justo cuando por la calentura y libertad de la capital pensΓ© en retomar la comunicaciΓ³n independiente de ser ahora yo la pasiva patas negras, pero no alcancΓ©. Hace pocos aΓ±os, la vida me llevΓ³ por trabajo a trasladarme a BogotΓ‘ cerca de 2 aΓ±os y en cierto momento, nuevamente dimos el uno con el otro en su paΓ­s, donde la dinΓ‘mica fue la misma y solo recordaba este primer orgasmo. Pese a que no nos hemos juntado nunca mΓ‘s desde esta historia que empezΓ³ en el sur de Chile y que la vida incluso me dio la oportunidad de vernos en su patria, nos seguimos desde hace un tiempo por redes sociales y todos estos rencores quedaron atrΓ‘s, hemos conversado y Γ©l sigue siendo un infiel dispuesto a entregarse a los culos que le gustan, hablamos, nos saludamos y nos damos me gusta a nuestras publicaciones. Quien sabe, ahora que hablamos de vez en cuando podrΓ­amos retomar la historia en alguna playa caribeΓ±a o en los lares de su paΓ­s y probar como dicen ellos una vez mΓ‘s su chimbo, ahora yo con mΓ‘s experiencia y mucho mΓ‘s puta que en esa oportunidad. De hecho, mis planes estΓ‘n en volver a Colombia este 2025 de vacaciones, porque si bien, no fue el primer amor, fue de esos orgasmos que no se olvidan y el semen que desatΓ³ mi gusto por la leche, que sin duda quiero repetir y motivan esta historia. AdemΓ‘s, recomiendo a ciegas el producto colombiano, en el tiempo que estuve allΓ‘ han sido las mejores vergas que he probado y los culiones mΓ‘s apasionados que podrΓ­a contar. En esta oportunidad sin duda, buscarΓ­a mΓ‘s vergas para compartirlas con este guachito, para recordar esos orgasmos llenos de placer y risa.

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6 Comentarios

  • AnΓ³nimo diciembre 24, 2024 a las 2:17 am

    Que son ricos los relatos de esta pasiva wn

    • Pas diciembre 24, 2024 a las 5:24 pm

      Gracias bb seguiré enviando mis historias ❀️ envíame energía para conocer mÑs guachitos ricos y contarles

  • AnΓ³nimo diciembre 26, 2024 a las 6:17 pm

    Demasiado laaaaaargo

  • AnΓ³nimo diciembre 26, 2024 a las 11:34 pm

    Que rico relato, me encanta que narres tus experiencias, es como un viaje por la vida sexual de un gay chileno, me siento algo identificado, espero sigas enviando relatos, no le hagas caso al que dice que estΓ‘ muy largo, es bkn cuando alguien se inspira y cuenta con detalle

  • AnΓ³nimo diciembre 27, 2024 a las 11:10 am

    cuΓ©ntanos mΓ‘s sobre tus prΓ‘cticas sexuales de hoy, y cΓ³mo te educaste en salud para poder hacerlas libremente πŸ’œ

  • […] estΓ‘n?. Sigo contando mis historias, escribΓ­ mi ΓΊltimo relato colombian dick y piercing en el pico, me encantΓ³ el video del admin donde tuve la suerte de aparecer junto a ese […]

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