5 amigos – Parte III: Juego de amigos

5 amigos – Parte III: Juego de amigos

Al igual que otras noches, nos habíamos juntado en el club de tobi. Ese sábado ganamos el torneo de la comuna, por lo que la euforia se sentía desde el camarín.

-Hoy se celebra mis cabros- Carlos alzaba los brazos en forma de victoria- Tomamos hasta hacernos pico.

-Hoy todo cuenta- dice Fabián. Su sonrisa era más picara- Nos vamos al club de tobi a celebrar. – Una invitación más que asumida.

-Yo les llevo un regalito- Matías nos guiñó el ojo- pero no pregunten nada, los quiero sorprender.

Fabian se llevó en su auto al Mati y a Julián. Carlos me había pasado a buscar antes del partido y nos fuimos juntos.

-Me tienta desviarnos pa un motel- Carlos me apretó la pierna como siempre lo hace.

-Puta, para que te digo que no – Mi pene había reaccionado instintivamente y el short de futbol se tensó. La mano de Carlos se dirigió directamente a apretarme la cabeza, pasando su dedo gordo por la cabeza. – Vamos un rato y después nos escapamos.

-Me gusta el plan- Sonrió de la forma que lo hace cuando se pone caliente. Deslicé mi mano hacia su pierna. Siempre me encantaba acariciar esos pelos y sentir lo gruesa que era. Pasé a su pene, que lo tenía duro. Su short era corto, por lo que lo deslicé para arriba y lo saqué, no llevaba ropa interior. Su pene estaba caliente. De su uretra salía un poco de precum que tomé con el dedo y lo llevé a mi boca. Salado y rico. Así, nos fuimos el resto del camino.

Al llegar, la mesa estaba puesta. Pisco, cervezas, bebidas, hielo y cosas para picar. En la tele, Fabián había puesto cumbia, sabiendo que eso nos calienta el hocico a todos – a quién no? – Lo primer fue tomar unas chelas. Celebramos y cantamos. Instintivamente nos sacamos la polera, nos abrazábamos y bailábamos. Julián sirvió shots de tequila.

-Por esta fraternidad- alzó su vasito- para que sigamos unidos mucho tiempo más-

Todos alzamos el shot. El alcohol quemaba un poco. Su calor me hizo recordar al semen de Carlos.

Mentiría si dijera que esta fraternidad que hemos formado, no nos ha ayudado en los partidos. Desde que nos hemos reunido, jugamos mucho mejor y ganamos más que antes. La confianza hace que creamos en el otro.

La noche seguía y ya íbamos por el cuarto shot. Las voces comenzabas a arrastrar las palabras y el toqueteo entre amigos, era cada vez más excitante.

-Chicos! – Matías se había puesto de pie. Su boxer escondía una erección que me hizo querer desnudarlo. No era el más guapo, pero que estuviera un poco gordito hacía que quisiera morder esa panza. No tenía pelos. Pero su pene gozaba de un glande más grande que su tronco.

-Antes de entregarles la sorpresa, les tengo un juego caliente- De su mochila sacó unas cartas- Aquí hay una serie de retos hot para que entremos en calor. – Todos nos emocionamos. Si bien, en grupo solo hemos tenido pajas, exceptuando la vez que Carlos me la chupó en frente de todos. Nunca me había besado con los demás chicos o visto que ellos hicieran algo más. Por alguna razón, había un límite que no se cruzaba entre ellos.

El juego consistía en hacer caso a lo que las cartas dijeran. La primera la sacó Fabián.

-Elije a dos jugadores para que se besen con lengua por 1 minuto – observó con atención – Julián y Mati.

Ambos se pararon, ninguno con una erección, de momento. Aún conservábamos nuestros bóxers. Julián tomó a Mati de las caderas y lo acercó hacia él. Mati le tomó la cara y ambos estiraron su lengua. Se juntaron y dieron vueltas hasta introducirse en ambas bocas. La tención era excitante. Se comieron la boca por uno segundos más y ambos quedaron con una leve erección.

Julián sacó la próxima carta.

– Deberás dejar que el jugador de tu derecha – o sea yo – te chupe un pezón-

Me acomodé y me acerqué a su pecho. Apenas tenía pelo en sus tetillas rosadas. El sudor se perlaba alrededor.

-Hazlo con cuidado que las tengo sensible- Fabián y Carlos le jugaron una broma.

Acerque mi lengua lentamente hasta sentir su pezón. Era carnudo y blando a diferencia de Carlos. Que no tuviera pelo, hacía que fuese rico lamerlo una y otra vez. Comenzó a excitarse y su boxer blanco dejaba traslucir gotas de humedad. Sin pensarlo, presioné su otra tetilla haciendo que gimiera y me presionara la nuca contra su pecho. La última lamida fue con ganas y una mordida leve. Soltó otro gemido y luego risas entre todos.

Poco a poco el aire se iba poniendo más excitante. Carlos tuvo que darles un piquito a todos. Matías tuvo que dejar que cada uno le pegara una palmada en el culo. Sin duda, la mano de Carlos era la más dura y le dejó marcado. A mí me tocó morderle el culo a Matías. Un culo firme. Con el tiempo, ha adelgazado más y ese culo se le puso en forma. Fabián dejó que Mati y Carlos le chuparan los pezones y así, muchas penitencias sexuales que se cumplieron.

Era el turno de Matías y tocaba la última carta.

-Deberás dejar que uno o más jugadores pasen su lengua por tu culo- Todos nos miramos sorprendidos- Deberás adivinar sin mirar, de quien es la lengua- Todos comenzamos a tirar tallas y a emocionarnos de alguna forma.

-Antes de empezar chicos, déjenme probar sus lenguas. – Cada uno se besó con Mati. Su lengua era suave y larga, besa bien.

Matías se fue al baño y tardó unos minutos, mientras, nos pusimos de acuerdo para decidir el orden. Carlos quería ir de primero, Julián y Fabián en ese orden y al final yo.

Mati salió del baño y se acomodó en el sofá. Su culo formado llamaba la atención. Le vendamos los ojos y comenzamos. Carlos se arrodilló y le abrió con ambas manos. Se tomó unos segundos para observarlo y pasó su lengua varias veces. Al ver eso, todos nos excitamos de forma inmediata. Carlos se levantó con una erección, se puso detrás de mí y me apretó el culo con una mano. Me quedo doliendo. Julián siguió después. Observó el culo de Matías y le pasó la lengua varias veces, pero esta vez, apretó el culo para cerrarlo sobre su cara. Matías comenzó a gemir. Otra erección. Fabián le pegó una nalgada y Matías se estremeció. Su lengua era más gorda y no solo le lamió el culo, le mordió un cachete. Ya era mi turno. Me arrodillé. El culo ya tenía restos de saliva. Unos dientes levemente marcados y las nalgas rojas de las cachetadas. Tomé aire y el olor a saliva, alcohol y sudor me excitó más aún. Sus testículos estaban levemente recogidos. De su pene, goteaba precum que manchaba el sofá. Hice lo que Carlos hizo una vez conmigo. Pasé mi lengua desde su escroto hasta más arriba de su ano. Lo tomé firmemente por las piernas y comencé a chupárselo de forma desenfrenada. A ratos tragaba mi saliva con sudor y algunos pelos sueltos. Terminé un poco jadeante.

Me levanté y todos estaban excitados. Matías intentó adivinar, pero no atinó ninguna, nos reímos y se hizo un silencio. Sin aviso, Fabián y Julián comenzaron a besarse mientras se sacaban los boxer. Frotaban su cuerpo con una urgencia salvaje. Matías me tomó de la cara y comenzó a besarme. Decía que le gustó como el comí el culo. Carlos lo abrazó por detrás y sin darnos cuentas. Estábamos sumergidos en un mar de placer. Fabián intercambió con Matías. Carlos comenzó a besarse con Julián y yo volví a comerle el culo a Matías. Luego nos dimos besos de 3, de 4 y hasta de 5. Manos iban y venían entre cada pene. Sentía como me masturbaban. De repente. Matías me lanzó hacia el sofá y se arrodilló. Comenzó a chuparle el pico con destreza. Gemía de placer y no dejaba de decir que lo tenía rico. Fabian se paró en el sofá y me lo metió en la boca. Su pene de 22 cm no me cabía entero, pero presionaba con fuerza. Su cuerpo peludo y algo tonificado me excitaba más. Carlos se la chupaba a Julián a mi otro costado.

-Puta que rico – Dijo Matías mientras se había levantado. Yo seguía chupándosela a Fabián. Se dirigió a su mochila. Sacó una botellita oscura con un líquido.

-Popper – La agitó un poco para enseñarla. Fabián se había bajado del sofá y se acercó para inhalar. Al igual que Carlos y Julián. Cuando em acerque, el olor me había golpeado un poco. Eran notas cítricas con algo de ese olor a acrílico. Me lo puse en la nariz mientras me tapaba u orificio. Inhalé fuerte y una sensación de euforia me vino por unos segundos. No me sentí del todo mareado, pero si, sentía que el espacio se hacía más relajado. Un calor bajó por mi cuerpo y enfoqué la mirada en Carlos. Nos besamos un poco mientras me metía un dedo en el culo.

Matías se volvió a acomodar en el sofá. Arqueó la espalda y volvió a inhalar.

-Métanmela – quiero sentir lo que es que te preñen- Su voz era suave, estiraba un poco las palabras mezcladas con gemidos. –

Julián fue el primero. Apoyó la cabeza de su pene humectado con saliva y acarició su ano por fuera. Matías soltó un gemido. Comenzó a meterle el pene hasta que, sin esfuerzo, lo introdujo completo. El cuerpo de Matías tembló un poco y solo gemidos de placer y dolor. Los mismos que tuve con Carlos. Julián comenzó a moverse a un ritmo moderado. Sus pieles chocaban, imitando el sonido de un aplauso. Fabián estaba arrodillado, chupándosela a Carlos y a mí. Fabián pidió relevo y siguió Julián. Matías volvió a inhalar. Todos nos pusimos alrededor para observar mejor. Su pene era el más grande y sin duda, queríamos ver cómo se lo metía por completo. Ocupó más esfuerzo, pero no tuvo piedad, comenzó a metérselo con fuerza. Matías se quejaba de placer. Me puse por enfrente de él en el sofá y le metí mi pene en la boca. Ambos nos movíamos al mismo ritmo. Matías no tenía escapatoria. Estaba siendo follado por su culo y boca sin descanso.

Pasaron unos minutos y Fabián acabó. En ese momento. Matías se sacó mi pene de la boca y soltó un gemido largo. Apoyó su cara contra mis pelos y testículos. Apretó mis piernas con fuerza. El pene de Fabián salió baboso pero limpio. Aún goteaba semen. Sin tiempo a reaccionar. Julián comenzó a metérsela. Matías no opuso resistencia. Yo me bajé y ocupo lugar Carlos. Su pene era más grueso por lo que Matías hacia pausas para poder respirar, aunque no lo dejaba. Al rato, El pene de Carlos estaba lleno de baba. Julián empujó una vez con fuerza y acabó. Su pene salió con una espuma blanca. El ano de Matías ya se veía dilatado y chorreando.

-Sigue tu Diego- Carlos me dio guiñó el ojo- Quiero ver cómo te lo follas mientras me la chupa.

Me acomodé e introduje mi pene. Su ano se sentía caliente. Palpitaba y su carne era suave. Comencé a moverme lento. Matías jadeaba mientras apenas podía con el pene de Carlos. Su pene chorreaba mucho precum que Julián succionó para compartirlo en un beso con Fabián. Ambos me tomaban del hombro mientras me acariciaban el culo. Fabián acercó el Popper hacia mi e inhale profundo. Comenzamos a besarnos y luego se arrodilló detrás de mí. Abrió mis nalgas y comenzó a lamer mi ano. Julián me besaba y luego besaba a Carlos. Mi ano era un juego de su lengua y saliva. Se sentía rico. Volví a inhalar popper mientras seguía dándole duro a Matías. Su ano cada vez se sentía más suave. Tomé sus manos y las puse en su espalda. Eso hizo que su único apoyo fuese el pene de Carlos. Fabián se levantó, me pidió que escupiera en su mano para luego llevarla a mi ano. Lo humedeció y sentí su pene entrar poco a poco. No dolía tanto como el de Carlos. Comenzó a follarme al ritmo que me follaba a Matías. La sensación de doble penetración era exquisita. Deseaba quedarme así toda la noche.

Al cabo de unos minutos, todo mi cuerpo se contrajo. Solté varios gemidos y mi pene bombeó semen. Contraje mi ano y Fabián gimió de placer. Sin sacarme su pene, yo se lo saqué a Matías. Mi pene estaba envuelto en una espuma blanca y su ano chorreaba mi semen. Ya se podía ver la parte interna roja asomarse un poco. Fabián siguió follándome hasta guiarme al sofá. Me puse en cuatro al lado de Matías. Carlos bajó. Se acomodó y presionó fuerte. La cara de Matías se contrajo con cada punzada. El pene de Carlos era el más grueso y sabía lo que era tenerlo dentro. Ambos estábamos siendo follados. Julián juntó nuestras cabezas y comenzamos a besarnos. Luego se acomodó y puso su pene entre nosotros. Comenzamos a chupárselo y besarnos con Matías. Ese nivel de excitación no lo había descubierto nunca. Fabian dejó de follarme y luego entró Julián. Su pene no era tan grande, pero era justo para darme placer. Carlos se acomodó para que se la chupara mientras Fabian se follaba a Matías nuevamente. Sentía que mi cuerpo se rendía no reaccionaba a nada más que dar y recibir placer. El pene de Carlos estaba cubierto de esa baba blanca que me obligó a limpiar. Sabía a sudor y semen. La idea de que fuese el semen de todos era excitante. Julián comenzó a follarme más duro y comencé a gemir más todavía. Sentí como su semen me llenaba un poco. Era calentito.

-Aguante esto- Dijo Carlos mientras me volvía a follar.

Comenzamos a besarnos con Matías hasta que no aguantó más y acabo sobre el sofá sin tocarse. Fabián seguía follándoselo, pero volvió a acabar. Ambos se retiraron dejando el sofá libre con una mancha grande de semen donde estaba Matías. Carlos dirigió mi cabeza hacia la mancha y la presionó contra mi cara.

-Comete eso. – Obedecí. Lamiendo el semen de Matías. Todos nos rodearon para observar cómo me follaban. Matías aún la tenía dura y me hizo chupársela. Limpiando el rastro de semen. Podía ver como por sus piernas, aún chorreaba semen del resto. Carlos me dio dos clavadas más, tomándome firme de las caderas. Un calor placentero invadió mi ano. Su pene bombeaba semen más que la última vez. Al acabar. Se agachó y comenzó a lamerme para limpiar el semen que iba saliendo mientras gemía de placer.

El aire estaba encerrado. Olor a sudor, sexo, alcohol y hombres inundaba la habitación. Después de eso, cada uno se bañó y se acostó. Todos comentaban lo rico que estuvo que sin duda había que repetirlo.

En la ducha. Carlos me frotaba la espalda con jabón hasta bajar a mi culo. Jugó con sus dedos mientras me limpiaba. Mi ano se sentía resentido, dolía un poco, pero excitaba.

– Ese culito siempre será mío- Susurró mientras me mordía el cuello – No quería perder la oportunidad de preñarte de nuevo. Más si ya tenías lechita dentro.

Desde esos días, con el grupo seguimos manteniendo nuestras juntas. No siempre vienen todos, pero cuando se puede follar, lo hacemos. A veces entre todos. Otras algunos miran.

¿Te gustó el relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 80

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

💬 Escribe un comentario

9 Comentarios

  • Anónimo
    febrero 12, 2026 a las 9:36 pm

    Que caliente tu relato…. habrá cuarta parte…

  • Anónimo
    febrero 13, 2026 a las 1:25 am

    De lo mejor que he leído de esta página.

  • Anónimo
    febrero 13, 2026 a las 3:40 am

    De los mejores relatos que se ya publicado acá. Por mucho! Ojalá que haya más.

  • Anónimo
    febrero 13, 2026 a las 12:34 pm

    Están muy buenos tus relatos, espero la 4ta parte

  • LucasRancagua
    febrero 14, 2026 a las 5:45 pm

    Qué bueno tener amigos así… a mí la paja me tiene aburrido. Necesito un amigo para juntas, pero solo eso.

  • Anónimo
    febrero 14, 2026 a las 9:43 pm

    Leer este relato con un popper en la mano es otro nivel de experiencia, relato ql bueno, lo amé

  • Anónimo
    febrero 15, 2026 a las 10:06 pm

    me lei las 3 partes de corrido, excelentes. ojalá escribas más!

  • Anónimo
    febrero 16, 2026 a las 4:57 pm

    Me dejo queriendo leer mas. Sigue por favor

  • Eduardo
    febrero 20, 2026 a las 12:44 pm

    De los mejores relatos que he leído!! Una serie excepcional!! Espero que hayan más partes!!!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato

SALTAR AVISO