Con un joven de grindr
Todo empezó en la app amarilla que todos conocemos. Empiezo a hablar con un joven de 19 años, me pide foto, se la mando y decidimos quedar, pero el problema es que no teníamos sitio ninguno de los dos. Pero él conoce un sitio al aire libre por el que no pasa nadie, pues ahí que voy. He de reconocer que me daba cosa quedar al aire libre por miedo a que nos pudiera ver alguien, pero la verdad es que por ese sitio no pasó nadie y pudimos estar bien y hacer lo que pueden leer más abajo.
Cuando le veo, pues vi a un chico bastante guapo, con las uñas hechas que parecía Rosalía, pero aún así le di la oportunidad de hacer algo. El chico me preguntaba cosas como qué quería hacer y por qué había decidido quedar con él. Mi respuesta fue que había quedado con él porque me parecía un chico atractivo y que yo lo que quería hacer era comer culo, y él me dijo que perfecto.
Él me llevó hasta el sitio que conocía y la verdad es que no le pregunté que cómo conocía ese sitio, pero fue morboso a la vez que arriesgado. A mí me encantó ese sitio, pero no sé si volvería a hacer algo ahí. Cuando estábamos bastante escondidos, pues empezamos a liarnos, le toqué el culazo que tiene, se lo comí, pero no se pudo hacer nada más por miedo a que nos pillaran.
Me encantó ese chico, aunque ahora imposible quedar porque ha decidido empezar a cobrar, así que quedo con otros o me mato a pajas.
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!