Bóxer militar, mi padre.
Soy joven, morboso y vergón. Desde que comencé con mi gusto hacía los hombres siempre me ha gustado la ropa interior masculina, olerla, tocarla o simplemente verla como lucen en un cuerpo de hombre. He recopilado una trilogía de las mejores experiencias con ropa interior, está es con mi padre.
Mi padre es un oficial retirado del ejército, él es grande, espalda ancha, un poco de barriga, su piel morena y un buen trasero. Él casi siempre vivía en otras ciudades cuando era transladado, a veces en vacaciones yo iba hasta la ciudad donde él estabs y me quedaba con él, varias veces mi madre me mandaba solo.
La última vez que fui, yo tenía 19 quedaban como dos años para que él se retirará del ejército.
Me la pasaba en el apartamento que tenía para él solo y por ratos salía a caminar mientras él no estaba. Una tarde mientras él no estaba comencé s buscar en sus cajones una camisa para dormir, cuando abrí uno de sus cajones encontré sus boxers, la mayoría eran verdes, negros o grises. Cuando los ví de inmediato mi verga se puso dura, yo estaba en pantaloneta que usaba de pijama, mi verga se marcó de inmediato, yo comencé a sacar uno por uno los boxer del cajón, baje mi pantaloneta y mi boxer y frente al espejo comencé a ponerme su ropa interior, me sentía bastante caliente.
Comencé a revisar cada boxer para ver si alguno tenía una mancha de preseminal, y en efecto los boxer negros se notaban más una pequeña mancha, también se notaba el desgaste en los más viejos y la parte donde caía la orina, eso me hacía imaginar el tamaño del pene de mi papá mientras me masturbaba frente al espejo con sus boxers.
En ese momento tenía el tv encendido, y aunque no estaba a mucho volumen, no escuché cuando mi padre entró a la habitación, quedé sorprendido, mi verga apenas la tapaba con mis manos, sus boxers estaban por todo el piso junto a mi ropa. La imponente presencia de mi papá bajo mi erección en un momento.
—¿A qué juegas?
No tenía palabras para decirle, me agaché a recoger mi pantaloneta y mi boxer sin decir nada, pero sentí la mano de mi papá en mi nalga.
—Te gusta jugar a ser marica…
Mi padre tomó mi boxer de la mano y lo olio, me miró a la cara y me dio una bofetada lanzándome a la cama, mis lágrimas comenzaban a salir, tenía mucho miedo. Mi padre se quitó la chaqueta del ejercito que traía, su torso se marcaba debajo de la camiseta que traía, en seguida se quitó la camiseta y comenzó a tocar mis piernas, se acercó a mi rostro y me miró a los ojos.
—Vamos a jugar juntos, eso te excita, verdad?
Mi corazón palpitaba demasiado, él me sentó en el borde de la cama tomó mi mano y comenzó a pasarla por su pecho peludo, su respiración era fuerte. Desabrochó la correa militar que tenía y bajó el pantalón, puso sus manos grandes en mi cabeza y la empujó hacia su bulto, su verga aún no estaba erecta, su boxer olía a sudor y algo de orina, en ese momento mi verga se volvió a poner dura, mientras la verga de él se iba poniendo lentamente más dura, su verga caía hacia abajo como si pesará demasiado.
—¿Te gusta mi pene?
Yo asentí con la mirada, y baje su boxer, si verga estaba llena de pelos, era gruesa y tamaño promedio, comencé a lamer su glande mientras lo veía a los ojos desde abajo, y comencé a mamar su pene, mientras él empujaba mi cabeza provocando arcadas pues si verga estaba bastante gruesa que ni cabía en mi boca.
—Tu mamá no sé puede enterar de esto. Pero te voy a castigar, tenía sospechas de ti, no eres el primer muchacho al que quiero educar. Vas a entrar al ejercito por dos años, si te gusta te puedes quedar y ascender, sino, cuando salgas ya podrás hacer tu vida lejos de nosotros. No quiero verte con ningún marica agarrado de la mano. Levantate!
Ante la orden de mi padre, me puse de pie enfrente de él, mido 1.78 cinco centímetros menos que él, la diferencia no era mucha, pero me hacía sentir inferior, mi cuerpo estaba algo marcado en el abdomen, él comenzó a bajar su mano por ahí, hasta llegar a mi verga erecta que estaba adornada por un poco de vello.
—Es más grande que la mía, supongo.
Mi padre comenzó a masturbarme suavemente, me sentía algo nervioso por lo que él fuera a hacer, pero solo escupió sobre ella, y siguió.
—Nos masturbamos?
—Hace mucho no lo hago.
—Te gusta ver porno?, también me gustan las mujeres.
Mi padre me miró, y solto mi verga, se acostó y tomo el control remoto, pagaba canales porno y con la mirada me indico que me acostara a su lado, sabía que él también tenía un poco de temor por lo que hacía, sin embargo yo no tenía ya nada que perder, ya tenía mi destino escrito por mi padre, por lo que comencé a tocarlo mientras veíamos porno en el tv, me acerqué y chupe sus tetillas baje nuevamente y mame su verga y sus bolas peludas, levanté sus piernas y pasé mi lengua por su trasero, sentí sus gemidos y como apretaba las nalgas.
Cuando ya sentía que me iba a correr, no perdí la oportunidad de ponerme arriba de sus piernas y finalizar cayendo todo mi semen caliente en su barriga, luego lo ayude a masturbar, sentía en su rostro algo de placer, hasta correrse, pasé mi lengua por todo el semen derramado.
Días después, se volvió más cariñoso conmigo, y me tocaba la cola, vimos porno nuevamente pero sin tocarnos, y me regaló sus boxer favoritos, aunque me quedaban un poco grandes me gusta usarlos para olerlos y aveces correrme en ellos.
2do capitulo: El boxer de rayas. Mañana
7 Comentarios
Anónimo
abril 5, 2026 a las 9:28 pmMe encanta oler mi ropa interior de moda llena de sudor y manchas de semen. mi Telegram si quieres fotos
@Jake2716
Anónimo
abril 6, 2026 a las 6:13 pmUfff es lo mas exitante que uno hace
Anónimo
abril 5, 2026 a las 9:29 pmMe encanta oler mi ropa interior moderna cubierta de sudor y manchas de semen. Mi Telegram, si quieres fotos, es @Jake2716.
Anónimo
abril 5, 2026 a las 10:33 pmQue rico cuentas más 😋
Anónimo
abril 6, 2026 a las 3:58 amLejos de excitarme me preocupé por lo que te dijo….
Anónimo
abril 8, 2026 a las 2:26 am¿Tienes una foto de la ropa interior?
Anónimo
abril 12, 2026 a las 3:56 am😍😍😍😍😍